Wärtsilä entregará la mayor planta de biogás para autobuses del norte de Europa

 Wärtsilä ha conseguido un pedido para el suministro de una planta de licuefacción de biogás, que producirá combustible para vehículos de transporte público, principalmente noruegos. El contrato de suministro se firmó en diciembre de 2015 con la compañía Purac Puregas AB, con base en Kalmar (Suecia).

La planta de Wärtsilä se instalará en una fábrica de papel en Skogn (Noruega), y convertirá en combustible líquido el biogás generado con los residuos de la papelera y de una piscifactoría. El biogás licuado se almacenará a una temperatura de -160°C en tanques con aislamiento térmico. El sistema se ha diseñado especialmente para licuar pequeños caudales de gases que contienen metano. Esta novedosa tecnología se basa en componentes ya disponibles y probados, pero se caracteriza por un sistema de control y un diseño del proceso muy avanzados. Los beneficios medioambientales derivados de utilizar como combustible un biogás licuado de origen renovable se ven aumentados por el hecho de que las emisiones de óxido de azufre (SOx) y de partículas se eliminan casi completamente, mientras que cualquier emisión de CO2 tiene un impacto medioambiental nulo por el hecho de que es parte del CO2 ya existente en el ciclo natural.

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“Wärtsilä tiene el placer de haber sido contratada para suministrar una solución compacta que se caracteriza por una tecnología probada que se ha adaptado a las necesidades del cliente. El sistema ofrece unos costes de operación bajos y un alto rendimiento energético. Además, el impacto medioambiental será mínimo. Al posibilitar que los proyectos con pequeños caudales de gas sean rentables, estamos ayudando al objetivo de la Unión Europea de tener un 10% de combustible de origen renovable para el año 2020”, comenta Timo Koponen, vicepresidente de la división Marine Solutions de Wärtsilä.

“Esperamos un gran demanda de biogás licuado en un mercado en rápido crecimiento. La solución de Wärtsilä para licuar biogás representa un importante paso adelante para aprovechar este potencial. El combustible se puede producir de un modo económico y sostenible, unos factores que fueron claves para obtener este contrato”, dice Håvard Wollan, director general de Biokraft A/S.

“La planta de Skogn será operada por una empresa privada. Con una capacidad de 25 toneladas al día de biogás licuado, será la más grande de los países nórdicos. Es una revolución en el mercado del biogás”, opina Øystein Ihler, director de desarrollo del programa de clima y energía de la ciudad de Oslo.

El disponer de biogás en forma de líquido criogénico, en lugar de en forma de gas comprimido, lo convierte en un combustible viable para vehículos pesados, ya que permite que sus depósitos puedan transportar la energía necesaria.

Wärtsilä está ejecutando el proyecto de modo urgente, y se prevé completar la instalación en un plazo de 15 meses.