La CNMC publica el informe sobre la convocatoria de subastas de potencia eólica y de biomasa

Complejo eólico de El Andévalo (Huelva). Foto cortesía de Iberdrola

El pasado 20 de julio la CNMC publicaba el informe sobre la propuesta de RD para convocar subastas de potencia eólica y de biomasa con derecho a incentivo lanzada por el MINETUR en abril. En su valoración general, la CNMC considera la utilización de subastas un mecanismo idóneo para revelar dónde se sitúa la frontera de eficiencia de cada tecnología y reconoce apropiado el establecimiento de límites de potencia máxima a adjudicar por este procedimiento.

La subasta eólica a examen

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En lo que se refiere a la eólica, la CNMC considera que la subasta planteada podría resultar a priori más atractiva para la repotenciación de parques eólicos existentes que para instalaciones nuevas. Los números lo dejan claro, la Propuesta de Orden establece el valor de la inversión inicial en 1,1 M€/MW para los años 2015 al 2019 —correspondiente a 3.200 horas anuales equivalentes de funcionamiento—sobre el que se aplicará el porcentaje de reducción que se adjudique en el proceso de subasta; mientras que los costes totales de inversión para la eólica terrestre recabados por la AIE en 2013 oscilan entre 1,35 y 2,07 M€/MW. Dado que los costes del aerogenerador representan en torno a un 70% de los costes totales del proyecto; estaríamos hablando de un coste entre 0,91 y 1,45 M€/MW, por lo que el valor que reconoce la propuesta estaría más cercano al coste imputable al aerogenerador que al del proyecto, lo que confirma que la propuesta haría más atractiva la reportenciación que la instalación de nuevos parques eólicos.

Estudiando las horas de funcionamiento que recoge la propuesta, 3.200 horas equivalentes, la CNMC sigue aporstando por la reportenciación, y considera que los parques con funcionamiento igual o superior a 2.286 horas equivalentes y fecha de puesta en marcha anterior a 2005 serían los más interesados en acudir a esta subasta, si bien supone una potencia entorno a 3.300 MW, lo que sextuplica el cupo de 500 MW.

De nuevo los números clarifican esta afirmación. Según los datos disponibles, durante 2014 15 parques eólicos con una potencia instalada acumulada de 522 MW superaron las 3.200 h. La MAIN que acompaña a la orden indica que la ganancia en producción de los parques eólicos puede aumentar hasta un 40%, debido a la modificación y sustitución de aerogeneradores existentes por otros más modernos. Esto implicaría que una instalación que actualmente tuviera 2.286 horas equivalentes de media, pasaría a funcionar hasta 3.200 horas. En 2014, 559 parques, con una potencia instalada acumulada de 9.589 MW, superaron este número de horas. Por otra parte, la MAIN se refiere a instalaciones eólicas con fecha de puesta en marcha anterior a 2005 (parques que con carácter general no perciben ya retribución específica y podrían encontrarse por lo tanto entre los preferentemente interesados en acudir a la subasta); pues bien considerando parques de esta antigüedad y con más de 2.286 horas nos encontramos con un total de 189 instalaciones, que suman la ya mencionada potencia de unos 3.300 MW.

De este análisis la CNMC cocluye que, en el caso de cumplirse la ganancia de producción indicada en la MAIN, el número de horas equivalentes de funcionamiento estimadas no sería un obstáculo para que hubiera un suficiente número de parques eólicos potencialmente interesados en participar en la convocatoria.

¿Una propuesta ambiciosa para biomasa?

En el caso de la subasta de potencia de biomasa la conclusión de la CNMC apunta a que el cupo de 200 MW para nuevas instalaciones de biomasa podría no ser consistente con los objetivos nacionales. Este cupo elevaría en un 39% la potencia instalada de biomasa en funcionamiento, de modo que podría parecer aventurado establecer un cupo tan ambicioso.

Para esta tecnología, la CNMC reconoce no poder realizar una comparación homogénea debido a la gran diversidad de instalaciones existentes, aunque señala que la convocatoria podría resultar más atractiva para las instalaciones del grupo b.8, plantas que utilizan biomasa procedente de instalaciones industriales del sector agrícola y forestal.