La administración Trump establece aranceles a la importación de células y módulos solares

La Casa Blanca ha anunciado que el Presidente Trump ha impuesto un arancel sobre las células y módulos solares importados. Esto incluirá un arancel del 30% en el primer año, del 25% en el segundo año, del 20% en el tercer año y del 15% en el cuarto año. Además, los primeros 2,5 GW de células solares importadas estarán exentos de la tarifa de salvaguarda en cada uno de esos cuatro años.

El Representante de Comercio de EE.UU., Robert Lighthizer, hizo las recomendaciones al Presidente, en base a las consultas al Comité de Política Comercial Interinstitucional (TPC) en respuesta a los hallazgos de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (CCI), ente independiente y bipartito, al respecto de que el aumento de las importaciones de módulos y células solares causan un grave perjuicio a los fabricantes nacionales.

La hoja informativa de la administración se centra en China, aunque no es el único país afectado ya que los casos comerciales de la Sección 201 están destinados a aplicarse globalmente.

De acuerdo con la hoja informativa, entre 2012 y 2016, el volumen de capacidad de generación solar instalada anualmente en EE.UU. se ha más que triplicado, impulsado por células y módulos solares procedentes de China artificialmente baratos.

La planificación industrial de China ha incluido un enfoque en aumentar la capacidad china y la producción de células y módulos solares, utilizando incentivos estatales, subsidios y aranceles para dominar la cadena de suministro global:

  • China emitió la Ley de Energías Renovables en 2005 para promover la energía renovable, incluida la energía solar, seguida por los objetivos de capacidad en 2007. El Consejo de Estado enumeró la energía renovable como una de las siete industrias emergentes estratégicas elegibles para incentivos especiales y préstamos en 2010.
  • China ha proporcionado subsidios y financiación a sus empresas solares; ha alentado el desarrollo de clústeres industriales geográficos y de componentes de la cadena de suministro; y ha condicionado el apoyo enaumentar la eficiencia, los gastos en I+D y la escala de fabricación.
  • Siguiendo estas iniciativas estatales, la cuota mundial de China en la producción de células solares se disparó del 7% en 2005 al 61% en 2012. China domina ahora la capacidad de la cadena de suministro global, representando casi el 70% de las expansiones de capacidad global planeadas anunciadas en la primera la mitad de 2017. China produce el 60% de las células solares del mundo y el 71% de los módulos solares.

Durante este tiempo, los fabricantes de EE.UU. han buscado alivio contra las prácticas de comercio desleal:

En 2011, el Departamento de Comercio constató que China había subvencionado a sus productores y que esos productores estaban vendiendo sus productos en EE.UU. por un valor inferior al de su valor de mercado, todo en detrimento de los fabricantes norteamericanos. EE.UU. impuso aranceles antidumping y compensatorios en 2012, pero los productores chinos evadieron los aranceles a través de lagunas y de la reubicación de la producción en Taiwán.

En 2013, los productores nacionales presentaron nuevas peticiones para abordar estas lagunas y el cambio en el abastecimiento. Los productores chinos respondieron trasladando la producción al exterior, principalmente a Malasia, así como a Singapur, Alemania y Corea.

De 2012 a 2016, las importaciones crecieron en aproximadamente un 500% y los precios cayeron precipitadamente. Los precios de las células solares y los módulos disminuyeron en un 60%, hasta el punto en que la mayoría de los productores estadounidenses dejaron de producir en el país, trasladaron sus instalaciones a otros países o se declararon en bancarrota.

En 2017, la industria solar de EE.UU. casi había desaparecido, con 25 empresas cerrando desde 2012. Solo dos productores de células y módulos solares, y ocho empresas que producían módulos con células importadas, seguían siendo viables. En 2017, uno de los dos productores estadounidenses restantes de células y módulos solares se declaró en bancarrota y dejó de producir.

El 17 de mayo de 2017, en base a una petición de Suniva y a la que más tarde se unió SolarWorld, la ITC inició una investigación bajo la Sección 201 de la Ley de Comercio de 1974, para determinar si el aumento de las importaciones era una causa sustancial de daño grave a la industria nacional.

Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, la ITC determinó que el aumento de las importaciones de módulos y células solares es una causa importante de daños graves a la industria nacional de EE.UU. Aunque los comisionados no pudieron ponerse de acuerdo sobre un remedio único para recomendar, la mayoría de ellos favoreció un aumento DE los aranceles con una excepción para una cantidad específica de celúlas importadas.

Tras la investigación y las recomendaciones del ITC, un equipo interinstitucional dirigido por el Representante de Comercio solicitó a través del Federal Register Notices el 25 de octubre de 2017 y el 14 de noviembre de 2017 las opiniones de todos los participantes en la industria solar y celebró una audiencia pública el 6 de diciembre de 2017.

Después de consultar con el Comité de Personal de Política Comercial interinstitucional (TPSC), el Representante de Comercio recomendó y el Presidente decidió tomar medidas, aplicando los aranceles adicionales mencionados anteriormente.