CMBlu y Schaeffler colaboran en el desarrollo y la industrialización de baterías redox de flujo orgánico como sistema de almacenamiento de energía a gran escala

CMBlu Projekt AG y Schaeffler AG han anunciado la firma de un acuerdo de desarrollo conjunto para colaborar en la producción de sistemas de almacenamiento de energía a gran escala. Durante los cinco últimos años, CMBlu ha desarrollado como prototipo, en colaboración con grupos de investigación de universidades alemanas, la novedosa tecnología renovable de almacenamiento ‘Organic Flow’ para redes eléctricas. Sobre esta base, Schaeffler y CMBlu desarrollarán y fabricarán conjuntamente productos comerciales que serán distribuidos por CMBlu. El objetivo consiste en realizar una contribución sustancial a un suministro eléctrico seguro, eficiente y sostenible en todo el mundo.

Las baterías de flujo orgánico se pueden utilizar con flexibilidad como unidades estacionarias de almacenamiento de energía en la red eléctrica, contribuyendo así al equilibrio entre la generación y el consumo. La tecnología tiene diversas aplicaciones, como por ejemplo, en el almacenamiento intermedio de energías renovables o la nivelación de cargas punta en las plantas industriales. Otro campo de aplicación es la infraestructura de carga para electromovilidad. Como almacenamiento intermedio, las baterías contribuyen a auxiliar las redes eléctricas de media tensión, que ya no deberán actualizarse para absorber cargas adicionales. En última instancia, una infraestructura de carga descentralizada para vehículos eléctricos solo será posible con sistemas de almacenamiento de energía potentes y escalables, como las baterías de flujo orgánico.

La tecnología subyacente es similar al principio de las baterías de flujo con reacción redox convencionales. La energía eléctrica se almacena en compuestos químicos que forman electrolitos en una solución acuosa. A diferencia de los sistemas convencionales basados en metales, para el almacenamiento se utilizan moléculas orgánicas derivadas de la lignina. La lignina se puede encontrar en todas las plantas, como los árboles o las hierbas. Es una fuente natural renovable y se extrae como producto residual en la producción de pulpa y papel en cantidades de millones de toneladas. Ello garantiza que la lignina sea una materia prima constantemente disponible para los sistemas de almacenamiento de energía a gran escala.

Todos los componentes electrotécnicos del convertidor de energía han sido adaptados a estos electrolitos y mejorados para una producción masiva rentable. Toda cadena de valor de las baterías se puede realizar a nivel local. No hay dependencia de las importaciones de países concretos. Además, los sistemas de baterías de flujo orgánico no utilizan tierras raras o metales pesados, no son inflamables y, por lo tanto, funcionan de manera muy segura. Debido a su principio de funcionamiento, la capacidad de los sistemas de flujo orgánico se puede ampliar, con independencia de la potencia eléctrica, y solo está limitada por el tamaño de los tanques de almacenamiento y la cantidad de electrolitos.

En lo referente a la industrialización, CMBlu ha firmado un acuerdo de colaboración a largo plazo con Schaeffler para desarrollar sistemas de almacenamiento de energía a gran escala con el objetivo de proporcionar productos preparados para el mercado. En la siguiente fase, CMBlu establecerá la cadena de suministro completa, incluyendo todos los productos previos de otros socios industriales. Además, se ha implementado una producción de prototipos en Alzenau. CMBlu ya ha firmado contratos con clientes de referencia para implementar proyectos piloto seleccionados durante los próximos dos años. Los primeros sistemas comerciales están previstos a partir de 2021.