Fundación Renovables exige a Nadal que regule el derecho de los consumidores a acceder a los datos de sus contadores

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La Fundación Renovables exige al ministro de Energía, Álvaro Nadal, que los usuarios de electricidad puedan tener un acceso en tiempo real a sus datos de consumo que registran los nuevos contadores de cara a que pueda haber una verdadera autonomía del consumidor en la gestión de energía y aumentar de esta manera la eficiencia energética de los hogares españoles.

Al respecto, la Fundación Renovables recuerda que, aunque el Gobierno se niegue a sacar adelante la Ley de Cambio Climático y Transición Energética mientras que el trílogo que forman Comisión, Parlamento y Consejo europeos estén discutiendo de manera definitiva el Paquete de “Energía Limpia para todos los europeos”, la cuestión de los contadores de consumo eléctrico no entra dentro de estos diálogos, aunque esté recogida en los borradores.

Por esta razón, pide al ministro que si bien no quiere actuar sobre las cuestiones que la Unión Europea está discutiendo -posición que no comparte, como ya ha explicado en otras ocasiones-, no hay razón para que no resuelva lo que no se está tratando en los trílogos.

La Fundación Renovables piensa que el usuario, para pasar a ser un consumidor activo con capacidad de tomar decisiones sobre su consumo energético, y ganar en autonomía y en eficiencia, necesita conocer la realidad de su consumo eléctrico, cuándo se consume y a qué precio lo paga.

Conviene destacar que en la actualidad, está vigente la Recomendación 2012/148/UE de la Comisión, de 9 de marzo de 2012, relativa a los preparativos para el despliegue de los sistemas de contador inteligente, que no está siendo correctamente aplicada en España, entre otras cosas porque aquella establece que todo sistema de contador inteligente de electricidad debería ofrecer al menos todas las siguientes funcionalidades al cliente: proporcionar lecturas directamente al cliente y a cualquier tercero designado por el consumidor.

Esta funcionalidad es esencial en un sistema de contador inteligente, ya que la información directa, continua e inmediata, al consumidor es imprescindible para garantizar un ahorro energético del lado de la demanda. También para que desde el consumo se pueda actuar para reaccionar a la información del contador tomando medidas de eficiencia, ahorro, autoconsumo, generación renovable, almacenamiento o intercambio de energía con terceros.

Los mecanismos de digitalización y domótica de la energía han evolucionado de forma radical en estos años, así la propuesta de nueva Directiva sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad establece:

“Los sistemas de contador medirán exactamente el consumo real de electricidad y proporcionarán a los clientes finales información sobre el tiempo real de uso. Esta información será fácilmente accesible para los clientes finales sin costes adicionales y en tiempo cuasireal para apoyar los programas automatizados de eficiencia energética, la respuesta de la demanda y otros servicios.

Cuando los clientes finales lo soliciten, los datos de medición sobre la entrada y salida de electricidad que les corresponda se pondrán a su disposición, a través de una interfaz de comunicación estándar y/o acceso remoto, o a disposición de un tercero que actúe en su nombre, en un formato fácilmente comprensible.

En España, sin embargo, los consumidores no tienen acceso en tiempo real a su contador más que mirando a la pantalla del mismo. Las posibilidades de participación en la información de su contador que le da la distribuidora nunca son con el tiempo suficiente como para poder conocer con exactitud los datos precisos para una optimización de su demanda”.

Es inadmisible que la distribuidora pueda conocer todos los datos sobre la energía consumida en nuestra vivienda (con lo que ello supone) y que, sin embargo, el consumidor no pueda optimizar sus decisiones por no tener acceso a ese contador por el que además paga.

Si el ministro (que también lo es de la digitalización de la economía) entiende que la regulación española no puede ir más deprisa que la europea en aquellas cosas en las que hay controversia, le debemos de exigir que no utilice esa excusa en aquellas en las que hay consenso, por lo que debe de iniciar de inmediato medidas regulatorias que permitan tener acceso total y en tiempo real a los consumidores a los contadores digitales instalados en sus domicilios, centros de trabajo…

Mientras los consumidores no pueden acceder a los datos de su consumo, las compañías eléctricas, tanto Iberdrola como Endesa, han lanzado tarifas domésticas que para nada incentivan el ahorro y la eficiencia en el consumo de energía en los hogares si no todo lo contrario, mediante la oferta de precios muy competitivos en determinadas horas del día para que los usuarios consuman lo máximo posible en esas franjas horarias mientras que en el resto de horas sube los precios lo que supone, por un lado, mayor consumo y, por otro, un incremento en la factura.

Estas ofertas ocultan el sobre coste que afrontarán los consumidores fuera de esas franjas horarias pero, sobre todo suponen un “torpedo” en la línea de flotación de la gestión de la demanda.

Gestión de la demanda es incentivar con menores precios el ahorro de energía o el desplazamiento del consumo a horas en que hay más energía renovable (más barata). Lo que hacen estas campañas de Iberdrola o Endesa es lo contrario: ofrecer menores precios ignorando el verdadero coste de la energía.

Al permitir este tipo de campañas de “indigestión de la demanda” por parte de las compañías eléctricas, el Gobierno está cerrando la puerta a la fundamental participación de los consumidores cuando se desarrollen verdaderas campañas de gestión de la demanda”, ha declarado Fernando Ferrando, presidente de la Fundación Renovables.