EDF Solar construye una instalación fotovoltaica en la sede central de BBVA en Madrid

BBVA reafirma su compromiso con la energía renovable con la implantación en la Ciudad BBVA, que alberga la sede central de Madrid, de una instalación fotovoltaica de 523 módulos que suman una potencia de 175,21 kWp y que tendrá una capacidad de generación de 236.182 kWh/anuales. EDF Solar es la compañía responsable del proyecto, finalizado en noviembre.

Los paneles solares permitirán a BBVA reducir en 106 las toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera, lo que equivale a la plantación de 8.030 árboles o al consumo eléctrico anual de 126 hogares. Con la nueva instalación, la producción de energía fotovoltaica en la sede aumenta hasta 441 MWh/anuales, equivalente al consumo eléctrico anual de 126 hogares españoles. A través de esta acción de compromiso ambiental, BBVA contribuye a la lucha contra el cambio climático y sus efectos en el planeta al apostar por una energía limpia.

La generación de electricidad por fuentes alternativas ha sido el reto de nuestra sociedad desde la crisis del petróleo en los años setenta. Hoy la energía solar es una realidad y se ha convertido en el mayor recurso potencial de suministro de electricidad a largo plazo. Producir energía limpia, frenar la dependencia de las importaciones energéticas (combustibles fósiles), limitar el efecto invernadero y la inversión en renovables son claves para alcanzar los objetivos marcados en materia de transición ecológica.

Es necesario tener en cuenta que la generación eléctrica fotovoltaica es la única que puede producir, a partir de una fuente renovable, electricidad allí donde se consume. La fotovoltaica es ya la primera inversión energética: más de 160.000 millones de dólares, lo que representa el 57 % de la inversión renovable y el 47 % de toda la nueva generación. Las razones de este crecimiento son el descenso en los costes, que en los últimos siete años han caído un 77 %, y la rápida maduración de las baterías de almacenamiento, que han visto cómo sus precios han disminuido un 80 % desde 2010.