El Sudeste de Europa dispone de un enorme potencial en energía renovable de 740 GW

Un nuevo y exhaustivo estudio de la Agencia Internacional de la Energía Renovable (IRENA), revela el enorme potencial de energía renovable en la región del Sudeste de Europa. El informe, Generación de Energía Renovable a Coste Competitivo: Potencial en el Sudeste de Europa (Cost-Competitive Renewable Power Generation: Potential across South East Europe), fue publicado en una reunión de alto nivel precediendo a la apertura de la séptima sesión de la Asamblea de IRENA, que reunió a autoridades del Sudeste de Europa y a responsables regionales, para discutir las oportunidades y desafíos de la expansión de la cuota de energía renovable en el Sudeste de Europa.

El informe subraya que el Sudeste de Europa posee un enorme potencial de energía renovable – equivalente a unos 740 GW. El potencial eólico de la región (532 GW) y solar (120 GW), está, en gran medida, sin explotar; y 127 GW de este potencial total de energía renovable podría ser implementado de manera competitiva, económicamente hablando. El informe dice que esta cifra podría elevarse aun más, por encima de los 290 GW.

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“La demanda de renovables de la región es firme, especialmente la de las energías solar y eólica. Aprovechando estos recursos, se podrá obtener como resultado energía asequible, creación de empleos, mejor calidad del aire y capacidad para cumplir con los compromisos internacionales”, dijo el Director General de IRENA, Adnan Z. Amin. “Las energías solar y eólica son opciones viables de fuentes de energía y la región está bien preparada para ampliar aun más sus sistemas de energía de forma sostenible.”

El informe proporciona una guía útil para los responsables de la región del Sudeste de Europa que persiguen aumentar las cuotas de energías renovables, en línea con el nuevo objetivo a largo plazo en energía renovable de la UE destinado a impulsar el crecimiento económico futuro.

El despliegue cada vez mayor y la continua innovación tecnológica han llevado a fuertes reducciones de costes y a una rentabilidad mejorada, particularmente en las energías solar y eólica. El informe de IRENA muestra que casi todo el potencial de las energías solar y eólica podría ser implementado a costes competitivos para 2030. La implementación de energías renovables supone un impacto macroeconómico general junto con notables beneficios socio-económicos, como la creación de empleo, y el desarrollo de la capacidad de fabricación local, evitando los costes ambientales y para la salud y abordando el cambio climático.