España puede ser líder en el sector industrial de energías renovables si se inicia ya la transición energética

El cambio climático es un fenómeno global de consecuencias potencialmente catastróficas para nuestro modo de vida. Por ello, es imprescindible empezar ahora con la transición energética hacia un esquema más sostenible para obtener resultados en dos o tres décadas”. Esta es la principal reflexión que expuso Cayetano López, catedrático de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid y exdirector general del CIEMAT, en el XXVI Seminario de Ética Económica y Empresarial de la Fundación Étnor con la conferencia Energía y Sostenibilidad, donde analizó la demanda de energía en el mundo y la necesidad de llevar a cabo una transformación energética que reduzca al mínimo el uso de energías de combustibles fósiles hacia un predominio de energías renovables.

Es un cambio titánico que necesita la implicación y la suma de factores tecnológicos, regulatorios, sociales y una visión global” indico López. El exdirector general del CIEMAT explicó que actualmente el 86% de las fuentes de energía primaria provienen de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural), el 9% de origen renovable y el 5% de energía nuclear. Durante su intervención explicó algunos de los problemas que acarrea el consumo energético. Así, la gran mayoría de esta energía, el 60%, se pierde al transformarla en emisiones a la atmósfera. Además, apunta que el consumo global de energía está creciendo a un ritmo anual del 1,5% pero las emisiones a un ritmo superior al 2% en la última década, a causa de que el carbón, la energía más contaminante y que más emisiones de CO2 genera, es la fuente que más está creciendo en los últimos años debido a países como China donde el 90% de la electricidad se genera por la combustión de carbón.

FuturENERGY
 

Punto de no retorno

López señaló que a partir 1950 se dispararon las emisiones de CO2 superando las 400 partes por millón creando una alarma mundial que está cambiando la composición de la atmosfera, aumentando la temperatura del planeta y confirmando que el cambio climático es un fenómeno global que va a cambiar nuestra forma de vida.

Estamos muy lejos de controlar el calentamiento global. Tenemos que ponernos ya en marcha para establecer los elementos del cambio hacia la sostenibilidad” apuntó el exdirector general del CIEMAT. En este sentido, destaca que esta transición tiene que pasar por ahorrar energía, apostar por las renovables, reducir el consumo masivo de combustibles fósiles, usar el gas natural como una energía puente, el mantenimiento de las nucleares, dedicar más recursos a la I+D+i y concienciar a la sociedad de este cambio necesario.

López insisitó en que es un “esfuerzo complejo donde ninguna de las alternativas está libre de problemas para su implementación inmediata. Para resolverlos, se precisan un notable esfuerzo en desarrollo tecnológico y un cambio de mentalidades”.

Beneficios de las renovables

Durante su intervención, López subrayó que el fomento de las energías renovables es necesario y beneficioso para los países ya que mejora la balanza comercial al disminuir la dependencia del exterior, ofrece la posibilidad a países como España de ser líderes en un sector tecnológico emergente, contribuye a los objetivos de 2020 de Europa y nos preparan a un futuro de cambio inevitable. También señaló que las renovables tienen algunos inconvenientes que están siendo solucionados como los costes más elevados, el perfeccionamiento de las técnicas de almacenamiento o la necesidad de apoyo público. En esta línea, López señaló que “las ayudas a estas fuentes de energía tienen que tener una permanencia en el tiempo, tienen que ser evolutivas y mantenerlas al menos durante 25 años. Las renovables dependen mucho de la regulación y la estrategia política.

Por último, el exdirector general del CIEMAT, también explicó la necesidad del mantenimiento de la energía nuclear como elemento de cambio hacia la sostenibilidad. “La tecnología nuclear es segura, no emite CO2 ni otros gases de efecto invernadero, no modifica el paisaje y tiene gran capacidad de generación. El problema es que genera residuos radioactivos, riesgo de accidentes muy graves o que se le dé un uso armamentístico.