El arranque del vehículo eléctrico

Una conducción cómoda y silenciosa, la reducción de emisiones contaminantes y una autonomía que puede alcanzar los 500 Km hace cada vez más atractivo el uso del vehículo eléctrico tanto a nivel personal como profesional. En el libro “El transporte eléctrico y su impacto ambiental” promovido por Red Eléctrica de España se señala que para un vehículo tradicional el consumo energético anual puede estimarse en torno a 1,2 tep/año. Los híbridos convencionales podrían ahorrar un 20-25% de esta cifra, mientras que los híbridos enchufables se situarían en el 35-40%, estimándose el ahorro asociado a los vehículos eléctricos puros en torno al 50-55%.

En un futuro relativamente próximo, el vehículo eléctrico –como nuevo consumidor de electricidad– puede convertirse en un aliado para operar de forma más eficiente el sistema eléctrico y facilitar una mayor integración de las energías renovables, en particular la eólica, sobre todo si la recarga de estos vehículos se efectúa durante las horas valle ya que permitiría aprovechar la energía renovable que de otro modo dejaría de producirse durante la noche por no haber suficiente demanda como para poder integrarla en el sistema. Según datos de la Comisión Europea en 2011 existían en España 1.356 puntos de recarga, siendo los objetivos propuestos de 82.000 puntos accesibles al público en 2020, y las previsiones de los Estados Miembros sobre el número de VE de 2.500.000 de unidades.

FuturENERGY
Uno de los principales problemas con los que se encontraba el VE, la batería, ya está en fase de solución. Actualmente se están desarrollando nuevos tipos, consiguiendo una reducción en tamaño, peso y coste. Un ejemplo son las micro baterías de litio, más pequeñas y con tiempos de carga hasta 1.000 veces menores que las actuales, o las baterías de electrolito de agua, de bajo coste de fabricación, y las baterías de ánodo de silicio-grafeno comercializadas en 2014. GE Industrial Solutions estima que el coste de la batería baje de unos 1.000 € en 2015 a menos de 500 € en 2020 (en 2006 costaban 2.000 €).

Queda pendiente mejorar la autonomía, sobre todo cuando se trata de viajes largos, pero ya se alcanzan valores de hasta 500 km entre recargas. GE Industrial Solutions trabaja en aplicaciones de recarga eléctrica tanto de uso privado como público. El WattStation de montaje mural para aplicaciones residenciales sigue la filosofía de gran estilo y fácil de usar con un diseño atractivo. La Durastation es otra estación de carga de GE Industrial Solutions que reduce los tiempos de carga mediante el uso de voltajes más altos que requieren de un equipo especializado y de conectores.