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Según la Asociación Española de Energía Eólica (AEE), la instalación de los proyectos acordados este año (y en 2016) se traducirá en inversiones superiores a los 4.500 M€ y en la creación de 25.000 a 30.000 puestos de trabajo. “Es una señal positiva para la industria eólica, en particular la cadena de suministro española,” declara Pierre Tardieu, jefe de políticas de WindEurope.

Sin embargo, debido a la paralización del mercado de cuatro años, estamos jugando a ponernos al día,” agregó Tardieu. “El gobierno español está tratando de desplegar en los próximos tres años lo que debería haber hecho en siete. Estos tipos de políticas de stop-and-go son extremadamente perjudiciales para la cadena de suministro de la eólica que necesita un calendario estable de ofertas para prosperar.

 

WindEurope apoya firmemente la propuesta de la Comisión Europea de visibilidad de tres años para la programación de las subastas de energías renovables, en comparación con los tres meses dados en este caso. Esto permitiría no sólo a la cadena de suministro de energía eólica, sino también a los organismos gubernamentales y operadores de sistemas, planificar y asegurar el despliegue de volúmenes. Las subastas regulares de tecnología específica serían la forma más eficaz de planificar la transición de energía y cumplir los objetivos de la UE de 2030 sobre el clima y la energía.

Por último, WindEurope pide al gobierno español que mantenga la confianza de los inversores manteniendo el nivel actual de “rentabilidad razonable” para los proyectos existentes después de 2020. Cualquier cambio retroactivo a la rentabilidad razonable de los proyectos, tal como lo posibilita la Reforma Energética, socavaría la posición del mercado español y tendrá un efecto duradero y dañino en la cadena de suministro del viento.

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La eólica se adjudicó 1.128 MW del total de 5.037 MW que resultaron con derecho a incentivo en la subasta celebrada el 26 de julio, lo que da continuidad a la actividad del sector de cara a lograr el cumplimiento de los objetivos europeos. El sector confía en que todos los actores implicados -promotores, fabricantes, entidades financieras, administraciones públicas, autonómicas y municipales, etcétera- trabajen mano a mano para que en diciembre de 2019 todos los proyectos adjudicados en las últimas tres subastas estén funcionando, momento en el que se comprobará la eficacia real de las mismas. La Asociación Empresarial Eólica (AEE) estima que la instalación de estos proyectos supondrá inversiones superiores a los 4.500 M€ y la creación de entre 25.000 y 30.000 empleos (directos e indirectos) durante el periodo de instalación.

 

El resultado de estas subastas muestra que la eólica es, en la actualidad, la tecnología que puede aportar más energía al cumplimiento de los objetivos de 2020 a un menor coste para el sistema. Aún así, el sector cree, más que nunca, que es necesaria una Planificación Energética para los próximos años que tenga en cuenta las necesidades energéticas y de descarbonización del país a largo plazo, que garantice un mix equilibrado entre las diferentes tecnologías, dentro del ámbito de un futuro mercado eléctrico que debe permitir la incorporación de tanta potencia renovable sin poner en riesgo las inversiones.

Ello implica que se dé visibilidad al sector renovable con un calendario de subastas que, más allá incluso de los objetivos europeos a 2020, tenga en cuenta tanto los compromisos internacionales en materia medioambiental (el Acuerdo de París y los Objetivos de la UE a 2030) como los hitos necesarios de cara a una ordenada Transición Energética.

AEE insiste en que los 23.000 MW eólicos instalados en España desde los años noventa lo hicieron en un momento de menor madurez tecnológica y diferentes condiciones financieras y, por lo tanto, con mayores costes, por lo que deben respetarse los incentivos hasta el final de su vida útil regulatoria. Esto pasa necesariamente por no modificar la rentabilidad razonable de los proyectos cada seis años durante su vida útil regulatoria, potestad que tiene el Gobierno a raíz de la Reforma Energética y que podría ejercer por primera vez en 2020.

La subasta para introducir nuevas instalaciones renovables de generación celebrada ayer 26 de julio se saldó con la adjudicación de un total de 5.037 MW al máximo descuento y, por tanto, sin coste para el consumidor eléctrico. La elevada demanda existente obligó a aplicar la segunda cláusula confidencial prevista en la convocatoria, que permitía aumentar el cupo de potencia a adjudicar más allá de los 3.000 MW inicialmente previstos, para facilitar la inclusión de la potencia de todas aquellas ofertas que tuviesen el mismo sobrecoste que la última oferta adjudicada, siempre que dicho sobrecoste fuese nulo para el sistema o inferior al valor que se establece en la misma cláusula confidencial.

Del total de la potencia subastada, 3.909 MW han sido adjudicados a instalaciones fotovoltaicas y 1.128 MW a instalaciones eólicas, repartidos entre 40 empresas. El elevado número de solicitudes recibidas confirma el interés de los inversores nacionales e internacionales por las energías renovables en España.

De acuerdo con la patronal fotovoltaica, UNEF, la potencia fotovoltaica adjudicada en esta subasta supondrá una inversión de unos 3.000 M€, si a ello le sumamos la estimación de la patronal eólica, AEE, que tras la subasta celebrada en mayo estimaba una inversión de otros 3.000 M€ en eólica, y las inversiones que supondrán los nuevos MW eólicos adjudicados, en torno a 1.000 M€, la inversión en renovables en España en los próximos dos años se podría elevar a 7.500 M€

Fotovoltaica, la gran ganadora de la tercera subasta

Tras quedar fuera de la subasta de mayo, la fotovoltaica ha logrado adjudicarse la mayor cantidad de potencia de esta subasta, con un total de 3.909 MW.

Cobra, filial del Grupo ACS, se adjudicó 1.550 MW de potencia fotovoltaica, en cuyo desarrollo la compañía podría invertir hasta 1.000 M€, convirtiéndose en la gran triunfadora de la subasta. En segundo lugar del podio quedó situada X-Elio, con 455 MW, que a buen seguro la compañía aprovechará para desarrollar parte de los proyectos que tiene en cartera, entre los que se encuentran la gran planta fotovoltaica de Lorca (Murcia).

Endesa, a través de su división de energías renovables, Enel Green Power España (EGPE), se adjudicó 339 MW de fotovoltaica, que se materializarán en dos nuevos proyectos que se ubicarán en Murcia y Badajoz, generarán aproximadamente 640 GWh al año y evitarán la emisión de alrededor de 348.000 t de CO2 a la atmósfera. En su construcción la compañía invertirá 270 M€, que se suman a los 600 M€ que la compañía prevé invertir para desarrollar los 540 MW eólicos que le fueron adjudicados en la anterior subasta. La empresa estima que los proyectos en los que se materializará esta nueva potencia entrarán en funcionamiento en 2019.

Forestalia, gran ganadora de las últimas subastas, ha logrado una potencia de 316 MW, alejada de las cifras de las anteriores convocatorias, si bien de acuerdo con la empresa, corresponde a toda la potencia por la que pujaba en esta subasta y eleva su cartera a 1.924,5 MW.

Por su parte, Gas Natural se ha adjudicó 250 MW fotovoltaicos, correspondientes a proyectos de la cartera fotovoltaica del grupo energético con mayor avance administrativo y mejores rentabilidades esperadas, que pueden cumplir los plazos de puesta en marcha fijados en la subasta (diciembre de 2019). De acuerdo con la propia compañía, la competitividad de los proyectos radica en los emplazamientos elegidos, un elevado recurso solar (en promedio superior a 1.900 horas de producción anual) y un CAPEX muy optimizado. La multinacional energética estima invertir hasta 165 M€ en el desarrollo de estos proyectos fotovoltaicos. Esta adjudicación se une a los 667 MW eólicos adjudicados en la subasta de mayo, que supondrán una inversión máxima de 700 M€.

En fotovoltaica se adjudicaron también proyectos: Solaria, con 250 MW, OPDE con 200 MW, Prodiel con 180 MW, Alter con 50 MW, y Alten con 13 MW. El resto, 322 MW, se repartieron entre otros pequeños grupos.

Fuentes de Solaria señalan que esta subasta supone un hito importantísimo para la compañía, que actualmente dispone de una capacidad de generación de energía fotovoltaica de más de 70 MWp, ya que le permitirá incrementar su cartera en más de 3,5 veces en poco más de dos años.

UNEF celebra el resultado positivo de la fotovoltaica en la subasta

UNEF ha valorado positivamente el resultado de la subasta, en la que la mayoría de proyectos se adjudicaron a la fotovoltaica. Este resultado supondrá una importante reactivación del sector, con unas inversiones estimadas en 3.500 M€, y la creación de nuevos puestos de trabajo.

Este es un día histórico para el sector fotovoltaico español” afirma Jorge Barredo, Presidente de UNEF.“La fotovoltaica ha obtenido estos buenos resultados gracias al alto nivel de competitividad que ha alcanzado la tecnología”.

En la licitación las empresas españolas, que en los últimos años se han visto obligadas a internacionalizarse para sobrevivir, han sido las principales ganadoras, y la potencia total asignada ha sido superior a la que se instaló durante los años 2007-2008, cuando el sector fotovoltaico vivió un crecimiento espectacular.

Los resultados de la eólica

En lo que respecta a la energía eólica, Alfanar, propiedad del fondo Capital Energy, se llevó 720 MW, Ibervento 172 MW, Greenalia 130 MW y el grupo Gestamp 24 MW, entre otras.

Balance de 2017

Junto con la subasta del pasado mes de mayo de 2017, se han adjudicado un total de 8.037 MW de nueva potencia renovable distribuidos entre 3.910 MW fotovoltaicos, 4.107 MW eólicos y 20 MW correspondientes a otras tecnologías. Esta distribución garantiza un mix equilibrado con participación de todas las tecnologías.

Los resultados de las subastas celebradas en 2017 permitirán a España avanzar definitivamente en el cumplimiento de los objetivos de introducción de renovables establecidos por la UE para 2020. España alcanzó en 2015 un 17,3% de consumo de energía renovable sobre el consumo de energía final, sensiblemente por encima del objetivo que exigen las Directivas Europeas para España en dicho año y por delante de los principales países de la UE.

Los proyectos adjudicados tendrán que estar en funcionamiento antes de 2020. Para garantizar la solvencia de las ofertas recibidas se ha establecido un sistema de garantías económicas que, conforme se vayan cumpliendo hitos en la ejecución de los proyectos, irán siendo devueltas progresivamente a los promotores.

El resultado de la subasta ha sido validado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) quien ha verificado que la misma se ha realizado de forma competitiva, objetiva, transparente y no discriminatoria.

Listado de los adjudicatarios

Según información remitida por el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE) sobre los resultados de la subasta para la asignación del régimen retributivo específico a nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, y una vez que la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) ha confirmado que el proceso se ha realizado de forma objetiva, competitiva y no discriminatoria, el volumen total adjudicado de cada participante ha sido el siguiente:

En cuanto a la tecnología fotovoltaica, los adjudicatarios han sido:
Documento1
Para la tecnología eólica:
Documento2

A menos de 4 años para finales del 2020, año que ha fijado la Unión Europea para que el 20% del total de la energía que consuman sus estados miembros proceda de fuentes renovables, España no cumple con los objetivos marcados. Según se desprende de los datos publicados por Eurostat sobre el ejercicio 2015, el reparto es muy desparejo. Mientras en electricidad la parte renovable es un 36,9%, superando con creces el mínimo del 20%, la situación es muy distinta en transporte (1,7%) y en calefacción y refrigeración (16,8%).

Según explica Diego García, Director de la Oficina en España del Instituto Europeo del Cobre, “la subasta de energía procedente de fuentes renovables realizada por el Gobierno va a contribuir a aumentar el porcentaje de electricidad renovable que se consume, con lo cual eso ayudará a acercarnos al objetivo global del 20%. Sin embargo, también habría que adoptar medidas para potenciar los dos sectores que menos aportan a esta cifra total, el del transporte y el de la calefacción y refrigeración”.

 

Vehículos eléctricos y bombas de calor para reducir las emisiones de CO2

Una de las alternativas para incorporar energía renovable en el transporte es el uso del vehículo eléctrico que consuma electricidad renovable”, añade Diego García, “sería una forma de aprovechar el alto grado de generación renovable para mejorar el transporte. En este sentido el gran diferencial de esta tecnología frente al uso de biocombustibles es que el vehículo eléctrico es tres veces más eficiente que el de combustión, es decir, necesita la tercera parte de energía para recorrer la misma distancia. O dicho en otras palabras, la transición a transporte renovable se haría el triple de rápido. La autonomía real de los últimos modelos de clase media superan los 300 km con costes que están bajando rápidamente. Para recargarlo basta con tener un punto de carga en el garaje de 3,7 kW, y para viajar ya hay una red a nivel nacional a los que se van a añadir muchos más puntos de carga.

Para aprovechar la ventaja de la generación eléctrica renovable en calefacción y refrigeración, la respuesta que ofrece el Instituto Europeo del Cobre se llama bomba de calor. Se trata de un equipo eléctrico que suministra calor para la calefacción o el agua caliente o refrigera en verano intercambiando su energía con el exterior, normalmente aire o el subsuelo.

La gran ventaja de las bombas de calor es que son equipos muy eficientes. Las más habituales tienen un rendimiento superior a 3, es decir, que necesitan menos de la tercera parte de energía eléctrica para producir una cantidad dada de energía calorífica. Otra importante característica es que emiten menos de la mitad CO2 que una caldera equivalente de gas (109 gCO2/ kWh calor). Y en 2030 será menos de la tercera parte (75 gCO2/kWh calor) según vaya aumentando la proporción renovable de la generación eléctrica.

El cobre es una materia prima fundamental para la generación de electricidad (por cada megavatio de potencia producidas en una instalación eólica se necesitan entre 2,5 y 6 toneladas de cobre, y en el caso de una instalación fotovoltaica, de 5 a 10 toneladas de cobre) y para la movilidad sostenible (el cobre es necesario para el desarrollo de los vehículos eléctricos, tanto para la fabricación de sus componentes- 80 kgs. de media frente a los 25 kgs. de uno de gasolina- como para la de los equipos de carga y conexión a la red eléctrica). Respecto a las bombas de calor, una de promedio para viviendas contiene unos 8 kgs. de cobre.

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El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, compareció ayer, 28 de junio, en la Comisión de Energía del Congreso de los Diputados donde defendió la necesidad de que las propuestas legislativas del denominado Paquete de Invierno incluyan medidas efectivas para incrementar la interconexión con el resto de Europa. El ministro recordó que la situación de aislamiento energético de la península ibérica obliga a un mayor esfuerzo para cumplir con los objetivos de renovables marcados para España. Precisamente para alcanzar el 20% de energías renovables en 2020, Nadal ha anunciado que el próximo 26 de julio se celebrará la segunda subasta de 3.000 MW de energía renovable.

El lunes 26 de junio, Nadal defendió en Luxemburgo que se otorgue un tratamiento adecuado a los Estados en las obligaciones y exigencias incluidas en las propuestas que tenga en cuenta el grado de interconexión real. En la actualidad España paga 1.200 M€ de sobrecoste por no tener el nivel suficiente de interconexiones.

 

España tiene como objetivo alcanzar el 20% de energías renovables para 2020 y debe fijar el de 2030, teniendo en cuenta que España es una isla energética. Al respecto, el ministro ha apostado por hacer una ligazón entre objetivos medioambientales y el nivel de interconexión energética y ha reivindicado un consenso sobre esta cuestión entre las fuerzas políticas.

Es imprescindible que España aumente su nivel de interconexión energética para poder cumplir en igualdad de condiciones con el resto de los Estados miembros con los objetivos en materia de energía y clima de la UE, ha insistido Nadal.

Subasta de energías renovables

Para Álvaro Nadal, una de las principales prioridades de la política energética del Gobierno es apostar por la introducción de las energías renovables y hacerlo además de una manera eficiente y al menor coste para los consumidores. En este sentido y en vista de los buenos resultados obtenidos en la pasada subasta de mayo, se va a celebrar una nueva subasta por otros 3.000 MW el próximo 26 de julio, según anunció el ministro.

En la pasada subasta se adjudicaron 3.000 MW de energía renovable, un 10% de la potencia ya instalada. Sin embargo, se presentaron solicitudes por más de tres veces esa potencia, confirmando así el interés de los inversores por el sector de las energías renovables en España.

Además, el ministro destacó que los proyectos adjudicados se van a llevar a cabo sin necesidad de primas adicionales, en un escenario medio de precios de referencia, por lo que no supondrán costes adicionales para los consumidores.

La Asociación de Empresas de Energías Renovables-APPA considera que la nueva subasta de renovables, prevista para el 18 de julio, es una muestra más de la precipitación y falta de planificación en el sector energético. La nueva subasta producirá una acumulación de potencia renovable a instalar en un corto espacio de tiempo.

Los 6.000 MW, que tendrán que instalarse antes del 31 de diciembre de 2019, suponen una carga excesiva para un sector que ha estado cinco años paralizado por decreto. Esta acumulación de nueva potencia en dos años y medio encarecerá la ejecución de los proyectos y, en última instancia, pone en riesgo la propia instalación.

 

Falta de planificación energética

En declaraciones efectuadas en marzo, el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, consideraba que el cambio de modelo energético tenía que ser “lento”, y ligado a interconexiones. También hablaba el Ministerio del consenso necesario para definir el futuro mix energético de nuestro país. Apenas unos meses después de pedir un desarrollo “lento” nos encontramos con una precipitada acumulación de subastas que, solo en 2017, superan los 6.000 MW, potencia que podrá ampliarse sin límite en el caso de que el coste para el sistema sea inferior al que el Gobierno establezca en la cláusula confidencial que se incluirá en la resolución por la que se convoque la subasta.

El hecho cierto de que el legislador desconociera a comienzos de año la capacidad renovable a subastar en mayo y la existencia de una subasta adicional en julio, constata la improvisación y falta de planificación en la incorporación de energías renovables al sistema eléctrico peninsular.
Considerar sólo el coste y llevar a cabo subastas aisladas es actuar con visión de luces cortas. Para llevar a cabo desarrollos razonables y competitivos que pongan en valor nuestra riqueza en recursos renovables y nuestro liderazgo industrial debemos huir de la improvisación y planificar el desarrollo, hecho éste, que nuestro Ministerio de Energía no se ha planteado en las adjudicaciones llevadas a cabo, despreciando todo tipo de interlocución con el sector al respecto.

Excesiva precipitación tras años de parálisis

Las subastas de 2017 tienen como condicionante la puesta en marcha antes del 31 de diciembre de 2019, plazo muy ajustado que encarecerá la ejecución y que hará que no se puedan optimizar costes en compras de maquinaria, instalaciones, transportes y en toda la cadena de montaje e incluso derivar en cierto colapso administrativo.

La primera subasta sólo tuvo en cuenta el componente financiero, sin más requisito que la presentación de un aval, sin considerar la existencia o no de proyectos, el recurso renovable disponible o ni siquiera su ubicación.

La segunda subasta, aunque incorporó algunas sugerencias presentadas en fase de alegaciones, siguió siendo una subasta de carácter eminentemente financiero, continuó ignorando la complementariedad entre las distintas tecnologías renovables y priorizó la adjudicación por el tamaño de las ofertas.

La tercera subasta, anunciada en tan corto espacio de tiempo y variando las bases de retribución, sigue incidiendo en los mismos errores que las anteriores y abre una ventana a la especulación.

Según declaraciones de José Miguel Villarig, presidente de APPA: “Que se adjudiquen 3.000, 6.000 o 10.000 MW al máximo descuento no es motivo de celebración. Cuando esos proyectos estén instalados, estén vertiendo electricidad limpia a nuestro mix y su rentabilidad permita mantener industria y generar empleo de calidad y estable, entonces hablaremos de éxito”.

La acumulación de proyectos en un corto espacio de tiempo crea una innecesaria presión para el sector renovable, especialmente si no se producen subastas separadas por tecnologías y se vuelven a concentrar todos los proyectos en una o dos tecnologías renovables. Esa presión se hace extensiva a los proveedores de equipo y toda la industria asociada; además de suponer un riesgo real de colapso de las Administraciones Públicas implicadas en la tramitación, especialmente en las Comunidades Autónomas con mayor número de proyectos.

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Las subastas serán un éxito cuando los proyectos adjudicados estén vertiendo electricidad a la red,” afirmó Juan Diego Díaz, presidente de la Asociación Empresarial Eólica (AEE) en el acto de inauguración del III Congreso Eólico. “En el caso de las que ya se han celebrado en España, es necesario que los proyectos estén listos en diciembre de 2019 para que computen en los objetivos europeos 2020. Los plazos son ajustados y es responsabilidad de todos que se llegue a tiempo. Aunque es sobre las empresas adjudicatarias de la subasta sobre quien recae el peso principal, los fabricantes tendrán que esforzarse por entregar las máquinas a tiempo. Los bancos y los fondos deben afrontar el reto y la necesidad de que la financiación se conceda con rapidez. En la mano de las administraciones autonómicas y locales está que los trámites se agilicen. Y en la de REE, que las infraestructuras acompañen. En AEE no dudamos de que todo el mundo pondrá de su parte para que el proceso sea un éxito, de modo que puedan hacerse realidad las inversiones y los empleos que tanta falta hacen en España y nos aproximemos al cumplimiento de los objetivos a 2020,” añadió.

Los Secretarios de Estado de Energía y Comercio, Daniel Navia y María Luisa Poncela, que participaron en la inauguración, destacaron el esfuerzo de la eólica en avanzar en su competitividad, internacionalización e industrialización.

 

Aunque el presidente de AEE mostró la satisfacción del sector por la vuelta a la actividad local de una industria que en los últimos años ha exportado el 100% de lo fabricado en España con tan sólo 65 MW eólicos instalados en tres años, insistió en que aún persisten problemas. “Si en diciembre de 2019 el Gobierno hiciese uso de su potestad y revisase a la baja la rentabilidad razonable de los proyectos existentes y futuros, el impacto sería tan importante para el sector que podría dejarlo en una situación económica muy vulnerable. Desde AEE creemos firmemente que eliminar de la ley esta posibilidad sería clave para la estabilidad regulatoria de nuestro país.

Díaz dedicó una parte sustancial de su discurso a la visión que AEE tiene sobre la Transición Energética de España, que ha de ser “ordenada, sin movimientos bruscos que lleven a cambios radicales del modelo regulatorio“. A su juicio, es necesaria una Planificación Energética más allá de los objetivos europeos a 2020, que incluya los de 2030 y el cumplimiento del Acuerdo de París a 2050, con un calendario de subastas que dé visibilidad a largo plazo a las empresas.

Para cumplir los compromisos de descarbonización, AEE considera que se debería aumentar la potencia eólica en 15.000 MW adicionales hasta 2030 (incluidos los megavatios procedentes de las subastas ya celebradas), “integrándola con otras tecnologías eficientes de modo que se garantice en todo momento el correcto funcionamiento del sistema. Ello tendría unos claros beneficios para España en términos económicos, medioambientales y de creación de empleo.

Díaz se refirió también a la necesidad de adaptar la fiscalidad a las necesidades de una Transición Energética segura y eficiente. “En un entorno de subastas cada vez más competitivas, las comunidades autónomas deben dejar de ver a la eólica como la vaca que se puede seguir ordeñando y eliminar impuestos teóricamente medioambientales que enmascaran un afán puramente recaudatorio, como los cánones eólicos.

AEE defiende que el proceso de Transición Energética debe hacerse con el consenso de todo el Parlamento, “la única forma de que perdure en el tiempo. El momento político es sin duda el adecuado.

El presidente de AEE se refirió al importante esfuerzo de internacionalización hecho por el sector eólico español: hoy el 10% de la potencia instalada en el mundo pertenece a empresas españolas y el 12% de los aerogeneradores procede de fábricas que están en territorio español, lo que ha generado en el mundo nada menos que 90.000 empleos. “No olvidemos que España es el quinto país por potencia instalada, el cuarto exportador de aerogeneradores y el séptimo en patentes eólicas“, dijo. Y destacó el apoyo que siempre ha recibido el sector del ICEX, “que nos ha abierto puertas en tantos y tantos mercados.” Por eso este año la Distinción Anual del sector es para esta institución.

Daniel Navia, Secretario de Estado de Energía, señaló que “la voluntad es acelerar al máximo los plazos en la próxima subasta para que la eólica pueda competir en igualdad de condiciones“, lo que demuestra “nuestra intención de mantener la neutralidad tecnológica”. Aseguró que en la nueva etapa que empieza se dará “más peso a la planificación energética,” que debe ser fruto de un consenso amplio con los demás partidos y los sectores, de modo que “diseñemos políticas que puedan mantenerse en el tiempo.

La Secretaria de Estado de Comercio, María Luisa Poncela, agradeció la Distinción Anual que el sector le concede al ICEX e indicó que “el eólico es un sector al que le dedicamos cariño y esfuerzo ya que es una de las señas de identidad de la Marca España“. Destacó el importante efecto tractor del sector y que es uno de los primeros en entrar “en la era digital“, con capacidad para detectar y supervisar incidencias en remoto, de predecir el recurso, etcétera. Y expresó su voluntad de “seguir sindicando el riesgo con ustedes y acompañándoles en encontrar y aprovechar las oportunidades en todo el mundo.

El Congreso Eólico, que se prolonga hoy y mañana, ha regresado un año más como punto de encuentro clave del sector eólico a nivel mundial y el más importante del mundo hispano. En esta ocasión, el País Invitado ha sido Argentina. El III Congreso Eólico cuenta con EDP Renováveis, Siemens Gamesa Renewable Energy, Vestas, Enel Green Power e Iberdrola como patrocinadores VIP. Acciona patrocina la Cena del Sector, que también tiene lugar el 20 de junio. Gas Natural Fenosa patrocina el almuerzo del primer día.

La Asociación Empresarial Eólica (AEE) es la voz del sector eólico en España. Con cerca de 200 empresas asociadas, representa a más del 90% del sector en España, promueve el uso de la energía eólica, y defiende los intereses del sector.

El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes 16 un Real Decreto que establece una nueva convocatoria para la asignación, a través de una subasta, del régimen retributivo específico para instalaciones de generación eléctrica renovable, por una potencia de 3.000 MW. La nueva subasta es, al igual que la anterior, tecnológicamente neutra y podrán participar instalaciones de tecnología eólica y fotovoltaica en concurrencia competitiva, de tal manera que resulten adjudicadas aquellas más eficientes en costes.

Se ha verificado que existe un importante volumen de potencia de estas tecnologías que, no habiendo llegado a ser adjudicataria, es susceptible de competir en la subasta. Por esto, se ha considerado oportuno centrar la convocatoria en las tecnologías eólica y fotovoltaica con un mayor potencial de crecimiento.

 

En la pasada subasta celebrada en el mes de mayo, las solicitudes presentadas superaron en más de tres veces la potencia adjudicada y los adjudicatarios ofrecieron el máximo descuento permitido. Esto supone que los proyectos adjudicados se llevarán a cabo sin necesidad de primas adicionales a los ingresos que obtienen por el mercado en el escenario de precios de referencia.

La nueva convocatoria permitirá a España avanzar significativamente en los objetivos de introducción de renovables establecidos por la UE para 2020. De esto modo, nuestro país alcanzará un 19,5% de energía renovable sobre el consumo de energía final y se situará a solo cinco décimas del objetivo comunitario del 20%.

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Horses © BWE / Thorsten Paulsen

La primera licitación de eólica terrestre en Alemania, tras la reforma de la ley de energía renovable EEG, otorgó 807 MW a un precio medio de 57,1 €/MWh (media ponderada) según los resultados anunciados el pasado 19 de mayo. De las 70 ofertas exitosas, 65 corresponden a proyectos comunitarios lo que confirma el papel clave de los ciudadanos en la transición del modelo energético alemán.

Giles Dickson, CEO de WindEurope, dijo: “La participación pública y la participación de los ciudadanos es un ingrediente clave de una transición energética exitosa. Estamos encantados de que el sector eólico alemán maneje con éxito la transición al sistema de subastas, con un papel clave para los proyectos comunitarios.

 

Los resultados alemanes se anunciaron 2 días después de la licitación de 3 GW de energía renovable en España, donde la eólica reclamó casi todos los volúmenes adjudicados.

Los resultados de la licitación en ambos países no pueden compararse, ya que son el resultado de dos diseños de subastas muy diferentes. El sistema español es único en la UE, ya que requiere que los licitadores hagan un descuento sobre el coste de inversión de una planta de referencia. A continuación, aplica los precios marginales donde la oferta más barata determina el precio uniforme para todos los ganadores. En Alemania, el mecanismo de pago por licitación concede a los licitadores los precios que han ofrecido hasta que se alcanza el volumen total de licitación. El sistema alemán ofrece un precio garantizado durante 20 años. El sistema español ofrece menos estabilidad de ingresos: los inversores están expuestos a cambios en los niveles de retribución que el Gobierno aplica cada tres años. La primera revisión en los parámetros de los sistemas se establece para 2019.

Giles Dickson añadió: “Este es el año en que las subastas se convierten en la norma para la eólica terrestre en Europa. La tendencia de reducción de costes que hemos visto en las licitaciones de eólica marina desde mediados de 2016 se ha reforzado en las dos primeras grandes ofertas de eólica terrestre este año, Alemania y España. La eólica terrestre es hoy la opción más barata para la nueva generación de energía.

Alemania es un ejemplo de cómo los Estados miembros de la UE deben gestionar la transición hacia subastas competitivas. Las ofertas específicas por tecnologías, que proporcionan estabilización de ingresos, son las más adecuadas para implementar eólica a un coste eficiente. Un calendario claro y volúmenes de despliegue según lo esbozado por la EEG alemana también son cruciales para las decisiones de inversión. Estos principios deben consagrarse en la Directiva sobre Energías Renovables para después de 2020 para que los inversores puedan apoyarse en un marco normativo predecible y cumplir con el objetivo 2030 de energía renovable de la UE al coste más competitivo.

Tras el éxito de la subasta celebrada la semana pasada, el Gobierno llevará a cabo una nueva subasta de hasta 3.000 MW antes del verano para introducir nueva energía renovable en el sistema eléctrico. Así lo ha anunciado el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la inauguración de las jornadas de debate para la elaboración del anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética. En la pasada subasta, las solicitudes presentadas superaron en más de tres veces la potencia adjudicada y los adjudicatarios ofrecieron el máximo descuento permitido.

Esto supone que los proyectos adjudicados se llevarán a cabo sin necesidad de primas adicionales a los ingresos que obtienen por el mercado, en el escenario de precios medios de referencia.

 

Así pues, las tecnologías renovables demostraron que son competitivas a precios actuales de mercado.

En la nueva subasta podrán participar instalaciones de tecnología eólica y fotovoltaica en concurrencia competitiva, de tal manera que resulten adjudicadas aquellas más eficientes en costes.

Esta nueva subasta representa un paso más para la consecución de los objetivos de sostenibilidad medioambiental para el 2020.

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