Nuevo apoyo europeo para hacer frente a los retos climáticos y de biodiversidad

Los dos nuevos instrumentos financieros tienen como objetivo fomentar una mayor participación del sector privado en los planes que contribuyen a las prioridades climatológicas de reducir el uso de energía y la conservación del capital natural, especialmente la biodiversidad, en Europa. El BEI y la Comisión Europea han unido sus fuerzas para apoyar la inversión a través de estas dos iniciativas que apoyan la contribución de Europa a la consecución de las metas respecto a la energía mundial, el clima y el medio ambiente.

La iniciativa será alentar a los bancos locales en varios países europeos para aumentar los préstamos para proyectos de eficiencia energética, tanto proporcionando préstamos de bajo costo a largo plazo, como la protección del riesgo de crédito a intermediarios financieros, así como la mejora de la experiencia de préstamos en el sector. La nueva iniciativa será gestionada por el Banco Europeo de Inversiones y la Comisión Europea aportará 80 millones de euros para la protección del riesgo crediticio de las carteras de préstamos de eficiencia energética y el apoyo de expertos técnicos financiados con cargo al Life Programme.

FuturENERGY
El plan está diseñado para ayudar a las instituciones financieras locales, apoyando la puesta en marcha de los planes nacionales de eficiencia energética. Se dará prioridad a las propuestas en que las necesidades de inversión en eficiencia energética sean mayores y donde exista falta de disponibilidad de financiación para la eficiencia energética.

La infraestructura verde y proyectos basados en la naturaleza que preservan los ecosistemas o contribuyen a la adaptación al clima se encuentran entre los que se beneficiarán de la nueva Facilidad de Financiamiento Natural Capital. Esta iniciativa busca mejorar la financiación de inversiones que abarquen la protección contra inundaciones, reciclaje de agua de lluvia, los programas para proteger los bosques y reducir la contaminación del agua y del suelo, las compensaciones de biodiversidad y ecoturismo. La idea es demostrar el potencial de la inversión privada a largo plazo en proyectos que actualmente son vistos como difícilmente viables y estará respaldado por 125 millones de euros provenientes del Banco Europeo de Inversiones y la Comisión Europea.