Tras el verano, volvemos a ser conscientes de la importancia del turismo para la economía nacional. El turismo en general aporta el 11% del PIB y crea el 12% del empleo. Pero de esos números totales del turismo, el sector hotelero, compuesto por cerca de 15.000 hoteles, aporta un 6,7% del PIB total y entre un 2 y un 3% del empleo, aproximadamente. Es por ello un sector estratégico para el país que debe ser protegido, y como al resto de empresas, se le debe dotar de herramientas que le permitan mejorar sus resultados económicos, ya sea mediante el aumento de la demanda hotelera, a través de políticas de fomento del turismo o reduciendo costes.

Concretamente, dentro de los costes de operación de un hotel, la energía ya es la segunda o tercera partida más importante, dependiendo de las características del establecimiento, por lo que es un punto clave donde buscar el ahorro. Actualmente, los costes energéticos pueden suponer hasta el 20% de los costes de operación, debido al aumento continuado del precio de la energía.

El potencial de ahorro en aspectos energéticos en el sector hotelero es muy elevado, debido en parte a que la mayoría de los hoteles se construyeron sin ningún tipo de criterio de eficiencia energética, por lo que son muy poco eficientes y consumen una gran cantidad de energía para poder dar un servicio adecuado. Leer más…

Óscar Alonso
Técnico del Área de Sostenibilidad y Eficiencia Energética
del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH)

Artículo publicado en: FuturENERGY Septiembre 2015