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Este año aterriza por primera vez en Barcelona el Global Power & Energy Exhibition (GPEX), del 17 al 20 de septiembre. Una reunión de la comunidad mundial de energía dónde gobiernos, expertos y empresas debatirán las estrategias y tecnologías necesarias para adaptarse a la transición energética global.

El GPEX 2018, co-ubicado con Gastech, el evento más importante para los profesionales del gas y el GNL (Gas Natural Licuado), tendrá lugar en Fira de Barcelona y prevé una asistencia de más de 30.000 profesionales de la comunidad energética global.

Esta co-ubicación permitirá un espacio para mejorar el diálogo entre los dos sectores que jugarán el papel más importante en la generación de energía, el del gas natural y el de las energías renovables, y discutir sobre la transición hacia un mercado de energía flexible e integrado en toda Europa.

Durante el GPEX 2018 tendrá lugar el Global Power & Energy Leaders’ Summit, la Cumbre de Líderes de Energía Global que encabezará un sistema de energía más sostenible, bajo en carbono e inteligente, a través de su programa de conferencias recientemente publicado.

La modernización del sistema de energía se lleva a cabo simultáneamente con un cambio hacia una economía baja en carbono. Con el papel cada vez más central de las tecnologías digitales, la industria de la energía necesita adaptar sus modelos comerciales y adoptar la innovación dentro del nuevo panorama energético para seguir siendo competitivos, ser más eficientes y adaptarse a las crecientes necesidades y demandas de sus clientes.

Para abordar los últimos hallazgos y testimonios de primera mano, la agenda del programa estratégico en GPEX 2018 abordará las últimas oportunidades y desafíos de la transición energética en temas clave, entre ellos: la visión para la transición energética, la financiación del futuro de la energía y la era de la digitalización.

Participarán 70 expertos en transición de los negocios internacionales de energía, incluyendo:

+Agustín Delgado Martin, Director de Innovación y Sostenibilidad, Grupo Iberdrola

+Neil Chatterjee, Comisionado, Comisión Federal de Regulación de la Energía de EE. UU. (FERC)

+Toshiro Kudama, Director de Desarrollo de Energía, JERA Co., Inc.

+Blanca Losada Martin, Directora de Tecnología e Ingeniería, Gas Natural Fenosa

+Ulla Sandborgh, Directora General y Directora Ejecutiva, Svenska kraftnät

+Thierry Lepercq, Vicepresidente Ejecutivo a cargo de Investigación y Tecnología e Innovación, ENGIE

+Andrea Strachinescu, Jefa de Unidad, Nuevas Tecnologías Energéticas, Innovación y Carbón Limpio, DG Energía, Comisión Europea

+Tejpreet S. Chopra, Presidente y Director Ejecutivo, Bharat Light & Power

Mark Radka, jefe de la División de Energía y Clima, División de Economía, Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA)

La ponente y co-anfitriona, Assumpta Farran, directora del Instituto Catalán de Energía (ICAEN), dijo: “Este evento nos brinda la posibilidad de reunir un número importante de expertos, así como de compartir experiencias y conocimientos sobre proyectos y políticas desarrolladas. Será interesante analizar el papel de los agregadores de energía que son los actores clave para desarrollar nuevos modelos comerciales basados en la gestión de la demanda, para mejorar la participación de los ciudadanos y las comunidades de energía solar en el mercado de la electricidad”.

Día uno: Visión para el futuro energético El primer día, las conferencias magistrales de representantes gubernamentales de alto nivel y de la Comisión Europea, junto con líderes empresariales de energía, prepararán el escenario para la perspectiva energética global y el camino hacia 2050. Los principales representantes de las principales compañías de energía que impulsan proactivamente la transición a un sistema bajo en carbono, describirán sus estrategias y experiencias de primera mano. Los oradores y delegados discutirán la regulación y política proactiva: un paso crítico, necesario para garantizar que los desarrollos tecnológicos no se vean obstaculizados por la burocracia y que el entorno propicio respalde el progreso de una energía limpia, confiable y asequible.

Día dos: Financiando el futuro de la energía y el nuevo modelo de negocios El segundo día pondrá los desafíos del financiamiento de energía limpia bajo el microscopio, con una mirada profunda a la manera en que los inversores y las instituciones financieras abordan la inversión energética y cómo la creciente descentralización del poder cambiará la faz de la industria en las próximas décadas. Se abordará cómo las compañías de gas y renovables, que se combinan para impulsar la transición energética, evolucionan y colaboran para una economía baja en carbono.

Día tres: la era de la digitalización Se explorará lo que significa la digitalización para la industria de la energía, el futuro del sector frente a la creciente digitalización y los últimos modelos comerciales implementados por la comunidad de servicios públicos.

El papel de las empresas es fundamental para la transición hacia la energía renovable y ayuda a abordar el cambio climático. Pero frente a muchas opciones y consideraciones, de múltiples proveedores, la oportunidad se convierte rápidamente en un desafío y el progreso se ralentiza.

act renewable es una consultora independiente especializada en energía renovable, creada con el objetivo específico de ayudar a las empresas a superar la complejidad del mercado y las múltiples opciones disponibles para ayudarles a impulsar sus objetivos renovables.

Rasmus Nedergaard, Director General de act renovables, explica: “Si bien muchas empresas reconocen los argumentos morales y comerciales de las energías renovables, la falta de experiencia interna hace que el proceso de transición parezca particularmente complejo. Esto se ve agravado por las numerosas opciones disponibles. El resultado es que el progreso se ralentiza y no se consiguen los beneficios de la transición renovable “.

El punto de partida es reconocer que todas las empresas son diferentes y tienen diferentes valores, modelos de negocios y prioridades.

Rasmus continúa: “Las firmas de asesoramiento independientes no comienzan con una lista de opciones. Comenzamos con la empresa y lo que quiere lograr. Luego avanzamos por un camino lógico, que considera el caso de negocio, las tecnologías renovables y la financiación. Y, en cada paso, se pueden considerar opciones de todo el mercado para llegar a la mejor solución posible. Formamos un puente crucial entre la empresa y el mercado renovable. El potencial de las empresas para ser la principal fuerza motriz mundial en la transición renovable es bien reconocido, pero para que esto suceda es crucial que tengan acceso a asesoramiento y orientación, que puedan superar la complejidad y las múltiples opciones disponibles para ellos“.

act renewable es una firma de asesoría independiente con la misión de ayudar a las empresas a alcanzar su potencial renovable. Es una empresa conjunta entre el promotor de energía renovable BayWa r.e. y la consultora de energía renovable y ambiental RESET Carbon. Al combinar la experiencia técnica de BayWa r.e. con los conocimientos de consultoría para empresas de RESET Carbon, act renewable puede ofrecer soluciones comerciales para cada etapa de la transición renovable de una empresa.

La forma más eficiente de llevar a cabo la transición energética es introduciendo las energías renovables en el sistema eléctrico como forma de generar energía limpia y barata.

Este es uno de los mensajes clave que se han destacado en el marco de la conferencia nacional celebrada el pasado 17 de mayo en Menorca en el marco de la quinta edición de “Greening the Islands – El futuro de la energía, agua y movilidad en las islas en harmonía con la biosfera”, evento internacional que ha contado con la colaboración de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

“Para que la transición energética se lleve a cabo, es imprescindible eliminar las barreras administrativas y económicas tanto para los grandes proyectos como para el autoconsumo”, afirmó José Donoso, Director General de UNEF.

En este proceso, las islas deberían servir de ejemplo para demostrarle a la sociedad que la creación de sistemas resilientes basados en su totalidad en energías renovables es viable en el medio plazo. La transición energética brinda una oportunidad para acelerar el desarrollo económico y tecnológico de estos territorios, que se encuentran entre los más afectados por el cambio climático. Para alcanzar este objetivo, la colaboración entre los diferentes actores a nivel local, regional y nacional es de vital importancia, así como un acuerdo a nivel político.

En el camino hacia un sistema 100% renovable en las Islas Canarias y Baleares, los expertos que acudieron a la cita coincidieron en señalar la importancia de trabajar en la sensibilización de la sociedad y en destacar la competitividad alcanzada por las tecnologías renovables, como la fotovoltaica, que es ya más económica que la generación por combustibles fósiles.

El principal desafío para los gobiernos de las Islas Baleares y de las Islas Canarias es, por lo tanto, cambiar la estructura de su mix energético: en las Islas Baleares, el 54% de la electricidad se genera con carbón, un 28% con petróleo, un 9% con gas, un 7% con otras fuentes y solo 3% con renovables; en las Islas Canarias, el 58% de la electricidad se genera con petróleo, el 34% con gas y el 8% con renovables.

En el encuentro se presentaron también las líneas de actuación de la iniciativa “Energía Limpia para las islas de la Unión Europea”, proyecto coordinado por la Comisión Europea que persigue fomentar la transición energética en los territorios insulares.

En territorios como las Illes Balears, la cuestión insular ha supuesto enormes retos históricamente, como la menor conectividad, los costes de transporte o incluso la distancia y diferencias geográficas con respecto a ciudades continentales, que en ocasiones acaba llevando a normativas o decisiones no adaptadas a la realidad insular. En la transición energética, sin embargo, la particularidad insular puede convertirse en un importante activo. En las islas es posible llevar a cabo determinadas actuaciones antes que en el continente. De hecho, pueden convertirse en laboratorios vivos en los que consolidar avances tecnológicos y regulatorios antes de su despliegue en otros territorios.

El ejemplo más claro es la movilidad eléctrica: las reducidas dimensiones de las islas hacen que las autonomías de los actuales vehículos eléctricos – cercanas a los 300 km– sean más que suficientes para la gran mayoría de necesidades. Por ejemplo, la distancia más larga que se puede recorrer en Mallorca de un punto a otro está en torno a los 120 km. En el caso de Formentera, no llega a los 25 km.

Esta singularidad de la insularidad es una de las bases de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética de las Illes Balears, que ha iniciado su tramitación. Las islas son especialmente vulnerables al cambio climático, y pueden y deben liderar las medidas para combatirlo. Por ello, la Ley traza una hoja de ruta para la descarbonización total de la economía de las Islas con un horizonte de 2050 en línea con las estrategias internacionales. Por una parte, el Acuerdo de París vincula a la UE y sus estados miembros a combatir el cambio climático, y por tanto, en el caso de España, a las CC.AA. en sus ámbitos competenciales. Por otra, recientemente España se adhirió a una declaración política europea en la que reconocía el “potencial de los territorios insulares de ser arquitectos de su propia transición energética” y se comprometía a apoyar a dichos territorios en sus transiciones energéticas. Leer más…

Joan Groizard Payeras
Director General d’Energia i Canvi Climàtic, Conselleria de Territori, Energia i Mobilitat Illes Balears

Artículo publicado en: FuturENERGY Abril 2018

Volante de inercia de la subestación Mácher 66 kV (Lanzarote, España). Foto cortesía de REE | Flywheel at the Mácher 66 kV substation (Lanzarote, Spain). Photo courtesy of REE

A.T. Kearney Energy Transition Institute ha publicado un informe titulado “Electricity Storage”, que refleja el estado de las tecnologías de almacenamiento y los desarrollos futuros en el almacenamiento de electricidad. El principal hallazgo del informe es que el almacenamiento de electricidad es una tecnología esencial de la transición energética. El informe también señala que, considerando la tendencia de electrificación en muchos sectores y el crecimiento de las soluciones energéticas descentralizadas, la demanda de almacenamiento de electricidad solo crecerá, al menos durante la próxima década. Sin embargo, las soluciones de almacenamiento de electricidad aún deben demostrar la viabilidad comercial en varios segmentos, escalas y aplicaciones. Y las innovaciones en curso prometen soluciones interesantes en adelante.

Operar sistemas energéticos es una tarea complicada, ya que la oferta y la demanda deben estar exactamente equilibradas en todo momento. Almacenando fuentes de energía primaria, como carbón y gas, o agua en presas hidroeléctricas, los operadores de sistemas han evitado la necesidad de almacenar electricidad. Sin embargo, los sistemas eólicos y fotovoltaicos hacen que oferta y demanda sean más difícil equilibrar, ya que aumentan la necesidad de flexibilidad del sistema, pero no contribuyen de manera significativa a ello.

La gestión de la flexibilidad se puede optimizar perfeccionando los modelos de predicción de la producción de parques eólicos y solares, ajustando las regulaciones del mercado y refinando el diseño de los sistemas energéticos. Pero se necesitará flexibilidad adicional por el lado de la demanda, mejores conexiones entre mercados, mayor flexibilidad en el suministro de energía de carga base y almacenamiento de electricidad. Leer más…

Artículo publicado en: FuturENERGY Abril 2018

La empresa de Olot Webatt Energía, nacida en 2017 fruto de la alianza estratégica entre Bassols Energía y Wattia Innova para caminar hacia la transición energética en España, es la cara visible de sonnen en territorio español a través de la cual el grupo alemán ha abierto mercado en Europa. Webatt Energía es el único distribuidor en todo el Estado de los sistemas de acumulación inteligente sonnenBatteries para fomentar el autoconsumo solar fotovoltaico en los hogares. Estos equipos permiten almacenar la energía solar durante el día, especialmente al mediodía que es el momento de mayor radiación solar, para consumirla más adelante, cuando sea necesario.

Webatt se ha propuesto ser el catalizador del cambio energético en España hacia un modelo más sostenible, no dependiente de combustibles fósiles, y basado en energías renovables que permita a los hogares particulares ser energéticamente más independientes.

Franc Comino, CEO de Webatt, explica que “queremos responder a una necesidad real e importante de la sociedad: hacer un uso más sostenible de la energía si queremos mantener el nivel de calidad de vida que tenemos en la actualidad”.

Ahorrar un 80% del coste de la energía

La principal ventaja de las baterías inteligentes es que permiten almacenar en casa la energía solar captada a través de placas fotovoltaicas y ahorrar más de un 80% en el coste de la energía. Los equipos disponen de un algoritmo que gestiona de forma inteligente la batería y que permite cubrir desde necesidades parciales, porque el sistema sea más eficiente, hasta el 100% de la energía. Las baterías inteligentes tienen una vida útil de 25 años, no necesitan mantenimiento y requieren de una inversión que oscila entre los 6.000 y los 15.000 euros.

Este nuevo sistema de gestión, que se dirige principalmente a casa unifamiliares pero que también está abierto a comunidades de vecinos que comparten la energía, permite al consumidor decidir cuándo y de qué manera hacer uso de la energía de las baterías.

Hacia un modelo energético más distribuido y justo

La transición energética que fomenta Webatt, en consonancia con sonnen y el Instituto Catalán de la Energía (ICAEN), camina hacia un modelo renovable más distribuido y justo en el que el ciudadano tienen un rol activo. Se trata de un nuevo funcionamiento basado en energías limpias y 100% renovables, lejos de los combustibles fósiles, y que permite un apoderamiento de la ciudadanía para generar, almacenar, compartir y consumir energía a través de equipos de acumulación con las sonnenBatteries. También constituye un modelo más eficiente y ecológico ya que la energía se consume donde se produce, evitando su transporte.

La Cátedra BP, resultado del acuerdo entre la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE y BP España, ha presentado esta mañana las conclusiones del Informe 2017 del Observatorio de Energía y Sostenibilidad.

El Informe 2017 del Observatorio de Energía y Sostenibilidad en España señala que en 2016 el sector energético español consumió 6,3 exajulios (EJ) de energía primaria y emitió 306 millones de toneladas (Mt) de CO2, generando un valor añadido (sin descontar los costes externos) de 51.300 millones de euros (correspondiente a un 4,6% del PIB).

La Cátedra BP concluye que el año 2016 el sistema energético español ha mostrado una leve mejoría de los indicadores de sostenibilidad energética. La recuperación económica y la bajada de precios de los combustibles ha traído consigo un nuevo aumento de la demanda de energía (un 0,3% en energía primaria y un 2% en energía final).

La buena noticia es que este crecimiento ha venido acompañado de una reducción de la intensidad energética primaria del 2,9% y un descenso en las emisiones de CO2 (un 2,4%). Sin embargo, esta mejoría se debió fundamentalmente a la reducción en el uso de carbón de más de un 24% en favor de la energía hidráulica, por lo que podemos afirmar que la meteorología ha sido el factor más influyente en esta mejoría. De hecho, la intensidad energética final aumentó un 1,2%. Por lo tanto, es necesario apostar por una mayor contribución de las energías renovables y, sobre todo, por el ahorro y la eficiencia energética. A este respecto, hay que recordar que, pese a la mejoría del último año, España sigue presentando una intensidad energética muy superior a otros países de nuestro entorno.

A excepción del carbón, todas las energías fósiles aumentaron su contribución al mix energético primario en el año 2016, mientras que las energías renovables en su conjunto mantuvieron una contribución similar a la del año anterior. Sin duda, la caída continuada de los precios de los combustibles fósiles y los precios bajos del CO2 explica en parte la falta de cambios significativos en el mix energético español.

La demanda de productos petrolíferos para el transporte siguió recuperándose, tanto para el transporte de mercancías como el de pasajeros. En ambos casos, el transporte por carretera continúa representando en torno al 90% del total. Este sector consumió más del 41% de la energía final y contribuyó con un 28% a las emisiones del CO2. Este incremento de la demanda de transporte se cubrió en gran medida gracias a un aumento de casi el 21%, que además permitió aumentar las exportaciones de derivados en más de un 5%.

Todos estos factores parecen indicar que la mejoría observada en 2016 en los indicadores de sostenibilidad se debe principalmente a los cambios coyunturales en el mix de producción eléctrica. En un escenario de largo plazo, parece poco razonable fiar la sostenibilidad del sector energético de las precipitaciones, más aún en el caso español, que se enfrenta a un importante riesgo de bajada de las precipitaciones debido al cambio climático.

En cuanto a los balances económicos, es reseñable que bajaron significativamente los gastos en energía primaria (un 22%) debido al descenso de los precios de los combustibles. Descendió también, aunque en menor medida los gastos en energía final, lo que supone un aumento del valor añadido del sector. No obstante, este valor añadido se reduce en un 37% si se descuentan los costes externos del sector asociados a la emisión de contaminantes.

Retos del actual modelo energético español

Desde el punto de vista de la sostenibilidad, el modelo energético español continúa presentando importantes desafíos respecto a la eficiencia energética, la dependencia energética exterior o al impacto medioambiental. Y como ya avanzábamos en años pasados, seguimos sin contar con una política energética estable, que proporcione señales adecuadas a los agentes, y que contribuya a avanzar hacia la sostenibilidad del sector.

Aunque las actuaciones políticas en 2017 no han sido particularmente llamativas en este sentido, 2018 puede ser el año en que finalmente se avance decididamente, si se aprueba la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, y si se tienen en cuenta las recomendaciones de la Comisión de Expertos sobre Escenarios de Transición Energética.

En este sentido, desde la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad consideramos que la futura Ley debería incluir aspectos tan relevantes como un compromiso de reducción de emisiones a largo plazo, con objetivos intermedios; un precio para el CO2 estable y creciente, en el marco de una reforma fiscal verde; medidas adicionales para aquellos sectores en los que la señal de precio no sea tan efectiva; un diseño apropiado de los mercados energéticos; una estrategia de innovación energética en un contexto global; políticas educativas y de concienciación; medidas de promoción de la economía circular; políticas que aseguren la transición justa y la protección de los sectores vulnerables; y una estrategia de adaptación frente al cambio climático.

Confiamos en que todos los partidos políticos, como ya han mostrado en alguna ocasión en eventos realizados en esta Cátedra, sean capaces de alcanzar el necesario consenso en torno a estos elementos, y formulen una política de Estado en materia de energía y clima que asegure la consecución de un modelo energético sostenible lo antes posible.

La Fundación Renovables considera que el informe que la Comisión de Expertos para la Transición Energética hizo público el pasado lunes carece de ambición en los objetivos a 2030 que deben marcar la senda de las descarbonización de la energía en 2050, no aporta ni compromisos ni medidas concretas como requieren los retos planteados para nuestro país y que fruto del esfuerzo por lograr un consenso, en cualquier caso limitado, se diluyen las propuestas con demasiadas alternativas planteadas, con excesivos condicionantes que lo descartan como guía para afrontar la Transición Energética. En el plano positivo la Fundación Renovables destaca la importancia que se le da a la fiscalidad como herramienta de este proceso, fijación de un precio mínimo para el CO2, incremento de la fiscalidad de los carburantes y corrección de los desequilibrios existentes, pero aquí el informe tampoco detalla y concreta las medidas y deja abiertas demasiadas puertas. También se valora positivamente que se pida la supresión del “impuesto al sol” que dificulta, junto con otros elementos restrictivos del RD 900, el desarrollo del autoconsumo en nuestro país.

Para la Fundación Renovables lo más sorprendente del documento es la afirmación de que “no se han tenido en cuenta cambios en el comportamiento de consumidores” a la hora de fijar los escenarios, aunque en varias ocasiones se hable del papel de los ciudadanos “si reciben las señales de precio y regulatorias oportunas para reducir la demanda”. Para la Fundación el cambio de comportamientos de ciudadanos, empresas e instituciones es, precisamente, el pilar de un cambio de modelo energético y así lo desarrolla en su propuesta “Hacia una Transición Energética Sostenible” presentada hace tres semanas y, por tanto, tenía que haber sido tenido en cuenta como input en la elaboración de escenarios y fijación de objetivos.

En cuanto a los objetivos renovables sorprende a la Fundación Renovables que los expertos consideren complicado lograr el objetivo del 27% de cobertura de la demanda final con energías renovables a 2030, quizás como justificación para hablar que en sus dos escenarios estrella no pasa del 28,4% en el denominado Transición Sostenible o el 29,7% en de Generación Distribuida muy lejos  de la propuesta del Parlamento Europeo del 35%, y, por supuesto, del 50% que plantea la  Fundación Renovables en su propuesta y que ha demostrado que además de necesario es alcanzable. Llama la atención también sobre los objetivos ridículos de aporte renovable sobre generación de electricidad en las islas: Canarias un 23% y Baleares un 13%, cuando en ellas se dan las condiciones para ser mucho más ambiciosos.

En cuanto a las tecnologías, la apuesta renovable de los expertos se circunscribe a la fotovoltaica, que sin duda tendrá un papel preeminente como apunta el documento de la Fundación pero no se considera apropiado dejar al margen al resto de tecnologías. No tiene sentido que la eólica solo vaya a contar con 3.323MW adicionales 10 años después de las subastas cuando solo la necesaria repotenciación puede multiplicar por tres esa cantidad. La Fundación lamenta que el informe considere que “una elevada potencia renovable es un riesgo para el sistema”, lo que recuerda a amenazas de tiempos pasados que el tiempo demostró injustificadas.

En el ámbito medioambiental se considera inapropiado el optimismo en la consecución de reducir las emisiones sin medidas concretas del cumplimiento de los objetivos respecto al 2005. La internalización de costes medioambientales CO2, y su consideración que no afectan a la demanda se entiende al no ser trasladados de forma transparente al consumidor.

Por otra parte, aunque los expertos reconocen la necesidad de electrificar la demanda no fijan, una vez más, objetivos, lo que convierten este deseo en una simple declaración de intenciones. Coincide el informe con la propuesta de la Fundación Renovables, planteada desde su creación, de que las primas de las renovables deben ser pagadas por todos los vectores energéticos, pero no comparte en absoluto la otra posibilidad que plantean los expertos —que no se decantan por ninguna— que es su traslado a los Presupuestos Generales del Estado. Desde Fundación Renovables se insiste en que ese esfuerzo para conseguir un objetivo, que implica a todo el sector energético, hasta hoy soportado exclusivamente por los consumidores eléctricos, debe repartirse entre todos los vectores energéticos y especialmente por el uso de los combustibles fósiles.

En el tema nuclear la propuesta de los expertos choca con la de Fundación Renovables puesto que mientras los primeros piden prorrogar la vida útil de las centrales, el think tank renovable reclama su cierre al término de la vigencia de las actuales licencias de funcionamiento. Los expertos, eso sí, reconocen que es insuficiente la tasa sobre residuos, pero no mencionan cual es la solución para poder financiar el cierre, tratamiento de residuos y desmantelamiento de las centrales nucleares. La apuesta nuclear del Informe no cuantifica esa tasa ni señala cuáles son los costes para mantener competitiva a esta tecnología en relación con las renovables, pero recoge las tesis del Ministro de Energía de que su cierre supondría un aumento de la tarifa eléctrica de 2.000 o 3.000 M€ y justifica la apuesta por el hecho de no emitir CO2 sin referencia al problema medioambiental de los residuos ni del riesgo de dichas instalaciones. Sorprende la consideración de potencia firme y gestionable 100% que se le da a la generación nuclear.

Respecto a la movilidad la Fundación Renovables discrepa de la apuesta por el gas que descarta en su propuesta y echa de menos una cuantificación de la penetración del vehículo eléctrico y, en general, una profundización en el desarrollo de la movilidad sostenible en el ámbito urbano. Para la Fundación recuperar la dimensión humana de las ciudades en materia energética es básico y en el Informe no se habla ni de peatonalización, ni de bicicleta, ni de recuperación urbana.

Otros apuntes de la Fundación respecto a su valoración del Informe de la Comisión de Expertos:

  • Vivienda: las propuestas son mínimas pese a reconocer el desastre que supone que el 85% del parque inmobiliario de nuestro país tienen una calificación energética peor que la letra E. Solo hay una apuesta por un nuevo código de edificación y obligatoriedad del certificado energético, pero sin medidas específicas.
  • Pobreza energética: el Informe mantiene el Bono social (La Fundación propugna una tarifa social) reclaman difusión e información para que sea efectivo y aunque reconocen el mal estado de las viviendas no hay propuestas concretas.
  • Transición justa: El informe recoge la postura de la OIT de salvaguardar los intereses de los trabajadores de la minería, mientras que la Fundación considera que lo prioritario es que la transición sea justa para el conjunto de la sociedad, necesitamos un pacto global para poder cambiar en profundidad el actual modelo.

Por último, la Fundación Renovables no concibe como a la hora de “asegurar inversiones de largo plazo” no se haga ninguna mención al expolio que han sufrido los inversores en renovables mientras se ha abierto el camino a la consolidación de inversiones reguladas como producto financiero. No es de recibo que, con la extrema volatilidad que hemos tenido en el sector energético en los últimos 10 años, los expertos no sean capaces de mencionar en las quinientas páginas ni una línea sobre la necesidad de erradicar la inseguridad jurídica de la regulación y revertir los daños que dicha inseguridad ha causado, reivindicación que sí asume la Fundación Renovables como condición ineludible en la transición energética.

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha recibido el lunes 2 de abril el informe Análisis y Propuestas para la Descarbonización de manos del presidente de la Comisión de Expertos sobre transición energética, Jorge Sanz.

Desde su nombramiento en julio de 2017, esta Comisión de Expertos ha trabajado analizando posibles alternativas de política energética, considerando su impacto medioambiental y económico, para poder efectuar una “transición energética eficiente, sostenible y baja en carbono”.

El informe recoge alternativas que analicen la combinación de las diferentes fuentes de energía (nuclear, hidráulica, térmica de carbón, ciclos combinados y fuentes renovables) en el marco de una transición energética eficiente, sostenible y baja en carbono. También evalúa el objetivo de penetración de renovables en función de diferentes niveles de interconexión con el continente europeo y la contribución de las políticas de movilidad y eficiencia energética.

En este contexto, se cuantifican diversas propuestas regulatorias por sus efectos sobre las emisiones de gases de efecto invernadero y el coste económico de la energía consumida, sirviendo estos cálculos de base para una discusión objetiva de los efectos de las distintas alternativas de política energética. El informe será presentado para una ponencia en el Congreso de los Diputados, así como al Grupo de Trabajo Interministerial que trabaja en la elaboración de la futura Ley de Transición Energética y Cambio Climático.

La eficiencia energética en el Informe

El Capítulo 5 del Informe analiza el papel del ahorro y la eficiencia energética, considerándolos fundamentales en el proceso de descarbonización de la economía y en la reducción de la dependencia energética con el exterior. La Comisión de expertos considera que las actuaciones en esta materia y, en particular, en los usos no eléctricos, deben enfatizarse en la transición mediante inversiones en equipos e instalaciones más eficientes.

Los expertos destacan el papel decisivo del actual parque de 25 millones de viviendas de España (dos tercios de ellas construidas antes de 1990), que representan el 31% del consumo final de la energía y alrededor del 11% de las emisiones. Para reducir consumo y emisiones, recomiendan la pronta elaboración de una nueva estrategia de rehabilitación energética para 2020-2030, la revisión del Código Técnico de la Edificación, el apoyo al autoconsumo eléctrico (suprimiendo el llamado impuesto al sol) y de renovables térmicas “in situ”, así como la promoción de sistemas centralizados de redes de calor de alto rendimiento.

La Comisión de Expertos está formada por catorce miembros, cuatro designados por el Gobierno, uno por cada grupo parlamentario y tres por los agentes sociales (UGT, CCOO y CEOE). La composición de este grupo de expertos es la siguiente: Luis Atienza, Cristóbal Gallego, Pedro Linares, Josep Sala y Prat, Txetxu Sáenz de Ormijana, Guillermo Ulacia, Jorge Aragón, Javier Arana, José Luis de la Fuente, Miguel Duvison, Ignacio Grangel, Oscar Lapastora, Jorge Sanz y Diego Rodríguez.

Foto cortesía de AEE. Foto courtesy of AEE.

El informe realizado por la Comisión de Expertos contempla un incremento sustancial de la generación renovable en el sistema en los próximos años, se apuesta por una reforma de la fiscalidad, una gobernanza independiente y una reducción de los extracostes de la tarifa eléctrica, todo ello respaldado por un aumento sustancial en la electrificación de la economía. El informe es un paso adelante en el debate sobre cómo hacer la Transición Energética en España y recoge varias de las recomendaciones que el sector eólico ha expuesto en su documento de visión de la Transición Energética.

El informe contempla distintos escenarios e hipótesis de cambio en cada uno de ellos, analizando las consecuencias que se derivan de modificar la presencia de una tecnología u otra, pero no apuesta por un escenario concreto como propuesta de mix energético futuro. El escenario base utilizado es una referencia sobre la que simular la aportación de las tecnologías y medir sus efectos.

Desde AEE queremos resaltar los siguientes aspectos del informe:

1.- Los parámetros asignados a la eólica en el análisis no reflejan la actualidad de la tecnología eólica en lo referente a costes y horas de producción. En las subastas de nueva potencia renovable adjudicadas el año pasado (2017), el CAPEX inicial era de 1,2 M €/MW (un 7,7% menos que en el informe) mientras que las horas equivalentes mínimas eran 3.000 (un 36% más que en el informe). Otras fuentes también difieren de los parámetros para la eólica incluidos en el informe:  

2.- El escenario que más ventajas ofrece en el informe (pág. 162) de cara al cumplimiento de los objetivos a 2030 contempla un incremento de la aportación eólica respecto al escenario base – pasando de una potencia de 31.000 MW a 47.150 MW. Las ventajas descritas de esta mayor apuesta por la eólica son: Una mayor generación renovable que se traduce en un mayor porcentaje en energía final, menores vertidos, más exportaciones de electricidad vía interconexiones, ahorro en el coste total de la electricidad y mayor reducción de las emisiones de CO2.
De este modo, con una mayor aportación de la energía eólica, es posible alcanzar objetivos más ambiciosos de la aportación de renovables en el mix por encima del 27% en energía final.

3.- Hubiera sido deseable que el informe tuviera en consideración la repotenciación del parque eólico español. En 2030, el 50% del parque eólico tendrá más de 25 años. La repotenciación implica que con menos aerogeneradores se logra más producción de energía (en algunos casos hasta duplicar) y la eficiencia es mayor. Todo ello redunda en un mayor cumplimiento de los objetivos europeos que se aprueben para 2030.

AEE considera necesaria una planificación para los próximos años que garantice un mix equilibrado y una integración ordenada y progresiva de las tecnologías renovables según su nivel de competitividad.En el documento de visión de la Transición Energética de AEE, presentado para su consulta a la Comisión de Expertos, la potencia eólica instalada en 2020 alcanzaría los 28.000 MW, mientras que en la década siguiente alcanzaría los 40.000 MW de potencia instalada, escenario posible y realista.

La visión y planificación a largo plazo comienza con las decisiones actuales. Hay tecnología y financiación, pero se necesitan políticas efectivas y concretas. La eólica está preparada y tiene las capacidades necesarias para seguir liderando el incremento de renovables en el sistema.

COMEVAL