La Comisión Europea presentó ayer un paquete de medidas para mantener la competitividad de la Unión Europea, dado que la transición hacia la energía limpia está cambiando los mercados energéticos mundiales.

La Comisión quiere que la UE lidere la transición hacia la energía limpia, no sólo que se adapte a ella. Por esta razón, la UE se ha comprometido a reducir las emisiones de CO2 en al menos el 40% para 2030, al tiempo que moderniza la economía de la UE y contribuye al crecimiento y al empleo de todos los ciudadanos europeos. Las propuestas tienen tres objetivos principales: priorizar la eficiencia energética, lograr el liderazgo mundial en energías renovables y ofrecer un trato justo a los consumidores.

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Los consumidores son actores activos y centrales en los mercados energéticos del futuro. Los consumidores de toda la UE tendrán en el futuro una mejor opción de suministro, acceso a herramientas fiables de comparación de precios energéticos y la posibilidad de producir y vender su propia electricidad. Una mayor transparencia y una mejor reglamentación brindan más oportunidades a la sociedad civil para participar más en el sistema energético y responder a las señales de precios. El paquete contiene también una serie de medidas destinadas a proteger a los consumidores más vulnerables.

El Vicepresidente de la Unión Energética, Maroš Šefčovič, declaró: “Este paquete impulsará la transición hacia la energía limpia mediante la modernización de nuestra economía. Después de haber liderado la acción climática global en los últimos años, Europa muestra ahora el ejemplo creando las condiciones para el empleo, el crecimiento y la inversión sostenibles. Estas propuestas se refieren a todos los sectores relacionados con la energía limpia: investigación e innovación, competencias, edificios, industria, transporte, digital, finanzas, entre otros. Estas medidas dotarán a todos los ciudadanos y empresas europeos con los medios para aprovechar al máximo la transición hacia la energía limpia.

Miguel Arias Cañete, Comisario de Acción Climática y Energía, declaró: “Nuestras propuestas proporcionan un fuerte empuje de mercado para las nuevas tecnologías, establecen las condiciones adecuadas para los inversores, dan poder a los consumidores, hacen que los mercados energéticos funcionen mejor y nos ayudan a cumplir nuestros objetivos climáticos. Estoy particularmente orgulloso de la meta vinculante del 30% de eficiencia energética, ya que reducirá nuestra dependencia de las importaciones de energía, creará empleos y reducirá más las emisiones. Europa está al borde de una revolución de energía limpia. Con estas propuestas, la Comisión ha abierto el camino hacia un sistema energético más competitivo, moderno y limpio, y ahora contamos con el Parlamento Europeo y con nuestros Estados miembros para que sea una realidad.”

Las propuestas de la Comisión “Energía Limpia para Todos los Europeos” están diseñadas para demostrar que la transición hacia la energía limpia es el sector en crecimiento del futuro – ahí es donde está el dinero inteligente. En 2015 las energías limpias atrajeron una inversión global de más de 300.000 M€. La UE está bien situada para utilizar nuestras políticas de investigación, desarrollo e innovación para convertir esta transición en una oportunidad industrial concreta. Mediante la movilización de hasta 177.000 M€ de inversión pública y privada al año a partir de 2021, este paquete puede generar hasta un 1% de aumento en el PIB durante la próxima década y crear 900.000 nuevos puestos de trabajo.

Las propuestas legislativas de Energía Limpia para Todos los Europeos abarcan la eficiencia energética, las energías renovables, el diseño del mercado de la electricidad, la seguridad del suministro de electricidad y las normas de gobernanza de la Unión Energética. Además, la Comisión propone una nueva vía para el diseño ecológico, así como una estrategia para la movilidad conectada y automatizada.

El paquete también incluye acciones para acelerar la innovación en energía limpia y renovar los edificios de Europa. Proporciona medidas para fomentar la inversión pública y privada, promover la competitividad industrial de la UE y mitigar el impacto social de la transición hacia la energía limpia. También estamos explorando formas en las que la UE puede mostrar un mayor liderazgo en tecnología y servicios de energía limpia para ayudar a terceros países a alcanzar sus objetivos políticos.

Trasfondo

En octubre de 2014, el Consejo Europeo acordó el marco político y energético de 2030 para la UE fijando un ambicioso objetivo nacional de reducir al menos el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030. El Acuerdo de París reivindica el enfoque de la UE. La aplicación del marco energético y climático de 2030 acordado por el Consejo Europeo es una prioridad en el seguimiento del Acuerdo de París.

La UE está consolidando el entorno propicio para la transición hacia una economía baja en carbono a través de una amplia gama de políticas e instrumentos que interactúan en la Estrategia de la Unión Energética, una de las 10 prioridades de la Comisión Juncker.

La Comisión ya ha presentado propuestas clave para aplicar el objetivo de la UE de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. En 2015 presentó una propuesta para reformar el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE para asegurar que el sector energético y las industrias de alto consumo energético entregasen las reducciones necesarias. En el verano de 2016, la Comisión presentó propuestas para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono en otros sectores clave de la economía europea. Las propuestas ayer presentan las principales piezas restantes para aplicar plenamente el marco climático y energético de la UE de 2030, especialmente en materia de energías renovables y eficiencia energética.

Todas las propuestas legislativas relacionadas con la Unión Energética presentadas por la Comisión en 2015 y 2016 deben ser abordadas con carácter prioritario por el Parlamento y el Consejo Europeos.