La eólica en las Comunidades Autónomas: Castilla y León vuelve a liderar el ranking de generación eólica y Extremadura da la bienvenida a la eólica

Producción eólica por CCAA en 2017

De acuerdo a los datos hechos públicos por AEE, Castilla y León fue la comunidad autónoma más eólica en 2017 seguida en el ranking por Castilla la Mancha y Andalucía, mientras que Galicia se cae por primera vez de las tres primeras posiciones, según datos de la CNMC. Habrá que ver como evolucionan las estadísticas en 2018 y 2019 cuando la nueva potencia adjudicada en las subastas de 2016 y 2017 (4.600 MW) empiece a producir. La generación eólica en Castilla y León fue 11.061 GWh, lo que equivale al 80% del consumo eléctrico en la región. Con esta cifra se evitó la emisión a la atmósfera de 10,8 millones de toneladas de CO2.

Por su parte, Extremadura se estrenará como Comunidad Autónoma en la generación eólica con la construcción de su primer parque eólico promovido por Gas Natural Fenosa. Esta semana se ha puesto la primera piedra del parque eólico Merengue que estará ubicado en Plasencia y producirá alrededor de 155 GWh al año, es decir, el equivalente al consumo eléctrico anual de 44.000 viviendas –el doble de lo que general actualmente la ciudad extremeña–. Asimismo, esta infraestructura permitirá desplazar el uso de otras fuentes de generación eléctrica convencional, reduciendo en torno a 120.000 toneladas de CO2 al año. En total, 15 aerogeneradores con una potencia de 40 MW que no solo darán energía a la zona, sino que también repercutirá en la economía de los placentinos y de Extremadura en general.

Para el año que viene se espera que ya sean 16 las comunidades autónomas que produzcan electricidad con el viento. Ya sólo quedaría Madrid y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla sin esta tecnología de generación limpia y renovable.

Por otra parte cabe destacar que 2017 fue un año con una primera parte con menos viento de la media histórica y un final de año que, especialmente en diciembre, hizo que se alcanzara a producir prácticamente la misma cantidad de electricidad eólica que en 2016.