La industria eólica bate récords en Europa

Según las estadísticas anuales de la eólica de WindEurope, Europa instaló 16,8 GW (15,7 GW en la UE) de capacidad bruta adicional de energía eólica en 2017, marcando un año récord en instalaciones anuales. Con una capacidad instalada neta total de 169 GW, la energía eólica sigue siendo la segunda forma más grande de capacidad de generación de energía en Europa, acercándose a las instalaciones de gas.

Las nuevas instalaciones de parques eólicos aumentaron un 20% en 2016 y superaron el récord anterior de 12,8 GW de 2015. La eólica terrestres creció en 12,5 GW y la eólica marina en 3,1 GW. 2017 fue un año récord para ambas, las instalaciones terrestres crecieron un 9% mientras que las instalaciones marinas crecieron un 101% en comparación con 2016.

Siete Estados miembros de la UE registraron un año récord en nuevas instalaciones de energía eólica: Alemania (6,6 GW), Reino Unido (4,3 GW), Francia (1,7 GW), Finlandia (577 MW), Bélgica (476 MW), Irlanda (426 MW) y Croacia (147 MW). Alemania instaló la mayor capacidad de energía eólica en 2017, con el 42% de las nuevas instalaciones totales de la UE y registró el mayor aumento anual, del 16% al 20%, de la energía eólica en su demanda de electricidad. Alemania sigue siendo el país de la UE con la mayor potencia instalada de energía eólica, seguida de España, Reino Unido y Francia. 16 países de la UE tienen instalado más de 1 GW de energía eólica. Nueve de ellos tienen más de 5 GW instalados. Dinamarca es el país con la mayor participación de la energía eólica en su demanda de electricidad con un 44%.

Que 2017 fuese un año récord refleja el hecho de que gran parte de los nuevos proyectos fueron acelerados para beneficiarse de las tarifas de inyección a red y otros viejos esquemas de apoyo mientras aún se aplicaban. Este fue especialmente el caso en Alemania con sus 5 GW de nueva eólica terrestres, y también es válido para Reino Unido y Francia.

La energía eólica instaló más que cualquier otra forma de generación de energía en Europa en 2017. La energía eólica representó el 55% de todas las nuevas instalaciones. La energía renovable en su conjunto representó casi todas las nuevas instalaciones eléctricas de la UE en 2017: 23,9 GW de un total de 28,3 GW. Las fuentes de energía convencionales como el fuelóleo y el carbón continúan desmantelando más capacidad de la que instalan. La capacidad de generación de gas que se desmanteló fue casi igual a la cantidad de capacidad puesta en marcha.

Las inversiones en energía eólica representaron el 52% de las nuevas inversiones en energía limpia en 2017, en comparación con el 86% en 2016. 2017 también fue un año récord para las nuevas inversiones en futuros parques eólicos. 11,5 GW de proyectos alcanzaron la decisión de inversión final: 9 GW en tierra y 2,5 GW en el mar. Pero el valor de estas inversiones, 22.300 M€ (14.800 M€ en tierra y 7.500 M€ en el mar) fue 19% menor que en 2016. Las reducciones de costes en la cadena de suministro de la industria eólica y el aumento de la competencia en las subastas, dieron a los inversores más capacidad por menos dinero.

Alemania fue el mayor inversor en 2017, generando una actividad de financiación total de 6.700 M€ para la construcción de nuevos parques eólicos en tierra y mar adentro. Esto representa el 30% de las inversiones totales de energía eólica realizadas en 2017. Reino Unido quedó en segundo lugar con 5.000 M€ o el 22% del total.

La potencia eólica total instalada en Europa asciende a 169 GW: 153 GW en tierra y 16 GW en alta mar. Alemania sigue siendo el país con mayor potencia eólica instalada (56 GW). Le siguen España (23 GW), Reino Unido (19 GW) y Francia (14 GW). Con una participación del 18%, la eólica sigue siendo la segunda forma más grande de capacidad de generación energética en Europa, acercándose al gas natural. La energía eólica generó 336 TWh en 2017, suficiente para cubrir el 11,6% de la demanda de electricidad de la UE. En Alemania, la eólica supuso un  20% de la potencia, un 44% en Dinamarca y un 24% en Irlanda y Portugal.

A pesar de las cifras sólidas, las perspectivas para la eólica a medio y largo plazo son inciertas. La transición a las subastas ha sido más complicada de lo esperado. Y es crucial que muchos gobiernos no tengan claridad sobre sus ambiciones para las energías renovables después de 2020. Los países deben comenzar a aclarar cuánta energía eólica que desean implementar en el futuro. Esto dará visibilidad a la industria, permitiéndo planificar anticipadamente y reducir costes, y permitirá que otros, como los operadores de sistemas de transmisión, planeen la construcción de la infraestructura necesaria,” dijo el CEO de WindEurope, Giles Dickson.