El AMB da luz verde a las medidas para combatir la contaminación atmosférica

El presupuesto del programa es de 46 M€ hasta el 2019 y prevé, entre otras cosas, el protocolo de episodios de contaminación atmosférica, la Tarjeta Verde Metropolitana y la regulación y seguimiento de las obras públicas y privadas y de las industrias.

El Consejo Metropolitano del AMB ha aprobado el Programa metropolitano de medidas contra la contaminación atmosférica, un contundente conjunto de medidas transversales destinado a reducir notablemente el nivel de contaminación atmosférica que representa un paso más de la administración metropolitana para mejorar la calidad del aire en la metrópolis, donde se superan con frecuencia los niveles máximos de concentración de partículas en suspensión (PM2,5 i PM10) y de dióxido de nitrógeno (NO2) establecidos por la Unión Europea (UE) y la OMS.

Este nuevo programa, que tiene un presupuesto total de 46 M€ para el periodo 2016-2019 y que se concretará en la aplicación de 33 medidas específicas en los ámbitos de la movilidad y el medio ambiente, se ha debatido y conformado previamente en el Consejo de Municipios Metropolitanos para la Lucha contra la Contaminación Atmosférica, reafirmando así el compromiso del AMB y del conjunto de los municipios metropolitanos en este aspecto principal para la mejora de la calidad de la vida de los ciudadanos y ciudadanas de los treinta y seis municipios metropolitanos.
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La reducción de la contaminación atmosférica es una de las prioridades de la agenda política del AMB, tal como lo prevé el Programa de Actuación 2016-2019, en coordinación con el resto de las administraciones locales implicadas y con la Generalitat de Catalunya.

Restricción de la circulación de los vehículos más contaminantes

Entre las medidas más destacadas en materia de movilidad, que llega a ocasionar hasta el 80% de la contaminación atmosférica, destaca la restricción de la circulación de los vehículos más contaminantes, aquellos que no lleven distintivo ambiental de la DGT, en las rondas y en su perímetro interior. Inicialmente, esta restricción se aplicará a partir de este año 2017 solo en días de episodio de alta contaminación atmosférica; a partir del 2020 se prevé la restricción permanente, todos los días del año, que afectará a los vehículos más contaminantes. De esta manera, la metrópolis Barcelona se alinea con Europa, donde ya hay más de 220 ciudades con zonas de bajas emisiones.

En este contexto, el AMB también ha dado luz verde al protocolo de actuación y comunicación en previsión de los episodios de alta contaminación atmosférica y a la Tarjeta Verde Metropolitana, un nuevo título de transporte gratuito durante tres años para los ciudadanos del área metropolitana que cambien definitivamente los vehículos privados más contaminantes por el transporte público, asociada al hecho de dar de baja y desguazar un vehículo privado más contaminante y a no haber adquirido ninguno nuevo. Entrará en funcionamiento durante la primavera-verano de este año 2017.

El urbanismo y las infraestructuras

El Programa considera que para facilitar el “cambio modal”, es decir, el paso de la utilización del vehículo privado al transporte público para los desplazamientos dentro del ámbito metropolitano y para los que acceden desde fuera, hace falta mejorar las infraestructuras de transporte público. Así, se prevé que el Plan director urbanístico del área metropolitana de Barcelona, actualmente en trámite, de prioridad a estas infraestructuras y concrete el objetivo de un nuevo modelo urbano más sostenible, como ya están haciendo todas las grandes capitales europeas.

El programa también recoge, entre otras medidas, la creación de una red de Park&ride, la renovación de la flota de autobuses y taxis, la ampliación de la red de puntos de recarga para vehículos eléctricos y la voluntad de regular la distribución urbana de mercancías (DUM).

Las emisiones de las obras y las industrias, otro eje para reducir la contaminación

Otras medidas destacadas del programa inciden directamente en el control y seguimiento de las obras de construcción públicas y privadas, que son también una fuente importante de emisión de contaminantes. En este caso, el AMB ha elaborado una Guía de buenas prácticas para la prevención de la contaminación atmosférica en las obras de los municipios metropolitanos, con medidas en el planteamiento y ejecución de la obra, transporte y carga del material, vehículos y maquinaria, para garantizar la reducción de emisiones. Paralelamente, el programa recoge el estudio del seguimiento y monitorización antes y después de las obras, a través de las estaciones de calidad del aire más próximas.

Por otro lado, para reducir las emisiones generadas por las actividades industriales, que también son un foco importante de contaminación, el AMB se alía con los municipios metropolitanos para regular la tramitación de nuevas actividades industriales y en el seguimiento de las ya existentes. En este sentido, el AMB ha realizado la Guía de usuarios para el control de generadores de bajas emisiones atmosféricas, que regula las licencias ambientales, con el apoyo de las ordenanzas municipales. Paralelamente, el programa también recoge medidas de sensibilización y educación ambiental, bajo el programa del AMB Compartimos un futuro.