El COIIM considera muy ambiciosos los plazos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima

El borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), aprobado en el Consejo de Ministros del 22 de febrero y presentado a la Unión Europea, prevé una ambiciosa transformación del sistema energético mediante la reducción de emisiones, eficiencia energética y potenciación de las energías renovables con una inversión de 236.000 M€ hasta 2030. Los objetivos de este plan, que comprende el periodo 2021-2030, incluyen la reducción en un 21% de las emisiones con respecto a 1990, que la energía final renovable se sitúe en el 42% y que el 74% de la generación eléctrica sea renovable.

El nivel de inversión propuesto supone una media de 23.600 M€ al año que cubriría energías renovables, almacenamiento, redes de transporte, eficiencia de los edificios y calefacción, entre otros. El 80% de esta inversión debería ser asumida por el sector privado. Asimismo, se contempla que entre 2020 y 2030 disminuya en un 25% la cogeneración con gas natural, una de las formas más eficientes de producir calor industrial, y se prevé el cierre de las centrales de carbón, 9 en 2020 y otras 5 antes de 2030, y de las centrales nucleares, 4 en el período 2025-2030 y 3 en el período 2030-2035. Además, se destaca el cambio en movilidad aumentando el número de vehículos eléctricos desde los 58.000 actuales hasta los cinco millones en 2030, en sustitución de forma paulatina de los de gasolina y diesel.

El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) considera que el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima propuesto por el Gobierno debería completarse con un calendario planificado y consensuado con todos los sectores que garantice la continuidad del suministro eléctrico y la estabilidad en los precios.

Dependiendo del ritmo real de cierre, sería necesario sustituir entre 2020 y 2030 los 80.081 GWh/año que dejarían de generar las centrales de carbón y nucleares; éstas últimas aportan 32.886 GWh/año sin emisiones de CO2. Este plan de cierre solo sería viable si la adición de los 65.456 MW de generación eólica y solar, incluyendo fotovoltaica y termosolar, que contempla el documento hasta 2030 contara en los plazos previstos con suficiente capacidad de sistemas de almacenamiento y respaldo, tanto de corta duración como de carácter estacional. Además, el ritmo anual de instalación debería ser de 5.950 MW/año, lo que supone multiplicar casi por 4 las realizadas en los años de mayor crecimiento del sector (1.600 MW/año entre 1998 y 2011).

Poniendo en contexto estas cifras, actualmente la inversión total anual del sector industrial en España es de 23.000 M€, un 1,9% del PIB; el nivel de inversión de todo el sector de producción eléctrica representa el 0,3% del PIB, 3.630 M€ al año. La inversión anual total propuesta en el PNIEC es de 23.600 M€ La inversión anual propuesta en el plan para renovables, redes y electrificación es de 14.348 M€, multiplica por cuatro la inversión anual del sector eléctrico. Por otra parte, no abordar dichas inversiones, podría incrementar el riesgo de incumplimientos y multas por parte de la Unión Europea.

Además de las medidas indicadas, el Colegio considera interesantes otras acciones como actualizar tecnológicamente las plantas renovables existentes, aumentar las interconexiones con el resto de Europa y África, instalar nuevos equipos de bombeo en centrales hidroeléctricas existentes o repotenciarlas, aumentar la eficiencia energética de los procesos en la industria, transporte y edificación, con mejoras del aislamiento y los sistemas de climatización o la producción distribuida para favorecer la autogeneración. Por otra parte, se sugiere que el plan definitivo considere pérdidas y eventuales limitaciones a la generación debidos a elementos de la red interna del sistema peninsular, incluyendo posibles riesgos para la estabilidad de la red ante fallos de algún generador, como consecuencia de la eliminación de un gran número de centrales con alta capacidad de regulación primaria.

El Colegio, reitera su ofrecimiento al Gobierno para realizar aportaciones al PNIEC y ayudar a plantear alternativas que presenten mejores perspectivas de ser ejecutadas en los plazos previstos, iguales o mejores resultados en cuanto a costes y reducción de emisiones y menores riesgos de suministro.