La eólica europea instala en el continente 4,5 GW nuevos en el primer semestre de 2018

El sector eólico europeo ha añadido 4,5 GW a su potencia instalada en el continente en la primera mitad de 2018, según los datos que WindEurope ha publicado esta semana. La cifra es inferior a la del mismo período del año pasado (6,1 GW) aunque está en línea con las expectativas de crecimiento planteadas.

De los 4,5 GW nuevos que se han instalado, 3,3 GW corresponden a eólica terrestre liderados por Alemania que ha instalado 1,6 GW, Francia con 605 MW y Dinamarca con 202 MW. En cuanto a la eólica marina, la potencia instalada ha sido de 1,1 GW principalmente en Reino Unido con 911 MW, Bélgica (175 MW) y Dinamarca (28 MW). Alemania instalará nuevos megavatios de eólica offshore en la segunda mitad del año.

Para todo 2018 se espera que haya 3,3 GW nuevos en eólica marina y 10,2 GW de terrestre. Esto significará que la potencia eólica total instalada en todo el año 2018 será de 13,5 GW.

Francia ha instalado una gran cantidad de eólica terrestre este año, pero no ha emitido ningún nuevo permiso para eólica terrestre en los últimos ocho meses debido a un problema administrativo, que también ha causado que su última subasta no se haya cubierto. Por tanto habrá una disminución de nuevas instalaciones, creando incertidumbre en la cadena de suministro.

En Alemania, actualmente los proyectos necesitan un permiso para ofertar en subastas de eólica terrestre, pero WindEurope considera que esta normativa se convierta en permanente. Además, aún no hay claridad sobre cuándo se van a subastar los 4 GW de eólica terrestre prometidos en el acuerdo de coalición para 2019-20. Y el nuevo Gobierno está retrasando la confirmación de los volúmenes de la subasta. Al igual que todos los Estados miembros, ahora deben dar una visibilidad de cinco años sobre el calendario y los volúmenes de las subastas futuras, en virtud de la nueva Directiva sobre energías renovables.

Esta visibilidad es clave para la cadena de suministro y para mantener los empleos y el crecimiento de la energía eólica en Europa. Las inversiones en fabricación, habilidades e I + D solo ocurren cuando los gobiernos otorgan visibilidad a largo plazo a la cadena de suministro. Esta claridad ayuda a tomar nuevas decisiones de inversión y reducir costes. Abordar estos problemas será clave para permitir que Europa alcance su objetivo del 32% de energía renovable para 2030 de manera rentable.

En el sector eólico marino, Europa es demasiado dependiente de Reino Unido, que está avanzando en las instalaciones actuales y comprometiéndose con volúmenes futuros. Por el contrario, la tasa de nuevas instalaciones se ha ralentizado en Alemania. Otros países también necesitan reforzar y acelerar sus planes sobre eólica marina.

Respecto a la situación actual que está viviendo el sector eólico en España, Juan Virgilio Márquez, director general de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), ha indicado que “las subastas que se han celebrado en España en 2016 y 2017 han dado un impulso al sector eólico tras tres años de bajo crecimiento. Por lo que la eólica española mira con ilusión la instalación de los más de 4.600 MW adjudicados y confía en que todos los actores implicados -promotores, fabricantes, entidades financieras, administraciones públicas, autonómicas y municipales, etcétera- pongan de su parte para que se hagan a tiempo los proyectos“. El sector está a la espera de un calendario de nuevas subastas para cumplir con los objetivos de energía renovable a 2030 y que, para alcanzarlos, “el sector solicita como requisitos que haya seguridad jurídica, simplificación administrativa, invariabilidad de la rentabilidad razonable y una reflexión sobre el diseño del mercado y la fiscalidad necesarias para que se lleven a cabo los proyectos con el menor coste posible. De esta manera, habrá continuidad de trabajo en la industria eólica en España y seguir siendo uno de los principales países de referencia en el sector eólico mundial“, asegura Márquez.