El hidrógeno, actor clave para la reducción de emisiones y dependencia energética

España tiene una dependencia energética del 72,8%, la media europea se sitúa en un 53,4%,  y el hidrógeno podría ser una solución a  este problema. Esta es una de las conclusiones que ha podido extraerse de la “Jornada sobre Hidrógeno y Pila de Combustible” organizada por la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2) y la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid (FENERCOM).

La bienvenida a dicha jornada ha corrido a cargo de Francisco Javier Abajo Dávila, Director General de Industria, Energía y Minas de la Comunidad de Madrid y Javier Brey Sánchez, presidente de la AeH2.

Un gran sector de la población desconoce el uso del  hidrógeno. El presidente de la AeH2, ha sido el encargado de de aclarar que la utilización del hidrógeno está lejos de una moda temporal, tiene un presente, pasado y futuro. El pasado está vinculado a un uso industrial, en la actualidad el transporte es el protagonista y el mañana estará protagonizado por el almacenamiento energético.

El desarrollo de tecnologías relacionadas con el hidrógeno y pilas de combustible ayudaría a alcanzar ciertos objetivos, que de otra manera sería complicado. Así, se busca una reducción de emisiones provenientes del transporte del 40% para 2030, cuando en la actualidad más del 30% de las emisiones proviene de este sector. De igual manera, la limitación del incremento de la temperatura global anual a 2ºC requerirá reducir las emisiones de carbono más de un 50% de los niveles actuales, y para lograrlo, se deberá contribuir en todos los sectores energéticos.

Estos objetivos hacen que los vehículos eléctricos de pila de combustible de hidrógeno (FCEV) jueguen un papel esencial. La descarbonización completa del transporte requerirá el desarrollo de vehículos cero-emisiones como los FCEVs y los BEVs (eléctricos). Se estima que la demanda de hidrógeno en 2025 en la Unión Europea será 120.00 toneladas/año.

El hidrógeno es un elemento masivamente utilizado, un combustible conocido y un vector energético limpio y eficiente. Además, es integrable con diversas energías renovables, existe ya un mercado, y su disponibilidad es inmediata. Por ello, la mayor barrera para su uso no es técnica, sino económica”, afirma Javier Brey, presidente de la AeH2.

El apartado más técnico sobre la obtención y aplicaciones del hidrógeno corrió a cargo de Emilio Nieto, director del Centro Nacional del Hidrógeno, quien explico el potencial de nuestro país como productor y exportador de hidrógeno verde.

Situación nacional

Por su parte, Jaime Berni Wennekers, Bulk & Onsite Iberian Product Manager de Air Liquide fue el encargado de mostrar la situación de España en el ámbito del hidrógeno.

En la actualidad, España cuenta con seis hidrogeneras (estaciones de repostaje de hidrógeno)  situadas en: Albacete, Huesca, Zaragoza, Puertollano y dos en Sevilla.  El Marco de Acción Nacional de Energías Alternativas en el Transporte prevé llegar a veinte estaciones en 2020 para facilitar la expansión de vehículos con esta tecnología.

El esfuerzo de los últimos años se traduce en más de 200 proyectos de I+D+i, más de 80 empresas participantes, más de 40 centros de investigación, universidades y Organismos Públicos de Investigación y más de 500 millones de euros en proyectos  de investigación.

A estas cifras, hay que sumar el volumen de negocio y empleo actual que alcanza los 71 millones de euros y 550 profesionales, respectivamente y se estima  que para 2030 las cifras se multipliquen hasta alcanzar los 227.000 puestos de trabajo y 22.000 millones de euros en cifras de negocio. A su vez, la no apuesta por el hidrógeno puede acarrear la destrucción de más de 800.000 puestos.

Situación Internacional

El ámbito internacional también ha sido analizado durante la jornada y Antonio González García-Conde, vicepresidente de la AeH2, ha sido el encargado de indicar las principales pautas.

En la actualidad, existen países con una clara apuesta  por la utilización del hidrógeno y con programas específicos de apoyo al desarrollo de la tecnología y a la industria. Destacan países como Estados Unidos, Japón, Corea, Alemania, Europa, Reino Unido o Canadá.

Por su parte, Europa, en su conjunto, cuenta con un Plan Estratégico Europeo de Tecnologías Energéticas que propone concentrar, reforzar e impulsar los esfuerzos europeos con el objetivo de acelerar la innovación en las tecnologías punta de baja emisión de carbono.

El objetivo de la Unión Europea para 2020 es recortar las emisiones de CO2 en un 20%, mejorar la eficiencia energética en otro 20% y que el 20% de la energía se que consuma proceda de fuentes renovables. En este sentido, la tecnología de pilas de combustible es clave para alcanzar estos objetivos.

Además, existe una alianza público-privada con la Comisión Europea con el objetivo de desarrollar la investigación y el desarrollo tecnológico del hidrógeno y pilas de combustible que cuentan con un presupuesto de 1,33 millones de euros.