Los vehículos eléctricos acelerarán hasta llegar al 54% de las ventas de automóviles nuevos en 2040

Los vehículos eléctricos constituirán la mayoría de las ventas de automóviles nuevos en todo el mundo en 2040, y representarán el 33% de todos los vehículos ligeros en carretera, según la nueva investigación Electric Vehicle Outlook 2017 (EVO 2017) publicada por Bloomberg New Energy Finance (BNEF). El pronóstico se basa en un análisis detallado de las probables reducciones futuras del precio de las baterías de iones de litio y de las perspectivas de coste de otros componentes de los vehículos eléctricos y de los de motor de combustión interna. También incluye en el aumento del compromiso de los fabricantes de automóviles con los vehículos eléctricos y el número de nuevos modelos vehículos eléctricos que planean lanzar.

El hallazgo central de la investigación es que la revolución del vehículo eléctrico va a golpear al mercado automotriz aún más duro y rápido de lo que BNEF predijo hace un año. El equipo ahora estima que los vehículos eléctricos representarán el 54% de todas las nuevas ventas de vehículos ligeros a nivel mundial en 2040, no el 35% que predijo anteriormente, los vehículos eléctricos estarán desplazando 8 millones de barriles de combustible de transporte por día, y sumando un 5% al consumo mundial de electricidad.

FuturENERGY
 

BNEF ve un punto de inflexión para la industria automotriz mundial en la segunda mitad de la década de los 2020. Los consumidores encontrarán que los precios de venta de los vehículos eléctricos son comparables o más bajos que el precio medio de los vehículos con motor de combustión interna en casi todos los grandes mercados hacia 2029.

El pronóstico muestra que las ventas de vehículos eléctricos en todo el mundo crecerán de manera constante en los próximos años, pasando de los 700.000 registrados en 2016 a 3 millones en 2021. En ese momento, representarán casi el 5% de las ventas de vehículos ligeros en Europa, poco más del 1% ahora, y alrededor del 4% en EE.UU. y China.

Sin embargo, el despegue real del vehículo eléctrico ocurrirá a partir de la segunda mitad de la década de los 2020 cuando, primero, los vehículos eléctricos lleguen a ser más baratos para los propietarios, respecto de su ciclo de vida, que los modelos de combustión interna; y, en segundo lugar – sin duda un momento aún más importante psicológicamente para los compradores – cuando su coste de venta caiga por debajo del de los vehículos convencionales.

El precio del componente clave de un vehículo eléctrico -la batería- está llamado a desplomarse, en base a las recientes y notables disminuciones de costes. Desde 2010, los precios de las baterías de iones de litio han caído un 73% por kWh. Las mejoras en la fabricación y más que la duplicación de la densidad de energía de la batería se establecerá causarán una caída adicional de más del 70% en 2030.

El resultado será un aumento rápido de las cuotas de mercado de los vehículos eléctricos en los mercados más grandes, incluso con precios bajos del petróleo. BNEF considera que representarán casi el 67% de las ventas de automóviles nuevos en Europa en 2040, el 58% en EE.UU y el 51% en China en la misma fecha. Se espera que los países que han logrado adelantos en la adopción del vehículo eléctrico estén entre los líderes en 2040, incluyendo Noruega, Francia y EE.UU. Se prevé que las economías emergentes como India no vean ventas significativas de vehículos eléctricos hasta finales de los 2020.

El pronóstico de BNEF se basa directamente en la economía relativa de los vehículos electricos y de combustión interna. Se supone que las políticas actuales para alentar la adopción de los vehículos eléctricos continúan hasta su expiración programada, pero no se asume la introducción de nuevas medidas. BNEF analizó el mercado de automóviles no sólo por país, sino también por segmentos de vehículos.

El equipo incorporó en su trabajo de previsión otros dos asuntos calientes en la revolución del transporte, los vehículos autónomos y el car sharing; concluyendo que el impacto de la conducción autónoma se verá limitado en los próximos 10 años, pero jugará un papel creciente en el mercado después de 2030, el 80% de todos los vehículos autónomos en aplicaciones compartidas serán eléctricos en 2040 debido a los menores costes operativos.