WEG pone en marcha su nueva fábrica en Europa

WEG está realizando una importante inversión para la expansión de sus negocios en Europa. Prueba de ello es la reciente puesta en marcha de su segunda fábrica en Portugal. Esta nueva instalación se dedicará a la producción de motores eléctricos de baja tensión.

Con una inversión de más de 30 millones de euros, Santo Tirso es ahora la planta de producción más importante de WEG en Europa. Esta inversión es una prueba más del firme compromiso de WEG de continuar con su estrategia de expandir sus negocios en Europa, tras la adquisición en los últimos años de la empresa austriaca Watt Drive Antriebstechnik GmbH (“Watt Drive”), las dos empresas alemanas Antriebstechnik KATT Hessen GmbH (“KATT”) y Württembergische Elektromotoren GmbH, y la española Autrial SL.

La nueva fábrica en Portugal tiene una superficie aproximada de 45.000 m², con posibilidad de ampliarla en el futuro y disponer de hasta 100.000 m². Incorpora instalaciones de líneas de producción que incluyen mecanizado, fabricación de rotores, devanados de estatores, procesos de montaje y zonas de pruebas específicas. Igual que otras plantas de producción de WEG, la arquitectura de esta instalación se caracteriza por un diseño modular, lo que acelera el suministro de materiales y contribuye a una mayor eficiencia en los procesos industriales. Esto permite a WEG aumentar continuamente su capacidad de producción para adecuarse a las necesidades de expansión.

La segunda planta en Portugal se ha diseñado como un centro de producción eficiente y de tecnología punta. Combina perfectamente procesos automatizados y manuales con un enfoque en la productividad. De este modo, se asegura un entorno respetuoso con el medio ambiente y agradable para los trabajadores, incluyendo zonas de trabajo seguras y cómodas.

La primera fábrica situada en Maia se encuentra a tan sólo 20 minutos de la nueva planta de Santo Tirso. WEG cuenta actualmente con más de 600 empleados en total en sus dos fábricas portuguesas.

António Duarte, director general de ambas plantas, afirma: “Nuestro objetivo, cada día, es acercarnos a los clientes y superar sus expectativas. Para nosotros, estar cerca de nuestros clientes significa mucho más que la proximidad geográfica: significa colaborar con ellos, asesorarlos y apoyarlos activamente”.

Añade que la nueva fábrica permitirá a WEG mejorar los plazos de entrega y aumentar la capacidad de producción de la planta de Maia. La primera planta portuguesa se centrará ahora en la fabricación de motores de media y alta tensión, con énfasis en soluciones antideflagrantes. Ampliará su cartera actual de productos fabricados, a la vez que reforzará la capacidad de servicio propia y las soluciones de automatización.

“Será mejor y más fácil para nuestros clientes, y más productivo y eficiente para nuestro negocio”, comenta António Duarte, y concluye: “Las dos plantas nos harán más adaptables al entorno de negocios en el que la flexibilidad, la creatividad y la agilidad son los cimientos sobre los que debemos seguir construyendo”.