Almirall construye la planta fotovoltaica de autoconsumo más grande de Cataluña

Almirall, S.A (ALM) ha finalizado la construcción de una innovadora instalación fotovoltaica de 800 kWp, situada en su planta farmacéutica de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), que pretende ahorrar un 12 % en el consumo de energía eléctrica del centro industrial. Esta iniciativa forma parte de su política basada en promover el uso de energías renovables con el fin de reducir las emisiones de dióxido de carbono.

La instalación de esta planta solar, fruto de los esfuerzos de Almirall por crear un modelo de eficiencia energética mediante proyectos innovadores, constituye un importante precedente en la lucha contra el cambio climático. Ya en el año 2017, Almirall puso en marcha en su planta química de Sant Celoni la primera huerta solar de España conectada directamente a una planta de producción.

Con la construcción de esta planta fotovoltaica, Almirall espera poder reducir su dependencia del consumo de energía de la red en más de 1.200 MWh al año en su centro de Sant Andreu. Generará, con energía 100% renovable y local, el equivalente al consumo anual medio de aproximadamente 350 viviendas. Adicionalmente, y gracias a la construcción de la planta fotovoltaica, Almirall evitará en este centro la emisión a la atmósfera de 479 toneladas de CO2.

Toda la energía producida por esta instalación fotovoltaica será aprovechada y consumida de manera instantánea por la planta de Sant Andreu, lo que supone un abastecimiento de un 12% de sus necesidades eléctricas.

Los paneles solares estarán instalados en la cubierta del edificio, las marquesinas del aparcamiento y sobre el terreno, y la planta fotovoltaica transformará la radiación solar en energía eléctrica.

Esta tecnología es capaz de captar la máxima energía durante todas las horas del día y todos los meses del año. Su potencia es de 800 kWp, permitiendo generar cerca de 1.200 MWh al año de energía limpia para autoconsumo.

Víctor Molina, Director Facility Management de Almirall, ha destacado: “Alcanzar nuestros objetivos es tan importante para Almirall como el modo en que lo hacemos. Por eso, nuestro compromiso con la sociedad va más allá de ofrecer soluciones científicas a nuestros pacientes. Se basa también en desarrollar un modelo de eficiencia energética mediante una política medioambiental propia que garantice el uso responsable de los recursos”.

Esta iniciativa se enmarca dentro de la Estrategia de Lucha Contra el Cambio Climático de Almirall que busca, entre otros aspectos, impulsar la generación de energías sostenibles. Con este nuevo hito la compañía cumple además con su objetivo de mejorar su desempeño energético conforme a la norma ISO 50001:2011. La norma fue implantada a partir de 2013 en todos sus centros españoles y posteriormente se implementó en Alemania, donde tienen contratados los suministros energéticos bajo la modalidad de “Energía Verde”.

Adicionalmente a los beneficios ambientales, gracias a las dos plantas fotovoltaicas, Almirall podrá fijar una parte importante de su coste energético, evitando subidas en el coste de la electricidad.

Trabajando por un planeta más sostenible

Con la apertura de la planta solar de Sant Andreu de la Barca, Almirall refuerza su estrategia de poner en marcha medidas continuadas para hacer más sostenibles sus procesos de producción y de reducir el impacto ambiental en todas las áreas operacionales de la compañía. Los esfuerzos en esta materia se extienden a lo largo de todo el ciclo de vida del producto: desde su diseño en I+D y su fabricación, hasta la adquisición de las materias primas y el proceso de desecho de residuos.

Desde el año 2012, Almirall ha logrado alcanzar mejoras del 18% en el total de su consumo de electricidad y gas, gracias a las acciones llevadas a cabo en el marco del desarrollo de 149 proyectos de mejora energética, que tienen como objetivo común minimizar los efectos del cambio climático. “Nuestro principal propósito en todos los centros es impulsar las energías renovables. Cuidamos de las personas, por eso estamos comprometidos en buscar soluciones de eficiencia energética, para contribuir en la construcción de un entorno más sostenible”, ha explicado Víctor Molina.

El modelo de eficiencia energética de Almirall se basa en la búsqueda iterativa de proyectos y de nuevas tecnologías que han sido aplicadas progresivamente, de acuerdo con las necesidades de cada uno de los centros. De esta manera, la compañía ha logrado implementar innovadoras tecnologías como la levitación magnética y la humectación por nebulización de agua por alta compresión, que permiten reducir el consumo energético en compresores de equipos de frío y en los sistemas de vaporación por resistencias y/o electrolisis tradicionales.