El primer envío de datos a través de una red energética nos acerca a las renovables

La capacidad de enviar mensajes sobre los cambios del precio de la electricidad permite maximizar las energías verdes y estimular los sistemas de generación distribuida

Un nuevo experimento demuestra que es posible enviar datos a través de la red energética de un país. Este hallazgo podría dar lugar a la creación de plantas energéticas virtuales que saquen mayor provecho de las energías renovables.

Las plantas energéticas virtuales son sistemas habilitados por software que combinan la electricidad de numerosas fuentes renovables para que la energía pueda ser vendida a un coste variable a través de un órgano central.

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Hasta ahora, esta estrategia sólo se ha materializado en ensayos a pequeña escala. De forma notable, la empresa energética alemana RWE ha demostrado que es posible combinar suministros de turbinas eólicas e instalaciones solares domésticas para proporcionar un flujo regular de electricidad. Y más recientemente, un proyecto en Nueva York (EEUU) ha combinado los paneles solares de 300 domicilios para crear una planta energética virtual de 1,8 MW.

Pero para que una planta energética virtual funcione a nivel nacional será necesario que todos sus componentes se comuniquen entre sí (las fuentes renovables distribuidas, un sistema centralizado de software y los dispositivos que consumen la energía). Así que un nuevo experimento en Reino Unido proporciona esperanzas para la llegada de estas redes virtuales.

El ensayo, según The Guardian, es el primero en lograr que todos los datos se transmitan por una red energética a escala nacional. El experimento ha sido realizado en la red nacional de Reino Unido con el uso de sistemas desarrollados por una empresa llamada Reactive Technologies. El enfoque modula la señal de corriente alterna de 50 hercios para enviar mensajes por la infraestructura. Durante los experimentos, se emplearon enormes resistores para generar mensajes dentro de la señal, que fueron registrados con precisión por detectores repartidos por la red.

La técnica podría resultar muy útil. Una central energética virtual podría anunciar a la red si los precios bajan o suben, lo que motivaría que los dispositivos consuman más o menos energía. La bomba de una instalación industrial, por ejemplo, podría trabajar a mayor ritmo cuando el precio quede por debajo de un nivel determinado, o un termostato podría ajustar suavemente su punto de ajuste cuando los precios suban demasiado. De esa manera, la demanda podría ser controlada con alertas a los dispositivos sobre los cambiantes condiciones de mercado.