Alstom participa en la construcción de la mayor planta termosolar de Israel

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Alstom, como parte del consorcio Megalim Solar Power Ltd[1], participará en la construcción y mantenimiento de la mayor planta termosolar de Israel, ubicada en Ashalim, en el desierto del Negev. El proyecto, que será financiado por el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Hapoalim, tiene un valor para Alstom de 450 millones de euros y estará completado en 2017. Con una capacidad de 121MW, la planta de Ashalim podrá suministrar energía renovable a 120.000 hogares.
Alstom se encargará de la ingeniería, el suministro y la construcción de la nueva central. Además, será responsable de la explotación y el mantenimiento de la planta termosolar durante 25 años.


BrightSource, por su parte, equipará a la central de Ashalim con su tecnología de concentración de energía, compuesta por diferentes dispositivos ópticos y espejos llamados heliostatos, que enfocan los rayos solares a una torre que crea vapor y alimenta las turbinas para generar electricidad. Este proyecto aúna, por lo tanto, la experiencia de Alstom en la gestión de proyectos llave en mano y en los equipos de generación con turbinas de vapor, y la tecnología en el campo solar de BrightSource.
Ashalim utilizará la tecnología de torres solares de concentración de BrightSource, similar a la utilizada ya en el proyecto de Ivanpah, al sur de California. Más de 50.000 espejos llamados heliostatos enfocarán los rayos solares a una torre de 240 metros, que crea vapor con el calor recibido y alimenta las turbinas para generar electricidad.
Las torres de energía solar generan energía del mismo modo que las plantas de energía tradicionales, a través del vapor a alta temperatura que hace girar una turbina. Sin embargo, en lugar de utilizar otros combustibles fósiles para crear el vapor, utilizan la energía solar. La clave de esta tecnología está en el diseño del campo solar de última generación, el software de optimización y un sistema de control que permite la obtención de ese vapor a alta temperatura. A continuación, el vapor alimenta unas turbinas convencionales para producir energía limpia, fiable, predecible y a un coste competitivo.