Las baterías de flujo fluyen hacia su comercialización. Nuevas tecnologías en fase de desarrollo

Jofemar Energy, la división de la Corporación Jofemar especializada en eficiencia y almacenamiento energético, concluyó el pasado mes de Febrero el proyecto Flow Grid, con la presentación de la primera versión de sus baterías de flujo Zn-Br. Y lo ha hecho con unos resultados prometedores. Las primeras versiones se han diseñado, desarrollado y testado en las instalaciones de Jofemar en Peralta, incorporan las últimas mejoras obtenidas gracias, entre otros, al empleo de nanotecnología y al desarrollo específico de los principales componentes para el par electroquímico y consiguen una capacidad de 10 y 60 kWh, respectivamente, para funcionar tanto en ambientes residenciales como integrados en redes inteligentes.

Las baterías de flujo son una tecnología de almacenamiento electroquímico en fase demostrativa, que poco a poco se van acercando a la fase comercial. Como uno de sus puntos diferenciales, este tipo de baterías permite convertir y almacenar la energía eléctrica como energía química, e invertir el proceso de forma controlada cuando se desee o sea necesario. Esta tecnología funciona por la reacción de oxidación/reducción que se produce al aplicar o demandar una corriente eléctrica a dos especies químicamente activas, que se oxidan y reducen respectivamente, formando el sistema REDOX en una celda de flujo. Estas especies químicas reciben la denominación de electrolitos y son almacenados en depósitos externos y bombeados hasta la celda, lugar donde se producen las reacciones electroquímicas.

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Las principales ventajas de esta tecnología son que presenta una gran capacidad de almacenamiento energético para aplicaciones estacionarias, bajo coste y larga vida útil. Frente a otras tecnologías, también presenta la ventaja de que pueden ser descargadas completamente sin efecto memoria y sin dañar el estado de la batería, para que no disminuyan sus prestaciones. Otro de los factores a considerar es que la materia prima es de base acuosa, lo que implica que no hay riesgos de inflamabilidad ni explosión. Además, su disponibilidad es mucho mayor que la de otras químicas. El coste de mantenimiento es bajo y se diseña con materiales de alta disponibilidad, bajo coste y reciclables. Además, los materiales son respetuosos con el medioambiental, lo que permite ofrecer una tecnología verde y eficiente. Leer más…

Beatriz Ruiz
Directora de Tecnología Jofemar Energy

Artículo publicado en: FuturENERGY Abril 2016