BP Technology Outlook 2018. Cómo la tecnología podría cambiar la forma en que se produce y consume la energía

BP ha publicado la segunda edición del BP Technology Outlook. El informe considera el impacto potencial de los avances tecnológicos en todo el sistema energético mundial hasta 2050, sin predecir políticas. Explora cinco áreas en las que BP cree que la tecnología puede desempeñar un papel que cambie las reglas del juego: eficiencia energética; digital; energía renovable; almacenamiento de energía; y gas descarbonizado.

Las principales conclusiones del BP Technology Outlook 2018 incluyen:

• Si bien el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París es técnicamente factible, el modelo del Outlook sugiere que los avances tecnológicos por sí solos no pueden ofrecer las reducciones de carbono necesarias. Sugiere que se requieren medidas adicionales, en particular medidas políticas tales como poner un precio a las emisiones de carbono, así como tener en cuenta a los consumidores para que apoyen iniciativas que producen menos emisiones de carbono.
• Las mejoras en la eficiencia energética tienen el potencial de ahorrar alrededor del 40% del uso actual de energía primaria, aunque muchas de las mejoras requieren de una inversión significativa. Las áreas donde se puede ahorrar incluyen el aumento de la eficiencia de los vehículos, la mejora del diseño de edificios y el uso de la energía en la cocina y el lavado.
• La tecnología digital, que incluye sensores, big data e inteligencia artificial, es la fuente más importante de mejora de la eficiencia en todo el sistema.
• La energía eólica terrestre parece que se convertirá en la fuente más económica de electricidad para 2050, mientras que la energía solar a escala de red también será mucho más competitiva. Sin embargo, existen costes de integración para superar los problemas de intermitencia cuando una gran proporción de la demanda de red sea proporcionada por energía eólica y la solar.
• La forma en que se transportan los bienes y las personas continuará cambiando de manera significativa, liderada por, pero no limitada a, la electrificación de las aplicaciones más livianas conforme mejoren las baterías. Se prevé que el gas natural licuado se convierta en un combustible competitivo para camiones de mercancías pesadas y algunos barcos, mientras que el bio-jet siga siendo una de las únicas soluciones viables para reducir las emisiones en la aviación.
• La tecnología puede reducir los costes promedio del ciclo de vida de la producción de petróleo y gas en alrededor del 30% a largo plazo, pero todavía son necesarios alrededor de $0.6 trillones de inversión anual en el segemento upstream de petróleo y gas para satisfacer la demanda proyectada.
• Es probable que la calefacción continúe siendo principalmente suministrada por aparatos a gas, aunque una fijación de precios al carbono podría favorecer a los dispositivos híbridos que usan bombas de calor alimentadas por gas, así como a los sistemas totalmente eléctricos.
• El gas descarbonizado, incluido el gas con captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS), gas sintético, biogás e hidrógeno, tiene un amplio potencial de aplicación en sistemas de energía de equilibrio, y en los sectores de calefacción y transporte pesado.