La potencia eólica mundial ya sobrepasa el medio millón de megavatios instalados

China se desacelera un poco, pero Europa e India toman el relevo

El Global Wind Energy Council ha publicado sus estadísticas de mercado anuales. El mercado de 2017 se mantuvo por encima de 50 GW, con Europa, India y el sector eólico marino batiendo récords. Las instalaciones chinas se redujeron ligeramente, “solo” 19,5 GW, pero el resto del mundo compensó la mayor parte de esa bajada. Las instalaciones totales en 2017 fueron de 52.573 MW, llevando el total global a 539.581 MW.

Las cifras muestran una industria que está madurando, en transición a un sistema basado en el mercado, que compite exitosamente con las tecnologías predominantes fuertemente subsidiadas,” declara Steve Sawyer, Secretario General de GWEC. “La transición a una operación comercial totalmente basada en el mercado ha dejado brechas en las políticas en algunos países, y las cifras mundiales de 2017 reflejan eso, al igual que lo harán las instalaciones en 2018.” “La eólica es la tecnología más competitiva en muchos mercados, si no en todos, y la aparición de proyectos híbridos eólica/solar, una gestión de red más sofisticada y un almacenamiento cada vez más asequible comienzan a dar una imagen de cómo se verá un sector energético totalmente libre de combustibles fósiles.

Los precios para eólica terrestre y marina siguen sorprendiendo. Los mercados en lugares tan diversos como Marruecos, India, México y Canadá oscilan en el entorno de 0,03 $/kWh, con una reciente licitación mexicana con precios menores a 0,02 $/kWh. Mientras tanto, en 2017 la energía eólica marina vio la primera licitación ‘libre de subsidios’ en Alemania, con ofertas por más de 1 GW de nueva potencia eólica marina que no recibieron más que el precio del mercado mayorista de electricidad.

En Asia, China continúa liderando. India tuvo un año muy fuerte, pero será la “víctima” de una brecha política en 2018. Pakistán, Tailandia y Vietnam siguen siendo prometedores, y hay movimientos en los mercados rezagados, en Japón, y particularmente en Corea del Sur como resultado de las políticas promulgadas por el nuevo gobierno.

Europa tuvo su mejor año, liderado por más de 6 GW en Alemania, una muy buena actuación de Reino Unido y un resurgimiento del mercado francés. Finlandia, Bélgica, Irlanda y Croacia también establecieron nuevos récords. Los más de 3.000 MW de eólica marina instalados son un presagio de lo que vendrá.

EE.UU. tuvo otro año fuerte con 7,1 GW, y una cartera de proyectos muy importante para los próximos años. La compra corporativa directa de renovables desempeña un papel cada vez más importante en este mercado, ya que continua creciendo la lista de marcas domésticas (Google, Apple, Nike, Facebook, Wal-Mart, Microsoft, etc.) que firman contratos de energía eólica y solar. Canadá y México tuvieron años modestos en términos de instalaciones, pero un nuevo gobierno en Alberta está dando vida al mercado canadiense y la sólida base de políticas en México lo convertirá en un mercado de crecimiento sustancial para la próxima década.

En Latinoamérica, Brasil acumuló más de 2 GW, a pesar de las crisis políticas y económicas que aún no se han resuelto por completo. Uruguay completó su construcción y se acerca al objetivo de energía 100% renovable en el sector eléctrico. Los resultados de las subastas de 2016 y 2017 en Argentina comenzarán a dar como resultado un fuerte número de instalaciones en 2018 y en adelante.

Hubo mucha actividad en África y Oriente Medio, pero los únicos proyectos terminados fueron en Sudáfrica, donde se agregaron a la red 621 MW de nueva potencia. Grandes proyectos en Kenia y Marruecos esperan conexión a la red este año.

La región del Pacífico permanece tranquila, y aunque se firmaron muchos contratos nuevos en 2017, Australia, el único mercado activo en la región, presentó un modesto registro de 245 MW.

Las dramáticas caídas de precios para la tecnología eólica han reducido enormemente las ganancias en toda la cadena de suministro”, concluye Sawyer. “Pero estamos cumpliendo nuestra promesa de proporcionar la mayor cantidad de electricidad libre de carbono al menor precio. Los márgenes de beneficio más pequeños son un pequeño precio a pagar por liderar la revolución energética.