Monthly Archives: febrero 2019

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Santander España ponen a disposición de las empresas y los autónomos una línea de financiación para proyectos profesionales que mejoren la eficiencia energética. Esta línea está dotada con 50 M€ aportados por el BEI. Se trata de un producto pionero en el sistema financiero español, desarrollado por Banco Santander en colaboración con el BEI y la Comisión Europea.

El acuerdo forma parte del instrumento financiero puesto en marcha por la Comisión Europea para promover las inversiones que contribuyan a la mejora de la eficiencia energética y a la acción por el clima (Private Finance For Energy Efficiency) y se enmarca dentro de la estrategia de Banca Responsable de Banco Santander y su compromiso con la sostenibilidad. Las empresas que accedan a esta línea de financiación podrán beneficiarse de las condiciones ventajosas de la financiación del BEI, tanto en tipos de interés como en plazos de amortización, para realizar las mejoras necesarias que permitan mejorar su rendimiento energético. Además, la línea cuenta con un componente de asesoramiento técnico que apoya y fortalece las capacidades de Banco Santander a la hora de evaluar proyectos de eficiencia energética y estimar sus ahorros energéticos.

Esta nueva línea de financiación, que se articulará mediante la fórmula de préstamo o leasing, va dirigida a proyectos de modernización que impacten en la mejora de la eficiencia energética, adaptando el consumo energético a las necesidades reales de cada momento, como puede ser la sustitución de equipos de iluminación ineficiente por iluminación LED, el aislamiento térmico de cubiertas y fachadas, el reemplazo de sistemas de aire acondicionado, la instalación de energía solar térmica, la automatización de edificios o la sustitución de ventanas convencionales por unas de doble acristalamiento y rotura de puente térmico, entre otros. Estas mejoras contribuirán a reducir las emisiones contaminantes y aumentar la utilización de energías de origen renovable facilitando, por ejemplo, la instalación de paneles solares.

Por otro lado, estas inversiones permitirán reducir la factura de consumo energético de empresas y autónomos. Los gastos de energía suponen una parte considerable de los gastos de explotación de una empresa, por lo que invertir en medidas que permitan un uso más racional del consumo energético genera ahorros significativos en la factura final de entre el 10 y el 30 por ciento, pudiendo destinar estos recursos económicos a otras inversiones que mejoren la calidad y competitividad de las empresas.

El importe mínimo financiable es de 10.000 € y el máximo de 5 M€, en un plazo que oscila entre los 3 y los 10 años con posibilidad de 1 ó 2 años de carencia según el periodo de financiación. El proyecto de inversión en eficiencia energética no debe superar los diez millones en su totalidad.

Para la validación on-line del proyecto, los clientes pueden acceder a un simulador a través de la web del banco, desarrollado por la Comisión Europea y el BEI para la entidad financiera. La información que se debe grabar en el simulador son los datos básicos de la empresa, el coste del proyecto, el tipo de inversión financiable y el consumo energético actual. En menos de 10 minutos, se cumplimenta el formulario y, a continuación, el simulador facilita la validación de la inversión y el cálculo de los ahorros energéticos (en euros y en kilovatios hora). La contratación final del producto se hace en la sucursal bancaria.

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La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ha publicado el informe sobre el estado actual de la deuda del sistema eléctrico español y sus previsiones futuras (INF/DE/024/19). La deuda del sistema eléctrico se ha reducido hasta los 18.851 M€ a 31 de diciembre de 2018, lo que supone una reducción de 2.143 M€ (un 10% menos) respecto a 2017 (20.994 M€).

Actualmente, existen cuatro categorías de derecho de cobro asociados a la deuda del sistema eléctrico: el Déficit 2005, los derechos de cobro de los adjudicatarios de la 2ª subasta del Déficit ex ante, los derechos de cobro del Déficit 2013 y los derechos de cobro del Fondo de Titulización del Déficit del Sistema Eléctrico (FADE). El derecho de cobro asociado a FADE representa casi el 82% del importe total pendiente de cobro, seguido del derecho de cobro del Déficit 2013, con un 13%.

En cuanto a los derechos de cobro del sistema eléctrico a 31 de diciembre de 2018, el 81,7% correspondía a FADE y el 13,1%, a las entidades financieras que adquirieron los derechos de cobro del Déficit 2013. El 5,2% restante está en manos de vehículos de titulización extranjeros, a través de los cuales se han titulizado los derechos de cobro del Déficit 2005 y del Déficit Ex Ante.

El coste medio ponderado de la deuda del sistema eléctrico en 2019, con los datos disponibles a 31 de diciembre de 2018, es del 2,562%, lo que implica un descenso de 66,6 puntos básicos con respecto al ejercicio de 2018.

El coste de la anualidad correspondiente a 2018 de la deuda del sistema eléctrico asciende a 2.738 millones de euros, un 2,81% inferior a la anualidad total satisfecha en 2017 (2.818 M€). Durante los años 2017 y 2018, la anualidad correspondiente a FADE ha representado un 76% de la anualidad total satisfecha a los titulares de los derechos de cobro.

Por otra parte, de acuerdo con el análisis realizado, se estima que la deuda del sistema eléctrico se termine de pagar en 2028. Adicionalmente, se estima que la anualidad de la deuda tendrá reducciones significativas en 2021 y anualmente de 2026 a 2028.

Utilización del superávit acumulado

En el año 2014, el sistema eléctrico registró un superávit de 550 M€, después de 14 ejercicios consecutivos generando déficits anuales. Desde entonces, en los sucesivos ejercicios se han generado superávits: 2015 (469 M€), 2016 (422 M€), y 2017 (150 M€). Hasta la fecha, el superávit acumulado asciende a 1.591 M€.

De acuerdo con la la Ley 3/2017, diversas órdenes ministeriales han determinado que parte del superávit acumulado en estos años se destinara a financiar las cantidades abonadas por varias sociedades en concepto de bono social, tras diversas sentencias anulatorias del Tribunal Supremo. Concretamente, los importes de los ejercicios 2014, 2015 y 2016 por un total de 518,5 M€.

Igualmente, de acuerdo con lo establecido en la Ley 3/2017 y la Ley 6/2018, se han dedicado 120 millones de euros para ayudas a la inversión en instalaciones de producción de energía a partir de fuentes renovables en territorios no peninsulares, mediante la transferencia de 60 M€ al presupuesto del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) con efectos del año 2017, y otros 60 M€ con efectos del año 2018.

De esta forma, del importe del superávit generado, se ha aplicado un total de 638,5 M€. En consecuencia, existe un saldo de 952,5 M€ en la cuenta específica donde está depositado el superávit más los intereses generados.

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Sedigas, la Asociación Española del Gas, considera que el gas es una energía de presente y futuro, que ayuda a conseguir las metas fijadas por el recién presentado Plan Nacional de Energía y Clima, aportando una mayor eficiencia energética y fomentando la introducción de energías renovables. El sector gasista también valora positivamente la inclusión del gas renovable en el Plan, dándole un rol propio en el futuro mix energético renovable a 2030.

A diferencia de los combustibles fósiles, el gas es una fuente de energía limpia que permite hoy la reducción de las emisiones de CO2 y la mejora de la calidad del aire, favoreciendo la salud de los ciudadanos y protegiendo el medio ambiente.Su aplicación en todos los sectores de actividad permitirá a la sociedad alcanzar una economía neutra en carbono a un coste asequible.

Los ciclos combinados son la tecnología de apoyo imprescindible, para garantizar el suministro eléctrico cubriendo la variabilidad de las energías renovables

La prevista introducción rápida de las energías renovables en el sector de la generación a 2030, sólo será posible con el apoyo de los ciclos combinados que consiguen garantizar el suministro eléctrico, cubriendo la variabilidad de dichas energías.Tal y como recoge el Plan en el capítulo de medidas de Descabonización, la paulatina desaparición del carbón, y posteriormente de la energía nuclear, harán que el gas tome, todavía más, un protagonismo en este sentido, como demuestra que la generación con ciclos combinados sea sostenida.

El gas renovable debe tener un papel prominente en la matriz energética al suponer un sumidero de CO2

En el mismo capítulo del Plan también se recoge el desarrollo de planes específicos para conseguir la penetración del gas renovable. En este sentido, el gas renovable debe tener un papel prominente en la matriz energética al suponer un sumidero de CO2 -que sirve para restar emisiones- y aportar soluciones al problema de la gestión de residuos, especialmente en los sectores agrícola y ganadero, permitiendo el impulso de la economía circular. También se potencia el crecimiento económico sostenible y la creación de empleo local; hasta 25.000 puestos de trabajo en España hasta 2030, con una contribución al PIB de hasta 472 millones de euros. Además, también permite el almacenamiento de energía, resultando una tecnología especialmente ventajosa.

Por otro lado el Plan también reconoce el rol del gas renovable en el transporte, indicando la necesidad del desarrollo de garantías de origen.

El gas supone una solución realista y técnicamente viable para lograr una mayor eficiencia energética en la edificación

El PNIEC hace una apuesta decidida por la eficiencia energética. En el sector de la edificación, en sus aplicaciones de calefacción y agua caliente sanitaria, las tecnologías híbridas de gas y renovables, permitirán alcanzar calificaciones de alta eficiencia a costes asequibles, sobre todo en zonas muy frías (las calderas de condensación a gas son capaces de ofrecer rendimientos superiores al 100% y las bombas de calor a gas de hasta un 150%, referido al PCI).

Así, el gas supone una solución realista y técnicamente viable para lograr una mayor eficiencia energética en los inmuebles españoles, además de ser un combustible más limpio que la tradicional caldera de gasoil.

Pero también en la industria, donde la eficiencia y el ahorro son vectores diferenciales, la cogeneración es la tecnología para seguir siendo competitivos.El Plan indica que la cogeneración como sistema de respaldo contribuye a la estabilidad del sistema.

Hace falta un gran impulso a la movilidad con gas

El sector gasista sí echa en falta en el ya mencionado Plan de Energía y Clima un gran impulso sobre la movilidad a gas. Ya que gracias al gas natural vehicular, ya se pueden reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno en un 80% y casi la totalidad las partículas sólidas y el azufre, además de disminuir los gases de efecto invernadero en un 20%. A través de una mayor implantación del gas en la movilidad, se permitirá a un número más elevado de personas acceder a un transporte limpio y económico gracias a esta tecnología eficiente.

Aprovechar la infraestructura gasista ya existente es contribuir a la seguridad energética

Aprovechar el gas natural, es sacar partido a una importante infraestructura gasista ya existente y contribuir a la seguridad energética, gracias a la posición geográfica de España, su diversificación de orígenes, su alta capacidad de regasificación y avances en la seguridad de suministro. Es necesario seguir apostando por el gas natural, cuyo consumo beneficia tanto a industria como a ciudadanos.
Por todas estas razones, el gas es el acelerador del cambio permitiendo alcanzar los objetivos de economía neutra en carbono de forma más rápida, eficiente y asequible.

El sector fotovoltaico considera los objetivos de cobertura de renovables propuestos por el Gobierno– establecidos en un 74% sobre electricidad y de un 42% sobre energía final para el año 2030 – coherentes con los compromisos internacionales dirigidos a la progresiva descarbonización fijada para el año 2050.
Las empresas españolas del sector fotovoltaico están en disposición de contribuir de forma factible al objetivo propuesto, tienen la voluntad de invertir y convertir este proceso de transición energética en una oportunidad de generar riqueza económica, empleo y fomentar el desarrollo rural.

El objetivo propuesto de penetración de fotovoltaica a 2030 es de 37 GW de potencia instalada, lo cual supondría un incremento anual de 3 GW.

Jorge Barredo, presidente de UNEF, valora positivamente los objetivos formulados y señala que esta propuesta tiene que ir acompañada de una voluntad política de consenso y diálogo, donde primen los intereses sociales y medio ambientales ligados al beneficio económico que supone el desarrollo renovable en nuestro país. Por otro lado, añade que “para lograr que estos objetivos propuestos se realicen de forma planificada y sostenible es necesario actuar como proyecto-país. en el que todos los actores involucrados se alineen sobre una apuesta estable y de consenso, se agilicen las medidas regulatorias pendientes -anteproyecto de Ley de Retribución Razonable para el periodo 2020-2025, RD de Acceso y Conexión y RD de Autoconsumo-, se calendarice un plan de subastas anuales y homologables internacionalmente, la red se adapte de forma ágil a la entrada de la generación renovable, y se doten de recursos a las estructuras administrativas para dar salida a las tramitaciones”.

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MARCONA de David Huamani. Primer premio del Concurso de Fotografía Eolo 2017 MARCONA by David Huamani. First prize in the 2017 Eolo Photography Competition

Tras la comparecencia de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros celebrado esta mañana, AEE valora positivamente la ambición del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y los objetivos a 2030 para la energía eólica.

La apuesta de un modelo energético enfocado a garantizar la transición energética del país sitúa a las energías renovables en el eje principal del cambio. Por ello, el sector eólico español valora positivamente la presentación de la previsión de potencia renovable a 2030 por la visibilidad a largo plazo que aporta y por la ambición de país en sus objetivos ambientales.

La visibilidad que concede el PNIEC es algo que el sector eólico lleva tiempo reclamando. Una vez conocidos los objetivos de incremento para cada una de las tecnologías, será necesario aportar las herramientas regulatorias que permitan avanzar de forma óptima, es decir, con un ritmo de crecimiento lineal de las tecnologías en los próximos años, y que atraigan y aseguren las inversiones que se precisan para acometer la transición.

En relación con la aportación de la energía eólica, el objetivo planteado de una potencia instalada de 50.258 MW a 2030 en el PNIEC es coherente con lo que AEE ha proyectado en sus últimos análisis para una transición energética. Actualmente, la energía eólica en España suma un total de 23.484 MW instalados. La aportación eólica al sistema en 2018 ha sido del 19%. Para cumplir con el objetivo de 50 GW a 2030 es necesario instalar una media de 2.200 MW al año. AEE considera que este volumen de nuevos megavatios al año es factible y el sector eólico está preparado para afrontar este reto con éxito.

En España hay múltiples proyectos identificados y maduros con emplazamientos de recursos de viento factibles y con la moderna tecnología eólica será posible que en 2030 la eólica aporte un 34% de la generación total.

La energía eólica es plenamente competitiva y su tecnología está altamente consolidada. La industria eólica española cuenta con el 100% de la cadena de valor ubicada en nuestro país y está preparada para aprovechar la oportunidad que supone para el país el escenario plasmado en el Plan. Una oportunidad que hay que aprovechar, que se traducirá en actividad industrial, creación de empleo de valor para el país, desarrollo de I+D, generación de beneficios sociales y económicos para los entornos donde se fabrica y se instalan los nuevos parques y, en general, una mayor vertebración económica para el territorio español.

En este escenario, las subastas y su diseño jugarán un papel clave, pero para que sean eficaces en resultado y eficientes en coste, el siguiente paso será disponer lo antes posible de un cronograma de subastas anual con el volumen que se va a subastar en cada una de ellas, tal como han hecho otros países como Alemania, Holanda o Francia. En el PNIEC se identifican como mecanismos de actuación las convocatorias de subastas con un calendario plurianual hasta 2030, que podrán distinguir entre las distintas tecnologías en función de sus características.

De esta forma, los inversores podrán perfeccionar con tiempo sus proyectos y la industria podrá planificar los productos más competitivos, lo que redundará en un abaratamiento de los costes de las instalaciones. Es fundamental que la planificación y las subastas vayan de la mano, por lo que será más adecuado utilizar subastas con cupos para cada tecnología, en lugar de ser tecnológicamente neutrales.

El sector requiere de la visibilidad que aporta el PNIEC y una estabilidad regulatoria, que no suponga una merma en los resultados de las plantas existentes y permita la planificación y puesta en marcha de nuevas instalaciones renovables. En el caso de la eólica, que es la tecnología renovable con porcentaje mayoritario de industria propia en el país, esto es especialmente importante, ya que los fabricantes hasta ahora desconocían qué volumen de negocio tendrán en España en los próximos años. Es fundamental garantizar la seguridad jurídica, eliminando aspectos como la modificación de la rentabilidad razonable de los proyectos cada seis años. Para invertir en nuevos proyectos será importante poder valorar el retorno de la inversión justo en el momento de realizarla, lo que facilitará considerablemente el acceso a la financiación.

En conclusión, la aportación progresiva de la energía eólica hasta alcanzar los 50 GW en 2030 en el sistema eléctrico español es una oportunidad para el sector, que sabrá aprovechar y responder con éxito porque tiene la capacidad y tecnología que se requieren. Además, es una enorme oportunidad para el país desde el punto de vista de competitividad, ambición ambiental, desarrollo industrial especializado, I+D+i, aportación a la economía española y creación de empleo.

ACOGEN muestra su sorpresa ante la propuesta de PNIEC que ahora deberá someterse a consulta pública y de la Comisión Europea. El borrador no refleja en absoluto el supuesto “acompañamiento al sector industrial y el marco de apoyo a la cogeneración en la industria” al que aludía el Gobierno en su presentación de propuesta de Plan que establece un escenario a 2030 en que se perdería un 30% de las aportaciones actuales de la cogeneración a la eficiencia del sistema eléctrico y a la competitividad de la industria, lo que es incompatible con un sistema eléctrico eficiente y competitivo, y con que España mantenga su actual producción industrial, exportaciones y empleo.

¿Dónde está el prometido marco de apoyo a la cogeneración en la industria?

Esta propuesta no sólo no aprovecha el potencial económico de cogeneración de alta eficiencia evaluado en España y ya comunicado a Europa, sino que apunta un calendario de cierre de las cogeneraciones en funcionamiento –una de cada tres- totalmente incompatible con las políticas de eficiencia que promueve la Unión Europea. Ningún país realista pierde su producción más eficiente ni socava la competitividad de sus industrias exportadoras.

El borrador del PNIEC retrocede en la eficiencia energética que aporta la cogeneración en el sistema eléctrico y no considera las necesidades de competitividad de la industria calor-intensiva que produce el 20% del PIB industrial del país mediante cogeneración, unas empresas que en su conjunto mantienen más de 200.000 empleos.

A nivel técnico, la producción de la cogeneración que funciona continuamente más de 8.000 horas dando servicio a industrias papeleras, alimentarias, cerámicas, químicas, refino, automóvil, etc. no puede ser reemplazada con tecnologías renovables que apenas cubren 2.500 horas año y que carecen de garantía de potencia.

Razones técnicas y económicas hacen imposible electrificar el calor industrial

Por razones técnicas evidentes y sobre todo económicas, no es posible electrificar el calor que requieren los procesos industriales. El borrador establece el escenario a 2030 que reduce en un 50% la cogeneración que estableció la Comisión de Expertos para la transición energética hace apenas diez meses. Es especialmente preocupante el retroceso en la cogeneración a gas, ya que el gas es el combustible competitivo de la industria y clave para su transición energética, aspectos que la propuesta del Gobierno ha ignorado totalmente.

La eliminación de 1 de cada 3 cogeneraciones podría conllevar graves consecuencias para la industria manufacturera y evidentemente para el país y para la calidad del suministro eléctrico en los polígonos industriales, poniendo en inminente, directo y grave peligro la competitividad del 6% del PIB industrial del país y más de 60.000 empleos industriales en sectores básicos fuertemente sujetos a la competencia de los mercados exteriores.

Mientras Alemania, que casi duplica en peso su cogeneración frente a España, prevé incrementar sus cogeneraciones del 18% de su mix actual al 21% en 2030 y mantenerlas más allá de 2040, en España se iría en la dirección contraria pasando del 10% al 5%.

La industria que cogenera supone un apoyo a los sistemas eléctrico y gasista

El no acompañamiento a la industria podría conllevar una fuerte caída de las demandas energéticas del país, no en vano la industria consume 1/3 de toda la electricidad y 2/3 del gas natural.
Por todo ello, desde ACOGEN y desde los sectores industriales que emplean la cogeneración, seguiremos aportando evidencias para que la transición energética se haga compatible con las necesidades de la industria calor intensiva y sus aportaciones de actividad económica, empleo y bienestar al país. Es imprescindible el acompañamiento de la industria en la transición energética y el desarrollo del anunciado marco de apoyo a la cogeneración en la industria.

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La Fundación Renovables ha recibido con satisfacción el posicionamiento político a favor de las renovables que el Gobierno ha realizado a la hora de elaborar el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) que reconoce que es posible alcanzar en 2050 un modelo energético 100% renovable. Su objetivo de elevar el 20% de renovables sobre el uso final de la energía, objetivo del año 2020, a un 42% en 2030 se aproxima a las propuestas de la Fundación, que fijan una cobertura del 50% para esta fecha. En esta línea, el PNIEC marca para esa fecha un 74% de generación de electricidad con energías renovables, muy cercano al 80% que propone la Fundación. Sin embargo, se echan de menos, en el documento presentado por el Gobierno, unos objetivos concretos de electrificación.

Electrificación

Para contribuir decisivamente a la reducción de emisiones es necesario actuar sobre la demanda con una electrificación generalizada de cara al 2050. La Fundación Renovables apuesta por un 50% para 2030 pero según el documento elaborado por el Gobierno para el 2030 el peso de la electricidad en la demanda final de energía sería sólo de un 27%. Es decir, solo 4 puntos porcentuales más sobre el escenario objetivo 2020.

Por sectores, el residencial llegaría, de acuerdo con el PNIEC, al 45% de electrificación, solamente dos puntos porcentuales más. Un aumento escaso en un sector en el que la electrificación es clave, porque son más eficientes los sistemas que utilizan electricidad. Por eso, la Fundación Renovables considera que a partir de 2020 la construcción de nuevos edificios con una superficie superior a los 1.000 m2 debe ser realizada bajo los criterios de Edificios de Consumo Casi Nulo, nZEB, cuyas necesidades energéticas estén al 100% cubiertas con electricidad de origen renovable.

En este punto, tan importante es la vivienda como los edificios comerciales o de servicios. Sin embargo, en este último sector la electrificación aumentaría hasta el 63%, tres escasos puntos porcentuales más sobre el escenario objetivo 2020.

Demanda

La Fundación Renovables no entiende que el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 mantenga la estructura de consumo en origen y no apueste por el cambio de modelo en la demanda. Actuar prioritariamente por el lado de la demanda y por su electrificación supone democratizar el sistema energético al colocar al ciudadano en el centro del mismo. En este punto, se echan en falta también objetivos concretos de generación a través del autoconsumo. Es factible alcanzar el 10% en 2030, el 20% en 2040 y el 30% en 2050.

Ocurre lo mismo con el tratamiento que el PNIEC hace sobre el otro pilar de la lucha contra el cambio climático, el ahorro y la eficiencia, al poner el peso sobre la mejora de la tecnología y no en un cambio de modelo a la hora de cubrir la demanda. Es cierto que en materia de rehabilitación energética de edificios fija la mejora de la eficiencia energética (envolvente térmica) para un total de 1.200.000 viviendas, pero la propuesta se empobrece al prever que se haga de manera progresiva: desde 30.000 viviendas en 2021 a 300.000 en 2030.

Por otro lado, propone la mejora de la eficiencia energética (renovación de instalaciones para calefacción y ACS) de 300.000 viviendas al año, pero de nuevo sin apostar por electrificar, lo que sin duda no favorece la eliminación del gas para uso térmico.

Emisiones

En cuanto a las emisiones, el Plan fija un 20% de reducción de emisiones de Gases de Efecto invernadero (GEI) respecto a 1990, un objetivo claramente insuficiente para la Fundación Renovables que lo enfrenta al 40% que fija la Unión Europea o al 55% del Parlamento Europeo. La Fundación no está de acuerdo en que el objetivo a 2050 sea la reducción de al menos un 90% de nuestras emisiones de GEI, si no que considera fundamental que esa reducción para mediados de siglo sea del 100%.

El gran debate ambiental actualmente en la Unión Europea es cuánto elevar el objetivo de reducción de emisiones para 2030 para hacer posible cumplir con el Acuerdo de París. Mientras el Parlamento Europeo pide elevar el objetivo al menos al 55% y la Comisión Europea se plantea pasar del 40% al 45%, no puede ser que España pretenda quedarse solo en un 20%.

Al respecto, llama la atención el hecho de que el sector de la generación eléctrica es el que más reducciones registraría -un 69%- por el aumento de producción con energías renovables, mientras que la ambición es muy baja en la industria -subirían un 4%-, en el refino – solo reducirían un 5% respecto al 2015-, en el sector residencial -que lograría reducir un 25%, pero no a través de la electrificación- o en el transporte, que lograría un 33% de reducción.

Para lograr una mayor reducción de emisiones y alcanzar y superar el mínimo fijado a nivel de la UE bastaría con incrementar los objetivos señalados para 2030 de electrificación de la demanda final, de la rehabilitación energética de edificios, de autoconsumo, de la penetración del vehículo eléctrico y electrificación de la movilidad y el transporte, introduciendo la gestión de la demanda como clave, para conseguir una mayor reducción de la demanda final y una mayor electrificación de la misma, como ha propuesto la Fundación Renovables.

Movilidad

Como propuestas positivas del PNIEC la Fundación Renovables destaca en el ámbito de la movilidad la meta de 5 millones de vehículos eléctricos en 2030; la delimitación de acceso a los vehículos más emisores y contaminantes a las zonas centrales en las ciudades de más de 50.000 habitantes a partir de 2023; el objetivo de un nivel de interconexión del 15% en 2030; su apuesta por el almacenamiento, aunque solo considera sus objetivos en plantas centralizadas y no en la aportación que la gestión de la demanda puede suponer, y la mejora en un 3,6% de la intensidad energética.

Ciudades

En la apuesta por el papel de las ciudades, la Fundación Renovables echa en falta, por otro lado, que el documento no abogue por un cambio de la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local que capacite a los ayuntamientos como motores del cambio de modelo energético.  No entiende que no ponga fecha obligatoria de cierre a las centrales de carbón y que posponga el apagón nuclear, que debería producirse cuando caduque la última licencia de explotación, en 2024.

El PNIEC no se compromete a la reforma del sector eléctrico, una tarea fundamental para avanzar en la transición energética, y la dependencia energética del exterior -vital para reducir el precio de la factura- se reduce muy ligeramente, al 59%.

Conclusión

La Fundación Renovables cree que se ha dado un gran paso, pero desgraciadamente todo queda pendiente del desarrollo de los muchos planes enunciados pendientes de evolución una vez se apruebe la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), la remisión a la Comisión Europea del borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC). Este texto, que han de entregar todos los Estados miembro para que la UE pueda planificar el cumplimiento de sus objetivos y metas en materia de cambio climático en coherencia con el Acuerdo de París, define los objetivos nacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la incorporación de energías renovables y medidas de eficiencia energética, entre otras cuestiones.

El PNIEC inicia ahora un periodo de información pública. Asimismo, la Comisión Europea y España, como Estado miembro, arrancan un proceso estructurado de diálogo que culminará con la aprobación definitiva del plan a finales del presente año. Cada dos años, se emitirán informes de progreso.

El PNIEC forma parte del “Marco Estratégico de Energía y Clima: una propuesta para la modernización española y la creación de empleo” aprobado en el Consejo de Ministros y que incluye, además, el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética y la Estrategia de Transición Justa.

En la elaboración del PNIEC, realizada en los últimos ochos meses, se han empleado seis modelos matemáticos de referencia internacional y más de 1.000 variables. Sus resultados definen una hoja de ruta para la próxima década, diseñada en coherencia con la neutralidad de emisiones en 2050 –en línea con lo expuesto por la propia Comisión Europea– y basándose en el criterio de neutralidad tecnológica. Se perfila, con ello, una trayectoria coste-eficiente de las diferentes tecnologías capaz de lograr el objetivo de descarbonización.

Con el Marco de Energía y Clima, se sientan las bases para la modernización de la economía española, la creación de empleo, el posicionamiento de liderazgo de España en las energías renovables, el desarrollo del medio rural, la mejora de la salud de las personas y el medio ambiente, y la justicia social”, ha señalado la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Los principales resultados que alcanza el PNIEC son:
– La reducción del 21% de las emisiones de gases de efecto invernadero respecto al nivel de 1990. Al finalizar el año 2017, España estaba 18 puntos porcentuales por encima de esa referencia.
– Se alcanza un 42% de energías renovables sobre el uso de energía final del país. En el caso de la generación eléctrica, el porcentaje de renovables en 2030 será del 74%.
– La eficiencia energética del país mejora en un 39,6%.

Efectos macroeconómicos

El PNIEC incorpora un análisis de los efectos sobre la economía y la industria española, el empleo y la salud pública. Concluye que el proceso de modernización hacia una economía descarbonizada movilizará unos 236.000 M€ entre 2021 y 2030. El 80% de estas inversiones se realizarán por parte del sector privado. El 20% restante, unos 47.000 M€, serán inversiones de las distintas administraciones públicas (nacional, autonómicas, locales y comunitaria), que actuarán como palanca de la importante financiación privada y que se centrarán, fundamentalmente, en ayudas al ahorro y la eficiencia energética –en especial, a la rehabilitación energética de viviendas– y en actuaciones asociadas a la movilidad sostenible.

La menor importación de combustibles fósiles –en especial, petróleo y carbón– y la progresiva penetración de las energías renovables mejorará la dependencia energética del exterior en 15 puntos porcentuales, pasando del 74% en 2017 al 59% en 2030, lo que además de fortalecer la seguridad energética nacional tendrá un impacto favorable en la balanza comercial de nuestro país. En concreto, la reducción de las importaciones se cuantifica en 75.379 M€ entre 2021 y 2030 respecto al escenario tendencial, esto es, sin el conjunto de medidas que plantea el PNIEC.

Como resultado de las inversiones previstas, el ahorro energético y los cambios en el mix energético, el PIB aumentará entre 19.300 y 25.100 M€/año entre 2021 y 2030 (un 1,8% en 2030). Las estimaciones macroeconómicas del PNIEC se realizan en cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento adoptado por los países que integran la UE.

Mejora del empleo

Respecto del escenario tendencial, las medidas que se incluyen en el PNIEC generarán entre 250.000 y 364.000 nuevos empleos, un aumento del 1,7% en 2030. Esta horquilla representa el empleo neto anual, es decir, los puestos de trabajo adicionales y no acumulables que se generan cada año de la década respecto al escenario tendencial.

Las inversiones en energías renovables serán el principal motor de generación de empleo: entre 102.000 y 182.000 nuevos puestos netos año. Le siguen las acciones vinculadas al ahorro y la eficiencia energética, especialmente la rehabilitación, que generarán entre 42.000 y 80.000 nuevos empleos año.

Por sectores, el mayor crecimiento se producirá en el comercio y reparación (52.700 empleos en 2030); seguido de la industria manufacturera (52.000 empleos en 2030) y la construcción (41.700 empleos en 2030).

Consumidores

En términos generales, los efectos del PNIEC son progresivos y, por tanto, favorecen a los hogares de menor renta y, especialmente, a los colectivos vulnerables. En el caso del precio medio de la luz, la descarbonización generará, en 2030, una rebaja del 12%, antes de impuestos, respecto al precio actual. La previsión es que, a partir de ese año, el precio descienda por la entrada masiva de renovables, al ser tecnologías más baratas y competitivas.

El Gobierno complementará el conjunto de medidas recogidas en el Marco Estratégico de Energía y Clima con la Estrategia contra la Pobreza Energética, en fase de elaboración.

Reducción de emisiones

Las medidas contempladas en el PNIEC permiten pasar de los 340,2 millones de toneladas de CO2 equivalente (MtCO2-eq) emitidos en 2017 a 226 MtCO2-eq en 2030. Por tanto, al término de la década, dejará de emitirse una de cada tres toneladas.

En el caso de los denominados sectores difusos –residencia, transporte, agricultura, residuos, gases fluorados e industria no sujeta al comercio de emisiones–, la reducción de emisiones será del 38% respecto al año de referencia para los objetivos europeos, el de 2005. Por su parte, los sectores sujetos al comercio de emisión verán reducidas sus emisiones en 60% respecto a 2005.

La generación eléctrica será el que más reduzca su nivel de emisiones, 44 MtCO2-eq entre 2021 y 2030. Le sigue el transporte, responsable en 2017 del 26% de las emisiones. Reducirá sus emisiones en 28 MtCO2-eq entre 2021 y 2030.

El descenso de emisiones de GEI vendrá acompañado de una reducción de los contaminantes primarios que afectan a la calidad del aire. En concreto, las emisiones de partículas PM2,5, las más perjudiciales para la salud, se reducen un 31%; y las de dióxido de azufre (SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx), principales contaminantes para la formación de PM2.5, descienden en un 44% y en un 29%, respectivamente.

Los co-beneficios para la salud del PNIEC han sido estimados en una reducción en el número de muertes prematuras debidas a la contaminación atmosférica de 2.222 muertes menos en el año 2030 respecto al escenario tendencial. Esto implica pasar de 8.951 a 6.729 muertes prematuras, una reducción del 25%.

Impulso a las renovables

El impulso de las energías renovables en la próxima década es uno de los principales vectores para alcanzar los objetivos del PNIEC. Para el año 2030, se prevé una potencia total instalada en el sector eléctrico de 157 GW, de los que 50 GW serán energía eólica; 37 GW solar fotovoltaica; 27 GW ciclos combinados de gas; 16 GW hidráulica; 8 GW bombeo; 7 GW solar termoeléctrica; y 3 GW nuclear, así como cantidades menores de otras tecnologías. En lo que respecta al almacenamiento, destaca el alza de las tecnologías de bombeo y baterías, con una potencia adicional de 6 GW, aportando una mayor capacidad de gestión a la generación.

Movilidad sostenible

El sector de movilidad y transporte reducirá sus emisiones en 28 MtCO2-eq entre 2021 y 2030. La principal fuerza motriz que logra ese resultado será el cambio modal que, según las previsiones del plan, implicará que el 35% de los pasajeros-km que hoy se cubren mediante vehículos convencionales de combustión sean realizados con otros modos no emisores (transporte público, bicicleta, a pie…).

La penetración de renovables en el sector de la movilidad alcanzará el 22% en 2030 a través de la incorporación de unos cinco millones de vehículos eléctricos (coches, furgonetas, motocicletas…) –-aproximadamente, el 16% del parque móvil que se espera en 2030, según los modelos empleados en el PNIEC–- y el uso de biocarburantes avanzados. El Gobierno acompañará al sector de la automoción en el proceso de descarbonización a lo largo de la próxima década. De hecho, trabaja en el Acuerdo Estratégico del Sector de la Automoción, que determinará la colaboración público privada para el impulso del sector y la atracción de nuevas inversión.

En base a este compromiso, ya se ha fijado un Plan de Apoyo Integral al Sector de la Automoción 2019-2020 dotado con 562 millones de euros para fomentar acciones de movilidad sostenible y conectada, rejuvenecimiento de las plantillas y mayor participación de la mujer, apoyo a la innovación en el sector y formación.

Eficiencia energética

El resultado de mejora de la eficiencia energética como consecuencia de la aplicación de las medidas del PNIEC es del 39,6% en 2030. De igual modo, la intensidad energética primaria de la economía (la relación entre la demanda o consumo energético y el PIB) mejora en 3,6% anual entre 2021 y 2030.

Entre las medidas planteadas en este sentido, se da prioridad a la rehabilitación energética del parque edificado existente, en línea con los objetivos de la Agenda Urbana Española, que incluyen también la lucha contra pobreza energética y mejorar la accesibilidad.

El PNIEC prevé un ritmo anual medio de rehabilitación energética de 120.000 viviendas en la próxima década. Esta medida, junto con la mejora de las instalaciones energéticas, permitirá un ahorro de energía acumulado de más de 6.700 kilotoneladas equivalentes de petróleo (ktep) en el periodo 2021-2030. Se impulsa también una renovación de los edificios públicos, tanto de la Administración General del Estado como de las administraciones autonómicas y locales, de al menos el 3% anual, lo cual permite un ahorro de energía acumulado a lo largo de la década de más de 1.300 ktep así como profundizar en el necesario liderazgo de la administración.

Para llevar a cabo esta renovación se prevé una inversión pública de 11.622 millones de euros así como la movilización de 32.435 M€ de inversión privada. La inversión pública se articula, entre otros mecanismos, a través del Plan Estatal de Vivienda así como por líneas específicas gestionadas por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

El Ejecutivo continúa los trabajos de su agenda climática con la preparación de la Estrategia de Bajas Emisiones a Largo Plazo 2050, que ha de ser enviada a la Comisión Europea antes de que acabe 2019.

Las reacciones de las asociaciones y patronales del sector no se han hecho esperar:

Fundación Renovables aplaude el paso adelante del Gobierno a favor de las renovables al fijar un objetivo del 42% para 2030 en el PNIEC
ACOGEN pone de manifiesto que el Gobierno no ha considerado el papel clave de la cogeneración en la industria calor-intensiva
AEE. Según PNIEC 2030, la energía eólica será la primera tecnología del sistema eléctrico español en 2030
UNEF. El sector fotovoltaico español está preparado para cumplir los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima
SEDIGAS. El gas es clave para conseguir los objetivos de eficiencia energética y renovables fijados por el Plan Nacional de Energía y Clima
PROTERMOSOLAR. Las centrales termosolares en el PNIEC

La Plataforma enerTIC, dedicada a impulsar tecnologías para la mejora de la eficiencia energética y sostenibilidad, ha presentado las principales novedades y oportunidades de la VIII edición del Smart Energy Congress 2019 “Digital Transformation, leading Energy Efficiency”, que tendrá lugar los días 3 y 4 de abril en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid.

En la rueda de prensa han participado: D. Francisco Verderas, Fundador de enerTIC; D. Jesús Chapado, Director de Innovación de Naturgy; D. Christian Pomar, Director de Mercado de Manufacturing, Retail & Transport de Atos; D. Antonio Calvo, Head of Innovation, Portfolio and Digital Transformation de T-Systems; D. Ramón Rodríguez, Arquitect Solution Data Center de Schneider Electric; Dña. Noelia Miranda, Responsable Desarrollo Técnico y Formación del COIT; y D. Óscar Azorín, Director de enerTIC.

La innovación y la digitalización impactan notablemente en la mejora de la eficiencia energética y la sostenibilidad, actuando como aceleradores de la competitividad empresarial y como pilares de la descarbonización de la economía y de la transición energética. Todos ellos grandes retos de la Unión Europea y ámbitos en los que España cuenta con compañías de amplia experiencia y reconocido liderazgo tecnológico.

España y Europa están desarrollando medidas para impulsar la eficiencia energética y la sostenibilidad. D. Miguel Arias Cañete, Comisario Europeo de Acción para el Clima y Energía explica en el prólogo de la VII Guía Smart Energy: “la digitalización está contribuyendo a la transformación del sistema energético europeo en aras de lograr un futuro sostenible y eficiente. En las próximas décadas, las TIC conseguirán que los sistemas energéticos estén más conectados y sean más inteligentes, eficientes, fiables y sostenibles. Todos los sectores de demanda se verán afectados“.

Por ello, un año más enerTIC impulsa un espacio de entendimiento, diálogo y debate entre los principales responsables de innovación, eficiencia energética y transformación digital, como es el Smart Energy Congress: “la Plataforma enerTIC sigue apostando por las tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs) que desempeñan un papel crítico en la reducción de consumos energéticos, en el aumento de la eficiencia energética y en la lucha contra el cambio climático. Además, no solo mejoran estos tres indicadores, sino que estimulan el desarrollo de un gran mercado a la vanguardia tecnológica y fomentan la competitividad industrial, creando nuevas oportunidades de negocio“, señala Óscar Azorín, Director de enerTIC.

En este sentido, las nuevas tecnologías impulsadas por Cognitive Services, IoT, Artificial Intelligence, Augmented reality permiten la descarbonizacion de la economía, la reducción de costes energéticos y emisiones de CO2 a través de la digitalización.

Esto se refleja en el crecimiento sustancial de los socios de la Plataforma enerTIC: actualmente forman parte más de 60 organizaciones, un incremento del 17% respecto al último año, tras la incorporación de grandes compañías energéticas, operadores, universidades y fabricantes IT.

El VIII Smart Energy Congress se ha convertido en un congreso anual europeo de referencia. En él se dan cita consultoras de referencia, compañías energéticas, líderes de la industria tecnológica y responsables de grandes proyectos para compartir su visión y debatir sobre tendencias, retos y oportunidades para mejorar la Eficiencia Energética en ámbitos como Ciudades (Smart Buildings, Waste, Mobility,…), Industrias (Smart Manufacturing, Extended Digital Factory, Agrifood,…), Energía (Smart Grids, Vehicle, Energy Storage,…) y Grandes Infraestructuras Tecnológicas (Smart Data Centers, Supercomputing, Artificial Intelligence,…).

La Plataforma enerTIC espera un crecimiento superior al 18% (+1.600 profesionales) en comparación con el año anterior.

La VIII Edición del Smart Energy Congress priorizará los contenidos de sus cuatro principales topics: Smart Cities, Smart Energy, Smart Industry 4.0 y Smart IT Infrastructure. Habrá dos salas diferenciadas, Visión Estratégica y Visión Tecnológica, que incluirán tres sesiones cada una, con enfoque en retos, buenas prácticas y factores críticos de éxito, tendencias, oportunidades e innovación:

• Sala Visión Estratégica: Smart Cities (Territorios Rurales inteligentes, Smart Buildings, Smart Tourism); SmartEnergy (Energy Transition, Energy Storage, Mobility, Smart Grids); y Smart Industry (Automotion, Aeronautics, Railway, Logisitics, Pharma).
• Sala Visión Tecnológica: Cognitives Services (AI, Machine Learning, IoT, Big Data Analitics); IT Infrastrutures (HPC, Supercomputing, HydridCloud, 5G); y Smart DataCenter (AI, AR, BlockChain).

Además, la Plataforma enerTIC desarrollará dentro de ‘enerTIC European Hub’ una mesa de debate enfocada en “Venture Capital y Programas de aceleración de Start-ups” del sector energético. Se trata de establecer un ecosistema para generar oportunidades de colaboración entre las empresas de reciente creación y grandes corporaciones, con la finalidad de identificar nuevos modelos de negocios centrados en innovación y nuevas tecnologías.

En paralelo se desarrollará una jornada exclusiva de Matchmaking & Networking

El VIII Smart Energy Congress & Expo cuenta con el patrocinio de Atos, Amplía iiot, Balantia, CIC Consulting Informático, Engie, Everis, GMV, Geotab, Minsait, Naturgy, Rittal, Schneider Electric, Oracle Cloud, T-Systems y Software Greenhouse y Tecnatom.

La Unión Europea instaló alrededor de 8 GW de sistemas de energía solar en 2018; según cálculos de SolarPower Europe, se trata de un aumento interanual del 36% con respecto a los 5,9 GW conectados a red en la UE-28 en 2017. Las instalaciones solares en Europa en su conjunto aumentaron alrededor de un 20% a 11 GW en 2018, frente a los 9.2 GW del año anterior.

El mayor mercado solar de Europa en 2018 fue Alemania, con 2,96 GW de nueva capacidad conectada a la red, un 68% más que los 1,76 GW instalados en 2017. Le siguió Turquía, el principal mercado solar europeo de 2017, que instaló 1,64 GW en 2018, un 37% menos que el año anterior, tras una caída en la demanda debido a la desaceleración financiera en el país.

Como estrella solar en ascenso, Holanda se clasificó como el tercer mayor mercado solar en 2018. El país sumó alrededor de 1,4 GW en comparación con 0,77 GW en 2017 y ahora está ingresando por primera vez en el club de los países con un mercado solar del orden de GW.

Si bien el crecimiento del 36% del mercado solar en la UE-28 en 2018 es muy impresionante, el número podría haber sido incluso mayor. Pero una repentina demanda en China a finales del año pasado provocó una escasez de suministro de módulos de alta calidad en Europa, lo que obligó a varios desarrolladores a retrasar la finalización de sus proyectos hasta 2019. Sin embargo, la buena noticia es que 2019 será un año mejor para la energía solar en Europa.

Estos datos de instalación solar para la EU-28 y Europa son estimaciones de SolarPower Europe para 2018 instalaciones de energía solar conectadas a red y se basan en datos oficiales de agencias gubernamentales siempre que sea posible. Dado que los datos para el cuarto trimestre de 2018 no están completamente disponibles o serán actualizados por las entidades nacionales responsables de las estadísticas de energía solar en los próximos meses, los números de instalación finales pueden diferir de esta estimación.

Los datos del mercado solar global de 2018 con detalles sobre países individuales se publicarán durante el evento SolarPower Summit, del 6 al 7 de marzo en Bruselas. SolarPower Europe también publicará un pronóstico de la demanda solar a 5 años “Global Market Outlook for Solar Power 2019 – 2023”, que se lanzará en la feria Intersolar Europe en Munich en mayo.

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