Portugal y su compromiso de carbono neutral

Los presupuestos de 2018, recientemente debatidos en el parlamento portugués, incluirán un impuesto para desalentar a las compañías generadoras de electricidad de utilizar carbón barato importado como una alternativa al gas natural.

La medida, que elimina la exención actual para el carbón del impuesto existente sobre los combustibles fósiles, entrará en vigor en 2018 y se estima que supondrá una recaudación de entre 6,8 y 7,2 M€ anuales. La mitad de los ingresos se destinarán a financiar inversiones ambientales a través del Fondo Ambiental de Portugal.

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Actualmente, el precio bajo mundial proporciona un incentivo para que los operadores utilicen carbón para generar electricidad. Esta medida es parte de la hoja de ruta para alcanzar el compromiso del Gobierno portugués de carbono neutral, aunque se pretende hacer más cambios en la política fiscal”, por ejemplo, para eliminar los incentivos a los combustibles fósiles, ha señalado un portavoz del Ministerio de Medio Ambiente de este país.

La introducción de un impuesto al carbón sigue la promesa de una acción fiscal sobre los combustibles fósiles por parte del primer ministro, Antonio Costa, tal y como señaló en la presentación del lanzamiento de la hoja de ruta 2050 portuguesa para carbono neutral. El primer ministro Costa también garantizó que la generación de electricidad a partir de carbón se eliminará para el 2030.

Otras medidas de protección ambiental en las propuestas presupuestarias incluyen un compromiso para reforzar la política fiscal verde para eliminar el plástico del consumo y la introducción de exenciones al impuesto sobre la renta e IVA por promover el uso compartido del automóvil y bicicletas.

El Gobierno mantiene un descuento de 2250 € en la compra de coches eléctricos

El Gobierno va a repetir en 2018 la medida destinada a incentivar la adquisición de vehículos eléctricos. La medida, que se introdujo en la propuesta de presupuestos de 2017, consiste en un descuento de 2.250 € en la compra de un vehículo nuevo, 100% eléctrico, sin necesidad de entregar a cambio un vehículo viejo. Al igual que el año pasado, la medida costará 2,3 M€, que serán garantizados por el Fondo Ambiental.

De este mismo fondo (que se creó el verano pasado, juntando los ingresos del Fondo de Intervención Ambiental, del Fondo de Protección de los Recursos Hídricos y del Fondo para la conservación de la naturaleza y la biodiversidad), saldrán otros 2,3 M€ que el Gobierno portugués utilizará para financiar la introducción de al menos 200 vehículos eléctricos en los organismos de la Administración Pública.

Esta medida está en línea con los objetivos del proyecto ECO.mob, para la inclusión de 1.200 vehículos eléctricos en el parque de vehículos del Estado hasta 2019.

La estrategia de incentivo a la movilidad eléctrica pasará por el refuerzo de las infraestructuras de carga, con la instalación de al menos 250 nuevos puntos de carga en el territorio nacional.

De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, además de la financiación de los 200 vehículos destinados a la flota de la administración central, todavía se prevé una inversión de un 1 M€ en la adquisición de vehículos eléctricos para “sistemas multimunicipales” (agrupación de entidades locales).