Concluye con éxito el IV Congreso Latinoamericano de Energía Eólica, organizado por AUDEE en Uruguay

Con un sistema eléctrico, prácticamente 100% renovable, Uruguay se planta hacia el futuro mirando las oportunidades que la vertiginosa carrera tecnológica le ofrece para liberarse definitivamente de la pesada carga económica y ambiental del petróleo. Uruguay alcanzó a finales de 2017 la cifra clave de más de 1.500 MW de potencia eólica instalada, superando con creces el objetivo marcado para el país en el documento de Política Energética 2005-2030. Este valor representa, ni más ni menos, que el 75% del pico máximo de consumo del sistema eléctrico uruguayo. Pero la generación eólica no está sola, la generación renovable en su conjunto (eólica, solar, hidroeléctrica y biomasa) representó en 2017 un 98% de la electricidad generada en el país.

En este contexto, AUDEE ha celebrado su IV Congreso Latinoamericano de Energía Eólica (y Otras Energías Renovables), que contó con la participación de representantes gubernamentales, responsables de asociaciones de renovables de toda Latinoamérica y expertos de la industria renovable. No sólo la energía eólica, sino la fotovoltaica, el almacenamiento energético, las redes inteligentes y la movilidad eléctrica, fueron temas a debate del Congreso.

Las sinergias de todas estas tecnologías han conducido a AUDEE a identificar como clave atender a otras realidades y tecnologías, que contribuirán al desarrollo futuro de la energía. Es por eso que sobre la base de su exitosa trayectoria, como asociación especializada en el sector eólico, AUDEE ha evolucionado para acoger todas las actividades de generación de energías renovables y tecnologías de sostenibilidad, convirtiéndose en AUDER (Asociación Uruguaya de Energías Renovables), enfocándose en: energía solar, biomasa, movilidad eléctrica, almacenamiento de energía, redes inteligentes y generación distribuida, entre otras.

Como complemente perfecto a esta nueva realidad de la asociación, la próxima edición del Congreso será convocada como Congreso de Energías Renovables.

El IV Congreso Latinoamericano de Energía Eólica (y Otras Energías Renovables) se celebró en un momento clave para reunir a las asociaciones y cámaras de energías renovables de la región. Son conocidos los dispares procesos que han sufrido las energías renovables en cada país latinoamericano, pero lo que es común es como los entes reguladores han encontrado los procedimientos eficientes para realizar subastas exitosas, particularmente en los últimos tres años, para obtener precios tan competitivos entre 20 a 50 U$D para proyectos tanto eólicos como fotovoltaicos en Chile, Argentina, Brasil, Perú y México.

En todos estos países las asociaciones y cámaras de energías renovables han cumplido un importante papel como interlocutor con los entes reguladores, y como facilitador, advirtiendo con suficiente anticipación los riesgos que conllevan estos procesos un tanto explosivos, donde decenas de proyectos son aprobados al mismo tiempo. La obras de trasmisión, la logística, la financiación, los permisos, todo debe llegar a tiempo para cumplir los plazos de los proyectos.

En energía eólica, las diferentes ponencias y paneles permitieron poner de manifiesto que la generación eólica ha representado en lo que va de 2018 más del 40% de la producción de energía eléctrica en Uruguay, con aproximadamente 750 aerogeneradores en producción. La industria eólica, es hoy una industria madura en el país, lo que confirma la idoneidad de los dos paneles que trataron sobre operación y mantenimiento de parques eólicos, uno específico para mantenimiento de palas y otro para presentaciones empresariales.

La innovación también fue protagonista del congreso, por ejemplo, la innovación en fotovoltaica, con la presentación de las últimas tendencias en módulos fotovoltaicos, un excelente panel sobre la tecnología blockchain aplicada al mercado eléctrico. Y otros temas de máxima actualidad como las criptomonedas basadas en la producción de energía eléctrica y por qué no transacciones inteligentes P2P, en la era de la autoproducción, las baterías, y las redes inteligentes y resilientes

La movilidad eléctrica también tuvo su espacio en el congreso. Uruguay ya cuenta sobre la costa del Río de la Plata y el Océano Atlántico, que es la región más poblada y turística del país, con una red de puntos de recarga para vehículos eléctricos cada 60 km. En el futuro próximo habrán puntos de recarga en todas las capitales departamentales.

En el panel de cierre del congreso quedó patente que las empresas públicas uruguayas se preparan para el futuro: por primera vez los presidentes de la empresa eléctrica y de la petrolera, ambas estatales, dialogaron sobre el futuro de ambas empresas, que en una perspectiva de apenas 10 años se enfrentarán a una realidad con la movilidad eléctrica tomando segmentos importantes del mercado.