PVCROPS, proyecto europeo sobre la alta integración en la red de la fotovoltaica

La UPM lidera PVCROPS, el proyecto europeo de referencia sobre la alta integración de potencia fotovoltaica en las redes eléctricas del continente.

Liderado por el Grupo de Sistemas Fotovoltaicos del Instituto de Energía Solar (IES) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), el proyecto de investigación europeo PVCROPS tiene un doble objetivo. Por un lado, aumentar la proporción de energía fotovoltaica en las redes eléctricas europeas y, de otro, reducir el precio de generación del kWh.

El impacto social de estos objetivos en Europa va más allá de una cuestión medioambiental, afirma el coordinador del proyecto, Luis Narvarte, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Sistemas de Telecomunicación de la UPM. “Uno de los principales problemas europeos es la dependencia de recursos energéticos del exterior. Veintitrés de los veintisiete países de la Unión Europea tienen una dependencia del petróleo externo de más del 90%, mientras que la Unión en su conjunto importa el 30% de su gas de Rusia. Así, el riesgo que, desde este punto de vista, supone el actual conflicto ucraniano, no es más que un botón de muestra de este grave peligro”, subraya. La alta proporción de generación eléctrica fotovoltaica reduciría esta dependencia y, con ello, el riesgo de inestabilidad social y política.

PVCROPS tiene también un gran impacto sobre la economía europea. Según este profesor, “el descenso de los precios de los módulos fotovoltaicos (que se han dividido por 7 en los 5 últimos años gracias a la economía de escala y a la competencia procedente de China) no sólo ha permitido que la electricidad fotovoltaica pueda ser competitiva con las fuentes fósiles de energía, sino que ha provocado que la proporción de su coste sobre el total del sistema descienda bruscamente”.

Así, aunque es cierto que la industria china se ha impuesto en el mercado de los módulos fotovoltaicos, Europa puede mantener su liderazgo en esta industria precisamente porque el valor añadido de los sistemas fotovoltaicos ya no reside en los módulos sino en otros ámbitos, como la ingeniería de su uso y aplicación. Por tanto, empleo de alta calidad y conocimiento pueden seguir residiendo en los países europeos.