2020: El año de los récords de la fotovoltaica y solo se va por la mitad

La fotovoltaica en España no para de batir récords. Solo basta con mirar la evolución de la producción y la capacidad instalada de los últimos meses para ver que ha ocurrido un claro cambio de paradigma: de una situación estancada durante una década a una auténtica revolución fotovoltaica. Así lo ha puesto de manifiesto recientemente Aleasoft.

Si bien 2020 no está siendo un año para tirar cohetes en general, las buenas noticias de la fotovoltaica en España siguen llegando en un año donde esta tecnología en España no para de batir récords. Las primeras buenas noticias empezaron en junio de 2019, cuando en un solo mes se instalaron más MW de fotovoltaica que en los últimos siete años. Y a partir de ahí, la capacidad fotovoltaica no ha parado de crecer sin parar, con crecimientos que han superado los dos dígitos en algunos meses.

El impulso recibido por las subastas de renovables y por los ambiciosos objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ha sido la clave de esta explosión de la fotovoltaica después de una década total estancamiento. El PNIEC español ha designado la fotovoltaica como la tecnología que liderará la transición energética y la descarbonización del sector eléctrico en España. El objetivo del Plan es llegar a casi 40 GW de fotovoltaica en 2030 y situarse como la segunda tecnología en capacidad instalada, solo por detrás de la eólica.

Por lo que se refiere a la producción de electricidad, los récords de la fotovoltaica se han ido sucediendo desde inicios de año. En febrero, se empezaron a encadenar récords de producción instantánea, un récord que ahora mismo corresponde a finales de junio. También en febrero la solar, fotovoltaica y termosolar, superó por primera vez la producción instantánea de la nuclear. Pero los récords no se acaban aquí; en este 2020, solo hasta julio, la fotovoltaica ya ha producido más electricidad que en todo 2019 y un 20% más que en todo 2018.

Si se pone el foco en la cobertura de la demanda de electricidad peninsular por parte de la fotovoltaica, de momento el récord diario se sitúa en el 13,2% del día 3 de mayo de 2020. Una cuota de cobertura de la demanda que, además del aumento de la producción fotovoltaica, también se vio favorecida por la poca demanda de un domingo con la población confinada y la actividad comercial e industrial en mínimos por la pandemia de la COVID-19. De todos modos, con el ritmo de crecimiento de la fotovoltaica, seguro que este dato no tardará en superarse nuevamente.

En cuanto a la termosolar aún no ha empezado su explosión como la fotovoltaica, pero se espera que juegue un papel muy importante en la transición energética, gracias a su capacidad de almacenamiento de energía y la posibilidad de continuar generando electricidad después del ocaso, para cubrir parte del pico de demanda de la tarde y de la noche. Actualmente la capacidad instalada se encuentra en los 2,3 GW y el objetivo del PNIEC es llegar a los 7,3 GW para 2030.