Tags Posts tagged with "UE"

UE

Adnan Z. Amin, Director General de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) ha acogido con satisfacción la decisión de la Unión Europea de aumentar su objetivo de energías renovables del 27 al 32% para 2030, destacando que la medida refuerza la posición de la UE a la vanguardia de la transición energética y refleja la nueva economía de la energía renovable. Respondiendo al anuncio de la Comisión Europea, el Sr. Amin dijo:

La decisión de la UE de aumentar su objetivo de energías renovables del 27% al 32% para 2030 es una medida que consolida la posición de Europa a la vanguardia de la transformación energética mundial y establece una ruta de descarbonización positiva en línea con sus compromisos bajo el Acuerdo de París.

También es un reconocimiento de que la nueva economía de la energía renovable la ha llevado a la vanguardia de la política energética y la toma de decisiones de inversión a medida que los gobiernos de todo el mundo buscan abordar las agendas climáticas y económicas a largo plazo. Nuestro análisis de hoja de ruta de la energía renovable, entregado a la Comisión Europea a principios de este año, identificó que un mayor porcentaje de energía renovable en la UE era rentable y tendría un impacto económico positivo neto.

Esta nueva estrategia ambiciosa y factible generará una importante actividad de inversión adicional, la creación de miles de nuevos puestos de trabajo cualificados y la mejora de la salud y el bienestar, al tiempo que descarbonizará el sistema energético europeo. Damos la bienvenida a la decisión y creemos que puede actuar como una fuente de aliento para los responsables de las políticas mundiales, y como un claro recordatorio de la importancia de la energía renovable para la prosperidad económica y la estabilidad climática“.

En febrero, IRENA presentó un informe titulado “Perspectivas de la Energía Renovable para la Unión Europea“, a petición de la Comisión Europea, poniendo de manifiesto el potencial rentable de la UE para aumentar su cuota de energías renovables al 34% para 2030 con un impacto económico positivo neto.

El pasado 14 de Junio se alcanzó un ambicioso acuerdo político sobre el aumento del uso de la energía renovable en Europa, entre los negociadores de la Comisión, el Parlamento y el Consejo Europeos. El acuerdo significa que dos de las ocho propuestas legislativas del Paquete Energía Limpia para Todos los Europeos (adoptado por la Comisión Europea el 30 de noviembre de 2016) ya han sido acordadas por los colegisladores. El 14 de mayo, se adoptó el primer elemento del Paquete, la Directiva sobre Rendimiento Energético de los Edificios. Por lo tanto, el progreso y el impulso para completar la Unión Energética ya está en marcha y el trabajo iniciado por la Comisión Juncker, bajo la prioridad “una Unión Energética resiliente y una política de cambio climático con visión de futuro” está cumpliendo sus promesas.

El nuevo marco regulatorio incluye un objetivo vinculante de energía renovable para la UE para 2030 del 32% con una cláusula de revisión al alza para 2023. Esto contribuirá en gran medida a la prioridad política de la Comisión expresada por el presidente Juncker en 2014 para que la Unión Europea se convierta en el número uno mundial en renovables. Esto permitirá a Europa mantener su papel de liderazgo en la lucha contra el cambio climático, en la transición energética limpia y en el cumplimiento de los objetivos establecidos por el Acuerdo de París. Las normas acordadas también sirven para crear un entorno propicio para acelerar la inversión pública y privada en innovación y modernización en todos los sectores clave.

El Comisario de Acción Climática y Energía, Miguel Arias Cañete, dijo: “Las energías renovables son buenas para Europa, y hoy Europa es buena en energías renovables. Este acuerdo es una victoria duramente ganada en nuestros esfuerzos por descubrir el verdadero potencial de la transición energética limpia de Europa. La nueva ambición nos ayudará a cumplir nuestros objetivos del Acuerdo de París y se traducirá en más empleos, menores facturas energéticas para los consumidores y menos importaciones de energía. Estoy particularmente satisfecho con el nuevo objetivo europeo del 32%. La naturaleza vinculante del objetivo también proporcionará más certeza para los inversores. Pido al Parlamento Europeo y al Consejo que continúen negociando con el mismo compromiso y completen el resto de las propuestas del Paquete Energía Limpia para Todos los Europeos. Esto nos pondrá en el camino correcto hacia la estrategia a largo plazo que la Comisión tiene la intención de presentar a finales de este año“.

Logros principales

Se establece un nuevo objetivo vinculante de energía renovable para la UE para 2030 del 32%, incluida una cláusula de revisión para 2023 para una revisión al alza del objetivo a nivel de la UE.

• Mejora el diseño y la estabilidad de los planes de apoyo para las energías renovables.
• Brinda una racionalización y reducción real de los procedimientos administrativos.
• Establece un marco regulatorio claro y estable sobre el autoconsumo.
• Aumenta el nivel de ambición para los sectores de transporte y calefacción / refrigeración.
• Mejora la sostenibilidad del uso de la bioenergía.

Próximos pasos

Tras este acuerdo político, el texto de la Directiva deberá ser formalmente aprobado por el Parlamento y el Consejo Europeos. Una vez respaldados por ambos colegisladores en los próximos meses, la Directiva sobre Energías Renovables actualizada se publicará en el Diario Oficial de la Unión y entrará en vigor 20 días después de su publicación. Los Estados miembros deberán transponer los nuevos elementos de la Directiva a la legislación nacional 18 meses después de su entrada en vigor.

Antecedentes

La Directiva de Energías Renovables es parte integrante de la implementación de las prioridades de la Comisión Juncker para construir “una Unión Energética resiliente y una política de cambio climático con visión de futuro”. La Comisión quiere que la UE lidere la transición energética limpia. Por este motivo, la UE se ha comprometido a reducir las emisiones de CO2 en al menos un 40% para 2030, al tiempo que moderniza la economía de la UE y genera empleo y crecimiento para todos los ciudadanos europeos.

Al hacerlo, la Comisión se guía por tres objetivos principales: poner la eficiencia energética en primer lugar, lograr el liderazgo mundial en energías renovables y proporcionar un trato justo para los consumidores. Al impulsar la energía renovable, que se puede producir a partir de una amplia variedad de fuentes, incluidas la eólica, solar, hidroeléctrica, mareomotriz, geotérmica y biomasa, la UE reduce su dependencia de los combustibles fósiles importados y hace que su producción de energía sea más sostenible. La industria de la energía renovable también impulsa la innovación tecnológica y el empleo en toda Europa.

La UE ya ha adoptado una serie de medidas para fomentar la energía renovable en Europa. Entre ellas se incluyen:

• La Directiva de Energías Renovables de la UE de 2009 estableció un objetivo vinculante de un 20% de consumo de energía final a partir de fuentes renovables para 2020. Para lograrlo, los países de la UE se han comprometido a alcanzar sus propios objetivos nacionales de energías renovables. También se requiere que cada uno de ellos tenga al menos el 10% de sus combustibles de transporte provenientes de fuentes renovables para 2020.
• Todos los países de la UE han adoptado Planes de Acción nacionales de energía renovable que muestran qué acciones pretenden llevar a cabo para alcanzar sus objetivos de energías renovables.

Organizaciones de los 28 Estados miembros de la UE han pedido al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que cumpla su promesa de febrero de 2017 y elimine gradualmente las medidas comerciales (precio mínimo de importación e impuestos antidumping y antisubvención) sobre células y módulos fotovoltaicos importadas a la UE desde China y otros países asiáticos. Con la fecha límite para una solicitud de extensión de las medidas en el horizonte, aumenta la preocupación en el sector solar de la UE de que la Comisión Europea no cumplirá su promesa de eliminar este año las impopulares barreras comerciales sobre células y módulos fotovoltaicos.

Christian Westermeier, presidente de SolarPower Europa, ha declarado: “El año pasado, la Comisión hizo la promesa de eliminar las medidas comerciales, y debe mantener este acuerdo. Independientemente de cualquier solicitud para ampliar las medidas, la Comisión debe asumir la responsabilidad de mantenerse firme y cumplir su promesa. Las medidas están costando empleos en los sectores de fabricación e instalación en Europa, y sofocando la demanda de energía solar por parte de los consumidores europeos. Esta política comercial es contraria a lo que la Comisión Europea está tratando de lograr en el paquete de energía limpia que presentó hace apenas 18 meses“.

James Watson, CEO de SolarPower Europe añadió: “Este año las empresas y asociaciones solares de todos los Estados miembros se han unido a más de 1 millón de instaladores eléctricos y 1 millón de ciudadanos energéticos de cooperativas en oposición a las medidas comerciales sobre los módulos fotovoltaicos. 18 Estados miembros se opusieron a la extensión de las medidas en 2017, por lo que es muy difícil entender por qué las medidas siguen vigentes. La Comisión debe prestar atención a las conclusiones del estudio de su propia DG de Justicia y Consumidores, que insta a la eliminación de las medidas ya que sofocan la demanda de energía solar doméstica hasta en un 30% en los Estados miembros de la UE“.

El caso del comercio solar UE-China representa la mayor disputa comercial entre la UE y China y ha agregado más de 10.000 M€ al coste de la energía solar en Europa desde el inicio de las medidas en 2012. El 8 de febrero de 2017, el Colegio de Comisarios declaró que las medidas se eliminarían para el 3 de septiembre de 2018.

La Comisión de Industria, Investigación y Energía (ITRE) del Parlamento Europeo votó el miércoles 21 de febrero para modernizar el mercado eléctrico de la UE, esforzándose por ofrecer a los consumidores más opciones y mayor seguridad energética, modificando cuatro propuestas legislativas sobre el mercado eléctrico de la UE. Son parte del llamado paquete de Energía Limpia y un paso más cerca la Unión Energética.

Según la ITRE, en este paquete de energía se aborda una mayor competencia en el mercado eléctrico, mejor información a los consumidores y pequeños productores de energía y planes para abordar la escasez durante las crisis. Las medidas proporcionarían herramientas de comparación sobre proveedores de energía, facturas y contratos transparentes, y ayudarían a los consumidores que producen su propia electricidad y mejorarían la cooperación regional durante las crisis eléctricas debido a desastres naturales o ataques.

Los eurodiputados también quieren que los estados miembros consideren los pagos adicionales por capacidad a los proveedores solo como último recurso y bajo ciertas condiciones.

Dar más poder a los consumidores

• Debe haber disponible una herramienta de comparación en cada país de la UE, que muestre y clasifique los precios y tarifas de todos los proveedores, con un algoritmo imparcial e independiente de los proveedores.
• Los consumidores deberían poder retirarse de un contrato sin enfrentar sanciones, y se debe incluir un resumen de las condiciones clave en la primera página.
• Para enero de 2022, el cambio de proveedor no debería tomar más de 24 horas.
• Las facturas deben mostrar la cantidad real de energía consumida, la fecha de vencimiento del pago, los datos de contacto de la empresa, así como las reglas sobre el cambio de proveedor y la resolución de controversias.

Consumidores activos de energía

Los eurodiputados no quieren que se discrimine a los consumidores que generan, consumen y venden energía (también llamados “prosumidores”, consumidores activos de energía, porque consumen y producen electricidad).

Los eurodiputados acordaron en particular condiciones claras para crear y gestionar comunidades locales de energía, es decir, grupos de personas que producen y consumen energía localmente. Estas redes locales deberían contribuir a los costes del sistema eléctrico al que se conectan y no distorsionar la competencia, agregaron los eurodiputados.

Medidas para hacer frente a la crisis energética

En caso de escasez de suministro eléctrico, los eurodiputados acordaron la implementación de medidas nacionales y regionales antes y durante las crisis para garantizar que no se interrumpa el suministro debido, por ejemplo, a un cambio de suministro, condiciones meteorológicas adversas o ataques maliciosos, como malware o piratería.

Los centros regionales de coordinación deberían ayudar a redactar los escenarios de planificación de crisis, mientras que la Agencia Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER) debería poder garantizar que cumplan con sus obligaciones.

El sector energético desempeñará un papel crucial en la consecución de los objetivos climáticos europeos, que apuntan a reducir los gases de efecto invernadero en al menos un 40% para 2030, en comparación con 1990. El seguimiento del progreso en el sector energético es, por tanto, de suma importancia. Por cuarto año consecutivo, segundo año consecutivo con Agora Energiewende, Sanbag ha presentado el estado de la transición energética en el sector eléctrico europeo, para actualizar lo que sucedió en 2017, con el informe The EU Power Sector Review 2017, lanzado a finales de enero en Bruselas. Los temas clave incluyen el crecimiento de las energías renovables, la generación de energía convencional, el consumo de energía y las emisiones de CO2.

El informe celebra cómo eólica, solar y biomasa superaron al carbón, en el suministro de electricidad en Europa en 2017, pero también resaltan algunos de los fallos de la actual transición eléctrica y ofrecen una imagen mixta: las energías renovables en la UE dependen cada vez más de la historia de éxito de la eólica en Alemania, Reino Unido y Dinamarca, que ha sido inspiradora. Pero otros países necesitan hacer más. El despliegue solar es sorprendentemente bajo y debe responder a las caídas masivas de costes. Y con el aumento del consumo de electricidad por tercer año, los países deben volver a evaluar sus esfuerzos en materia de eficiencia energética.

Pero para hacer la mayor diferencia con respecto a las emisiones, los países deben retirar sus plantas de carbón. El estudio pronostica que las 258 plantas de carbón operativas en Europa emitieron en 2017 el 38% de todas las emisiones del sistema ETS de la UE, o el 15% del total de gases de efecto invernadero de la UE. En 2017, Holanda, Italia y Portugal agregaron sus nombres a la lista de países que eliminarán el carbón, lo cual es excelente. Necesitamos una eliminación de carbón rápida y completa en Europa: la idea de recargar losa vehículos eléctricos en la década de 2030 con carbón simplemente no cuenta. Un objetivo de energías renovables del 35% haría posible una eliminación gradual del carbón en 2030.

Los hallazgos clave incluyen:

• La nueva generación de energías renovables aumentó drásticamente en 2017, con eólica, solar y biomasa superando al carbón por primera vez. Dado que el potencial hidroeléctrico de Europa se aprovecha en gran medida, el aumento de las energías renovables proviene de la generación eólica, solar y de biomasa. Aumentaron un 12% en 2017 a 679 TWh, por primera vez colocando a eólica, solar y biomasa por encima de la generación con carbón. Este es un progreso increíble, considerando que hace solo cinco años, la generación con carbón era más del doble que la de eólica, solar y biomasa.

• Pero el crecimiento de las energías renovables se ha vuelto aún más desigual. Solo Alemania y Reino Unido contribuyeron al 56% del crecimiento de las energías renovables en los últimos tres años. También hay un sesgo a favor de la eólica: en 2017 tuvo lugar un aumento masivo del 19% en la generación eólica debido a las buenas condiciones de viento y la gran inversión en parques eólicos. Esta es una buena noticia ya que el boom de la biomasa ha terminado, pero la mala noticia es que la energía solar fue responsable de solo el 14% del crecimiento de las energías renovables de 2014 a 2017.

• El consumo de electricidad aumentó en un 0,7% en 2017, marcando el tercer año consecutivo de crecimiento. Con la economía de Europa nuevamente en una senda de crecimiento, la demanda de energía también está aumentando. Esto sugiere que los esfuerzos de eficiencia energética de Europa no son suficientes y, por tanto, la política de eficiencia energética de la UE necesita un mayor fortalecimiento.

• Las emisiones de CO2 del sector eléctrico no se modificaron en 2017, y aumentaron en toda la economía. La baja generación de energía hidroeléctrica y nuclear, junto con el aumento de la demanda, llevaron a una mayor generación de mediante combustibles fósiles. Por tanto, a pesar del gran aumento en la generación eólica, se estima que las emisiones de CO2 del sector energético se mantuvieron sin cambios en 1.019 millones de toneladas. Sin embargo, las emisiones estacionarias globales en los sectores de comercio de emisiones de la UE aumentaron ligeramente de 1.750 a 1.755 millones de toneladas debido a la mayor producción industrial, especialmente por el aumento de la producción de acero. Junto con los aumentos adicionales en la demanda de gas y petróleo no ETS, se estima que las emisiones globales de gases de efecto invernadero en la UE aumentaron alrededor del 1% en 2017.

• Europa occidental está eliminando gradualmente el carbón, pero Europa Oriental se está apegando a él. Otros tres Estados miembros anunciaron la eliminación del carbón en 2017: Holanda, Italia y Portugal, se unen a Francia y Reino Unido para comprometerse a eliminar el carbón, mientras que los países de Europa del Este se quedan con el carbón. El debate en Alemania, el mayor consumidor de carbón y lignito de Europa, está en curso y solo se decidirá en 2019.

La industria eólica europea contribuyó con 36.000 M€ al PIB de la UE en 2016, apoyó 263.000 empleos y generó 8.000 M€ en exportaciones fuera de Europa. Estos son los principales hallazgos de un nuevo informe, “Local Impact, Global Leadership” realizado por Deloitte para WindEurope, presentado en el evento WindEurope Conference & Exhibition 2017, en Amsterdam. El informe también describe lo que la industria eólica ahorra a Europa en términos de reducción de importaciones de combustibles fósiles (32.000 M€ en 2011-2016) y emisiones de CO₂ (166 Mt en 2016) y lo que contribuye a los ingresos fiscales gubernamentales (4.900 M€ en 2016).

El informe muestra cómo la energía eólica crea valor no solo para la industria eólica sino también para la economía en general. Cada 1.000 € de facturación de la industria eólica generan 250 € de actividad económica en otros sectores como metales, productos químicos, equipos eléctricos y maquinaria, construcción e ingeniería. Gran parte de la industria y la cadena de suministro se encuentra en áreas económicamente menos favorecidas. Y trae puestos de trabajo de calidad a esas áreas: el 82% de los 263.000 empleos son altamente cualificados.

Los parques eólicos también traen beneficios directos a las comunidades donde se encuentran, ya sea a través de residentes de la zona que comparten los ingresos a través de la propiedad comunitaria o de los operadores que pagan impuestos locales a las autoridades del pueblo o del distrito.

Esa es la buena noticia. La menos buena es que en realidad Europa ha recortado empleo para mantener este éxito. El crecimiento del empleo en la industria se ha estabilizado en los últimos cinco años, ya que muchos países se han vuelto menos ambiciosos en materia de energías renovables: la mitad de los Estados miembros de la UE no invirtieron nada en energía eólica el año pasado. Las exportaciones netas de equipos eólicos están cayendo frente a la fuerte competencia de las economías emergentes: de 3.000 M€ en 2011 a 2.400 M€ en la actualidad. Esto se debe a que los fabricantes europeos de aerogeneradores obtienen más componentes fuera de Europa. La ambición política y la claridad necesarias para sostener la contribución de la energía eólica a la economía europea no están vigentes actualmente.

La eólica es una opción inteligente para la economía. Es una historia de éxito industrial europeo. Pero está en riesgo. Son esenciales metas y políticas claras y ambiciosas para mantener los empleos y el crecimiento que nuestra industria respalda,” declara Giles Dickson, CEO de WindEurope.”Necesitamos un objetivo de energías renovables de la UE de al menos 35% para 2030. Necesitamos claridad sobre los volúmenes posteriores a 2020, la cadena de suministro sabe qué invertir y dónde. Necesitamos políticas industriales y de I+D que ayuden a Europa a mantener su liderazgo tecnológico y seguir exportando. Si todo esto sucede, la energía eólica podría cubrir el 30% de las necesidades energéticas de Europa en 2030 y generaríamos más empleos y crecimiento para la economía, pero si no lo hace, Europa perderá 92.000 M€ en inversiones y 132.000 empleos: ese es el coste de la no ambición. Además, la ambición cuesta menos que las alternativas: la eólica terrestre es la fuente de nueva potencia más barata en la mayoría de los países de la UE; la energía eólica marina no se queda atrás, con los costes cayendo más del 60% en tres años.

La política de energía renovable significa política industrial: la energía eólica está haciendo importantes contribuciones a las economías a nivel nacional e internacional. El principal requisito para la industria eólica y el crecimiento ecológico y sostenible en Europa es un marco político estable, fiable y de largo plazo posterior a 2020. La visibilidad es crucial para la planificación industrial. Cuando vemos volúmenes significativos en un mercado o región, invertimos en la cadena de suministro, ya que proporciona economías de escala,” declara Hans-Dieter Kettwig, Director General de Enercon

Los desafíos del cambio climático, la seguridad energética y la estabilidad industrial de Europa son más intensos que nunca. La energía eólica es una parte importante de la solución, como ya se ha demostrado, a nivel local y mundial. Nuestras nuevas instalaciones de fabricación para eólica marina en Hull (Reino Unido) y Cuxhaven (Alemania) son un buen ejemplo para devolver el empleo a las regiones costeras y contribuir a la reindustrialización. Para ofrecer continuamente energía eólica al menor coste posible de la energía, nuestra industria necesita una visión a largo plazo, un marco estable y volúmenes suficientes,” declara Markus Tacke, CEO de Siemens Gamesa Renewable Energy.

Sin subsidios no quiere decir sin política. En tiempos de los primeros proyectos de energía eólica sin subsidios, debemos analizar con los responsables políticos europeos cómo el entorno regulatorio para la energía renovable puede respaldar la energía renovable competitiva y las perspectivas sociales y políticas firmes para la transición energética. Ambos están estrechamente vinculados y no pueden discutirse ni implementarse por separado. Estos son los problemas que debemos abordar si queremos aumentar el impacto local y el liderazgo mundial de la energía eólica en Europa,“, dEclara Gunnar Groebler, Vicepresidente Senior y Jefe del Área de Negocio Eólico de Vattenfall.

La industria eólica es clave para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y ha reducido drásticamente el coste de la energía eólica, creando empleos e inversiones y contribuyendo directa e indirectamente a una amplia gama de industrias en Europa. La energía eólica es más barata que muchos combustibles fósiles y es hora de que la UE revise su objetivo de energía renovable 2030 y lo eleve a por lo menos el 35%. Además de eso, tenemos que seguir trabajando en la adaptación de los mercados, las políticas y la infraestructura pública para reflejar un futuro sistema de energía con más recursos renovables. Al hacerlo, el sector continuará creciendo, creando empleos e inversiones, y un mix energético más sostenible,” declara Anders Runevad, Presidente y CEO del Grupo Vestas.

La energía eólica tiene el potencial de proporcionar hasta el 30% de la energía de Europa en 2030 según cifras publicadas recientemente por WindEurope en sus informes Outlook to 2020 y Scenarios for 2030.

De acuerdo con las proyecciones de WindEurope, Europa podría estar en camino de alcanzar una tasa de instalación promedio de 12,6 GW/año hasta 2020. Esto llevaría a Europa a un total de 204 GW en 2020, la eólica marina representará la cuarta parte de las instalaciones. Para esta fecha la eólica sería la mayor energía renovable de Europa, superando a la hidroeléctrica y suministrando el 16,5% de la demanda de electricidad de Europa.

 

Con una cuarta parte del mercado mundial en el próximo período de cuatro años, la UE podría atraer más instalaciones que  EE.UU e India, aunque significativamente menos que China. Es probable que este crecimiento se concentre en sólo seis países (Alemania, Reino Unido, Francia, España, Holanda y Bélgica), que podrían acoger las tres cuartas partes de las instalaciones totales de los próximos cuatro años, mientras que Europa Central y Oriental están rezagadas.

El informe Scenarios for 2030 ilustra que la energía eólica todavía tiene un enorme potencial de crecimiento. El Escenario Central muestra que la eólica podría alcanzar un total de 323 GW, 253 GW en tierra y 70 GW en el mar. Esto incluiría también la repotenciación o ampliación de la vida de aproximadamente la mitad de la potencia eólica existente en la UE, que va a llegar al final de su vida útil antes de 2030. Esto significaría más que duplicar la potencia instalada a finales de 2016 (160 GW). Con esta potencia la eólica podría producir 888 TWh de electricidad, equivalente al 30% de la demanda de la UE.

Llegar a este hito será posible si están en vigor las políticas correctas y hay cambios significativos en el sistema energético. Esto incluye una mayor seguridad en la estabilidad de los ingresos a largo plazo; avances significativos en la integración de sistemas de renovables variables, incluyendo la construcción de redes e interconexiones; y compromisos políticos claros en materia de electrificación.

El Escenario High de WindEurope supone condiciones favorables de mercado y políticas, incluyendo el logro de un objetivo del 35% de energía renovable en la UE. En este escenario, en 2030 habría instalados en la UE 397 GW de potencia eólica, 298,5 GW en tierra y 99 GW en el mar. Esto supondría un 23% más de potencia que en el Escenario Central y dos veces y media más que la actualmente instalada en la UE.

En el Escenario Low, sin embargo, habrían 256,4 GW de potencia eólica en 2030, 207 GW en tierra y 49 GW en el mar, produciendo el 21,6% de la demanda de energía de la UE en 2030. Eso es un 20% menos de capacidad que en el Escenario Central.

Alemania, Francia y Reino Unido tendrían la mayor potencia instalada, con 85 GW, 43 GW y 38 GW respectivamente. Francia adelantaría a Reino Unido y España para colocarse en segundo lugar, gracias a las políticas que está poniendo en marcha el nuevo gobierno. Mientras tanto, Dinamarca, Irlanda, Estonia y Holanda formarán un club exclusivo de países que abastecen más del 50% de su electricidad a partir de la eólica en 2030.

Este crecimiento significaría 382 t de emisiones de CO2 evitadas anualmente y desbloqueará 239.000 M€ de inversión en el período 2017-2030, lo que permitirá a la industria eólica apoyar 569.000 empleos europeos para 2030. También evitaría la importación de 13.200 M€ de combustibles fósiles al año .

El CEO de WindEurope, Giles Dickson, declara: “La energía eólica está ahora firmemente establecida como la forma más barata de nueva generación de energía. Pero las perspectivas para 2020 son inciertas. La industria necesita planes vinculantes y ambiciosos de Acción Nacional sobre Energía y Clima que proporcionen claridad sobre los volúmenes posteriores a 2020, lo que permitirá que continúen las reducciones de costes. Esto requiere un buen resultado del Paquete de Energía Limpia de la UE. Con un ambicioso objetivo europeo de energías renovables de al menos el 35% para 2030, la industria eólica podría entregar volúmenes aún mayores a un coste competitivo.

De acuerdo con las últimas cifras publicadas por Eurostat, en 2015, la cuota de energía procedente de fuentes renovables en el consumo final bruto de energía en la UE alcanzó el 16,7%, casi el doble de la cifra de 2004 (8,5%), el primer año para el que se dispone de datos.

La cuota de las energías renovables en el consumo final bruto de energía es uno de los principales indicadores de la Estrategia Europa 2020. El objetivo a alcanzar en 2020 para la UE es una participación del 20% de energía procedente de fuentes renovables en el consumo final bruto de energía. Sin embargo, las energías renovables seguirán desempeñando un papel clave para ayudar a la UE a satisfacer sus necesidades energéticas más allá de 2020. Por esta razón, los países de la UE ya han acordado un nuevo objetivo de la UE en materia de energías renovables de al menos el 27% para 2030.

 

Cada Estado miembro de la UE tiene su propio objetivo Europa 2020. Los objetivos nacionales tienen en cuenta los diferentes puntos de partida de los Estados miembros, el potencial de las energías renovables y el rendimiento económico. Desde 2004, la participación de las fuentes de energía renovables en el consumo final bruto de energía creció significativamente en todos los Estados miembros. En comparación con hace un año, ha aumentado en 22 de los 28 Estados miembros.

Entre los 28 Estados miembros de la UE, once ya han alcanzado el nivel necesario para alcanzar sus objetivos nacionales para 2020: Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Croacia, Italia, Lituania, Hungría, Rumania, Finlandia y Suecia. Además, Austria y Eslovaquia se sitúan alrededor de un punto porcentual de sus objetivos de 2020.

Con más de la mitad (53,9%) de la energía procedente de fuentes renovables en su consumo final bruto de energía, Suecia obtuvo en 2015 la mayor proporción, frente a Finlandia (39,3%), Letonia (37,6%), Austria (33%) y Dinamarca (30,8%). En el extremo opuesto de la escala, las proporciones más bajas de renovables se registraron en Luxemburgo y Malta (5%), Holanda (5,8%), Bélgica (7,9%) y Reino Unido (8,2%), son los más alejados de sus objetivos.

En un movimiento histórico, los ministros de la UE aprobaron el pasado viernes la ratificación del Acuerdo de París por parte de la Unión Europea. La decisión se alcanzó en una reunión extraordinaria del Consejo de Medio Ambiente en Bruselas. Esta decisión deja al Acuerdo de París muy cerca de su entrada en vigor.

Una vez aprobado por el Parlamento Europeo la semana que viene, la UE será capaz de disponer de su instrumento de ratificación antes de que finalicen los procesos nacionales de ratificación en cada Estado Miembro.

El Presidente Jean-Claude Juncker dijo: “La decisión que hemos tomado hoy demuestra que la Unión Europea cumple sus promesas. Esto demuestra que los Estados Miembros pueden encontrar un terreno común, teniendo claro que actuando juntos, como parte de la Unión Europea, su impacto es más grande que la mera suma de sus partes. Estoy feliz de ver que hoy los Estados Miembros han decidido hacer historia juntos y acercar la entrada en vigor del primer acuerdo universalmente vinculante sobre el cambio climático. Debemos y podemos entregar a las futuras generaciones un mundo más estable, un planeta más sano, sociedades más justas y economías más prósperas. Esto no es un sueño. Esto es una realidad y está a nuestro alcance. Hoy estamos más cerca de conseguirlo.

El Comisario de Acción Climática y Energía Miguel Arias Cañete, dijo: “Dijeron que era muy complicado que Europa se pusiera de acuerdo rápidamente. Dijeron que teníamos muchos obstáculos que salvar. La decisión de hoy muestra lo que es Europa: unidad y solidaridad, en tanto que los Estados Miembros han adoptado un acuerdo europeo, tal y como hicimos en París. Estamos alcanzando un período crítico para una acción climática decisiva; y cuando las cosas se ponen difíciles, Europa se pone en marcha.

Hasta el momento, 61 países, que representan casi el 48% de las emisiones globales han ratificado el acuerdo. El Acuerdo entrará en vigor 30 días después de que al menos 55 países, que representen al menos el 55% de las emisiones globales lo hayan ratificado.

La UE, que jugó un papel decisivo en la adopción del Acuerdo de París en diciembre pasado, es líder global en medidas para el cambio climático. La Comisión Europea ya ha llevado adelante las principales propuestas legislativas para cumplir con el compromiso de la UE de reducir las emisiones en la Unión Europea al menos un 40% para 2030.

Próximas medidas

La ratificación se enviará al Parlamento Europeo para su consentimiento formal la próxima semana. Una vez que el Parlamento haya dado su consentimiento, el Consejo puede adoptar formalmente la Decisión.

Una disminución constante en el consumo de energía en el periodo de 2000 a 2014 ha reducido el consumo de energía de la UE desde los 1.133 Mtep en 2000 a 1.061 Mtep en 2014, según un informe del JRC Esto pone el consumo de energía por debajo de los objetivos indicativos para el año 2020, establecidos en 1.086 Mtep en la Directiva Europea de Eficiencia Energética. El ahorro conseguido es equivalente a todo el consumo de energía de Finlandia en 2014.

El informe presenta el estado de las tendencias de consumo de energía en los cuatro principales sectores consumidores de energía en la UE: residencial, terciario (servicios), transporte e industria en el período 2000-2014. El desglose por sectores muestra que el mayor descenso del consumo de energía final ha sido registrado en la industria (-17,62%), seguido de una disminución notable (-9,52%) en el sector residencial, mientras que el sector del transporte ha experimentado un ligero aumento (+2,21%) superado por los servicios que han marcado un alza en el consumo de energía del 16,48%. Se espera que la tendencia creciente en el sector terciario continúe, a medida que Europa avanza hacia una industria más basada en los servicios.

De acuerdo con el informe, el transporte representó el 33,22% del consumo total de energía final en 2014, lo que confirma el transporte como el principal consumidor de energía. Su consumo final de energía en la UE-28 ha pasado de 344,9 Mtep a 352,5 Mtep. Una tendencia a la baja, registrada entre 2007 y 2013, se ha invertido en el año 2014 con un crecimiento del 1,4% debido a las economías en recuperación.

eurostat-graph-energy-consumption2000-2014-eu28

Transporte

El transporte por carretera, especialmente los coches de pasajeros, representa el principal subsector consumidor del transporte. Su consumo de energía se ha incrementado en un 2%; otros dos subsectores que han registrado un aumento en su consumo en comparación al año 2000 son el transporte por tuberías (+192,4%) y la aviación internacional (+14,8%). Los resultados muestran que los biocombustibles (biodiésel especialmente) se han desarrollado a un ritmo rápido desde 2000 hasta 2014, y su contribución en el mix energético ha aumentado un 3,8% (13,4 Mtep), alcanzando una participación del 4,01% en 2014.

Edificios

Para los edificios, la demanda de energía no sólo depende de las condiciones meteorológicas y climáticas, sino también de otros factores tales como las características del edificio (es decir envolvente del edificio, nivel de aislamiento, ubicación, sistemas de calefacción/refrigeración, etc.), así como razones económicas, sociales y culturales (renta disponible, el estilo de vida, hábitos, etc.). El análisis de mercado del JRC muestra que la compra y uso de productos más eficientes relacionados con la energía están, hasta cierto punto, definiendo el consumo de energía en los edificios, de ahí la disminución del 9,5% entre 2000 y 2014.

Industria

El consumo final de energía en las industrias europeas ha ido disminuyendo desde 2008. La producción reducida de hierro y acero -el subsector manufacturero con un consumo de energía más alto- ha dado lugar a una disminución del 24% del consumo final de energía durante el período 2000-2014. La crisis financiera y económica ha afectado aún más la producción.

COMEVAL