El desarrollo del biometano en España requiere objetivos vinculantes y ambiciosos para aprovechar el elevado potencial de este gas renovable

El desarrollo del biometano en España requiere objetivos vinculantes y ambiciosos para aprovechar el elevado potencial de este gas renovable

Estudios recientes apuntan que el potencial real de este gas renovable multiplica por diez el objetivo establecido en el PNIEC y la necesidad de establecer unos objetivos de producción y consumo acordes a otros países europeos.

La Hoja de Ruta del Biogás recientemente publicada considera que los gases de origen renovable forman parte de la solución para alcanzar la neutralidad climática en 2050, pero no establece unos objetivos de producción y consumo acordes con otros países de nuestro entorno. El estudio ‘El biogás y el biometano como palanca clave en la descarbonización de la economía española’, elaborado por PwC y el Ciemat, y publicado por Fundación Naturgy, aboga por establecer objetivos vinculantes y más ambiciosos para aprovechar el potencial real de este gas en España.

El informe se presentó en un evento en el que expertos de distintos sectores coincidieron en la necesidad del apoyo institucional para el desarrollo del biogás y el biometano.

Gergely Molnar, analista de Energía en Agencia Internacional de la Energía (IEA), afirmó que “Es muy importante establecer el marco de políticas adecuado, debemos entender la complejidad de toda la cadena de valor, al tratarse de un sistema de producción descentralizado; es clave marcar el rumbo correcto y hay que apoyar iniciativas que beneficien las economías de escala”.

Gran potencial de España, poco desarrollo real

La Hoja de Ruta del Biogás plantea multiplicar por 3,8 su producción hasta 2030, superando los 10,4 TWh, y prevé que ese mismo año al menos un 1% del gas consumido a través de la red de gas natural sea biometano, mientras que “la cuota impuesta estimada para el biometano en países líderes a nivel europeo es alrededor de 10% del consumo final de gas para el año 2030, o incluso del 20% en el caso de Alemania”, explicó Oscar Barrero, socio líder del Sector Energía de PwC.

Sin embargo, el potencial del biometano en España es mucho mayor. El IDAE lo calcula en 34 TWh/año, 3 veces más que el objetivo de producción del PNIEC 2021-2030, y otros informes recientes, que incluyen el cálculo de los cultivos energéticos, elevan este potencial a los 137 TWh/año, lo que significa multiplicar por más de 10 veces el objetivo de producción del PNIEC.

Los expertos que han elaborado el estudio sostienen que “según se está observando en otros países europeos que son líderes en la producción de biogás y biometano, el apoyo institucional es primordial para poder facilitar y apoyar el progreso de esta tecnología y aprovechar sus ventajas energéticas y ambientales”. Además, “su uso puede expandirse apoyándose en la infraestructura existente, lo cual puede favorecer además un despliegue rápido y competitivo”.

Además de establecer objetivos vinculantes y mucho más ambiciosos, los expertos concluyen que otra de las claves para el desarrollo de estos gases renovables en nuestro país radica en el desarrollo definitivo de un sistema de garantías de origen para los gases renovables, la digitalización de las redes de gas para permitir reducir las necesidades de upgrading del biogás, y la simplificación de los procedimientos administrativos para la construcción de las plantas.

Asimismo, el estudio concluye que es necesario que se establezcan “mecanismos de apoyo y de un marco normativo y fiscal que regule las aplicaciones no eléctricas del biogás, que se centren en la financiación de los costes de inyección, la compensación del valor de los derechos de emisión y en garantizar la venta a un precio resultante de una subasta competitiva”.

Con todas estas medidas, “se podrá conseguir que el uso del biogás sea una solución esencial en la reducción de la dependencia energética de la Unión Europea hacia el exterior, así como en la gestión y aprovechamiento de residuos, pero también en la reducción de emisiones”.