Otro año récord para los vehículos eléctricos, 2 millones de unidades en 2016

El número de vehículos eléctricos en las carreteras de todo el mundo aumentó a 2 millones en 2016, continuando con un año de fuerte crecimiento como fue 2015, según la última edición del informe Global EV Outlook de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

China siguió siendo el mercado más grande en 2016, representando más del 40% de los vehículos eléctricos vendidos en el mundo. Con más de 200 millones de vehículos eléctricos de dos ruedas y más de 300.000 autobuses eléctricos, China es, con mucho, el líder mundial en la electrificación del transporte. China, EE.UU. y Europa conformaron los tres principales mercados, totalizando más del 90% de todos los vehículos eléctricos vendidos en todo el mundo.

FuturENERGY
 

El despliegue del vehículo eléctrico es rápido en algunos mercados. En Noruega, los vehículos eléctricos tuvieron una cuota de mercado del 29% el año pasado, el más alto a nivel mundial, seguido por Holanda con un 6,4% y Suecia con un 3,4%. El mercado de vehículos eléctricos está programado para su transición desde el despliegue temprano a la adopción del mercado masivo durante la próxima década más o menos. Entre 9 y 20 millones de vehículos eléctricos podrían desplegarse para 2020, y entre 40 y 70 millones para 2025, según estimaciones basadas en declaraciones recientes de los fabricantes de automóviles.

Aún así, los vehículos eléctricos representaron sólo el 0,2% del total de vehículos ligeros de pasajeros en circulación en 2016. Tienen un largo camino por recorrer antes de llegar a números capaces de hacer una contribución significativa a los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Para limitar los aumentos de temperatura por debajo de 2 °C a finales del siglo, el número de vehículos eléctricos tendrá que llegar a 600 millones en 2040, de acuerdo con el documento Energy Technology Perspectives de la AIE. Será necesario un fuerte apoyo político para mantener a los vehículos eléctricos en marcha.

Las ciudades están asumiendo roles de liderazgo al alentar la adopción del vehículo eléctrico, a menudo debido a preocupaciones sobre la calidad del aire. Los principales centros urbanos alcanzan a menudo mayores cuotas de mercado en comparación con los promedios nacionales. Un tercio de las ventas globales de vehículos eléctricos se realizaron en 14 ciudades en 2015.

París, por ejemplo, ha ordenado que a cualquier vehículo eléctrico se le permita recargar en las estaciones de recarga de su programa de car-sharing, llamado Autolib. Amsterdam tiene una estrategia única de ofrecer la instalación de puntos de recarga en plazas de aparcamiento público a las personas que hacen una solicitud, asegurando que la infraestructura de carga se instala donde realmente se necesita. Londres, por su parte, alienta la adopción del vehículo eléctrico dispensándoles del cargo por congestión.

El análisis muestra que la adquisición de flotas es un medio importante para estimular la adopción temprana del vehículo eléctrico. Los operadores de flotas, tanto públicos como privados, pueden contribuir de manera significativa al despliegue de vehículos eléctricos, en primer lugar por las señales de demanda que envían al mercado y, en segundo lugar, por su papel más amplio como amplificadores en la promoción y en facilitar la adopción del vehículo eléctrico por su personal y clientes

En ese sentido, cuatro ciudades importantes de EE.UU, como Los Ángeles, Seattle, San Francisco y Portland, están liderando una asociación de más de 30 ciudades para la compra masiva de vehículos eléctricos para sus flotas públicas, incluyendo vehículos policiales, barredoras y camiones de basura. El grupo actualmente está tratando de comprar más de 110.000 vehículos eléctricos, un número significativo en comparación con los 160.000 vehículos eléctricos vendidos en total en EE.UU. en 2016.

Un apoyo político claro y ambicioso es vital para mantener el crecimiento de los vehículos eléctricos en el buen camino con los escenarios bajos en carbono de la AIE, mejorar la calidad del aire urbano y diversificar las fuentes de energía para el transporte. A pesar de las impresionantes mejoras en los costes y la densidad de energía durante la última década, los paquetes de baterías siguen siendo caros, impulsando los precios al por menor. Los incentivos financieros para la adopción del vehículo eléctrico y los impuestos sobre combustibles fósiles seguirán siendo importantes en la fase actual de implementación de la tecnología del vehículo eléctrico para iniciar y reforzar un circuito de retroalimentación positiva que a través del aumento de ventas, aumento de escalas de producción y aprendizaje tecnológico, para seguir apoyando las reducciones de costes de baterías y otros componentes.