El BEI financia una de las mayores plantas solares de España

Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) que se celebra en Madrid, el Banco Europeo de Inversiones, BEI, dentro de su firme compromiso de promover las energías limpias en España, ha anunciado que facilitará 76,5 M€ para apoyar uno de los proyectos de energía solar más grandes del país. Los promotores del proyecto son Encavis AG, uno de los principales productores de energía renovable, y Solarcentury, empresa mundial de energía solar integrada. El proyecto incluye la construcción y explotación de una planta solar fotovoltaica en la Comunidad Autónoma de Extremadura, concretamente en el término municipal de Talayuela. La operación cuenta con el apoyo del Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), principal pilar del Plan de Inversiones para Europa, también conocido como «Plan Juncker».

Con 300 MWp, la planta solar de Talayuela será uno de los proyectos de energía solar de mayor potencia de Europa, con capacidad para producir energía suficiente para abastecer a unos 150.000 hogares a un precio muy competitivo. Además, el proyecto contribuirá a reducir las emisiones de CO2 en más de 171.000 toneladas al año y dará trabajo a unas 400 personas durante la fase de construcción.

El proyecto de 228 M€ se beneficia de la financiación del BEI y de Deutsche Bank por un importe total de unos 165 M€. Su cierre financiero se formalizó a finales de noviembre. La planta solar de Talayuela es uno de los primeros proyectos de energías renovables en España que se financian sin ningún tipo de apoyo gubernamental o público. En el marco de este proyecto, se firmó en septiembre de 2019 un acuerdo de compra de energía (PPA) a diez años que garantiza el precio de compra de aproximadamente el 75% del volumen de producción. Posteriormente, Encavis AG notificó a Solarcentury que se podía iniciar la construcción de la planta, que se espera que esté operativa en el segundo semestre de 2020.

La planta de Talayuela va a tener importantes repercusiones en el mercado español de las energías renovables, al ayudar al país a cumplir con su objetivo de que el 20% del consumo de energía primaria proceda de fuentes renovables para 2020. Además, el proyecto contribuye a lograr los objetivos de acción climática del Banco, así como al cumplimiento del objetivo vinculante de la Comisión Europea en materia de energías renovables de al menos un 32% del consumo final de energía para 2030.