El hidrógeno verde tiene el potencial de cambiar las reglas del juego para la industria energética

El hidrógeno verde tiene el potencial de cambiar las reglas del juego para la industria energética

La notable contribución del hidrógeno verde a la transición energética limpia le confiere el potencial para cambiar las reglas del juego para la industria energética, así lo señala GlobalData en su último informe que muestra que la industria energética puede aprovechar el potencial del hidrógeno como una alternativa de combustión más limpia a los combustibles convencionales en la economía del hidrógeno en desarrollo.

El informe de GlobalData, ‘Hydrogen in Power – Thematic Research‘, señala que, si bien el coste de producir hidrógeno a partir de fuentes de energía renovable es actualmente alto, el impulso que se ha generado a lo largo de toda la cadena de valor está acelerando la reducción de costes en la producción y transporte de hidrógeno, distribución, venta al por menor y aplicaciones finales. Ahora es el momento de ampliar las tecnologías bajas en carbono y reducir sus costes, de modo que la tecnología del hidrógeno pueda utilizarse ampliamente.

Sectores como el del refino de petróleo y la producción de amoníaco, metanol y acero ya vienen utilizando hidrógeno de forma extensiva. Sin embargo, el hidrógeno desempeñará un papel fundamental en la transición limpia con el avance de sus aplicaciones en sectores como el transporte (vehículos con pila de combustible), los edificios (mezcla de hidrógeno) y la generación de energía.

Actualmente el hidrógeno juega un papel mínimo en la industria energética, representando menos del 0,2% de la generación de electricidad, según la Agencia Internacional de Energía. Sin embargo, es muy posible que se produzca un cambio en un futuro próximo, ya que la mezcla de amoníaco puede disminuir el impacto del carbono en las centrales eléctricas de carbón convencionales, las turbinas de gas de hidrógeno y las turbinas de gas de ciclo combinado (CCGT). Cuando se trata del almacenamiento de energía a largo plazo y a gran escala, el hidrógeno (en forma de gas comprimido, amoníaco [NH3] o metano sintético) tiene un papel que desempeñar para equilibrar las variaciones estacionales en el suministro y la demanda de electricidad de las fuentes de energía renovable.

El hidrógeno se está volviendo popular como una fuente de energía baja o neutra en carbono. Los principales mercados de crecimiento para el hidrógeno verde incluyen el hidrógeno verde que reemplaza al hidrógeno gris y nuevos mercados como el almacenamiento de energía, los edificios y el transporte. Varios países han comenzado a considerar una economía basada en el hidrógeno como una solución al aumento de las emisiones de carbono, la estabilidad energética y los problemas del cambio climático.

El hidrógeno verde actualmente tiene una pequeña participación en el mix de producción, pero está a punto de aumentar, dados los ambiciosos objetivos anunciados por los países. A través de la Estrategia de Hidrógeno para una Europa Neutral en Carbono (Acuerdo Verde de la UE), la UE se ha fijado el objetivo de alcanzar una capacidad de electrolizadores de hidrógeno renovable de 6 GW para 2024 y 40 GW para 2030. India dio a conocer su Misión Nacional de Hidrógeno en 2021 y apunta a 5 Mt de producción de hidrógeno verde para 2030. La Estrategia Nacional de Hidrógeno de Australia planea establecer de centros regionales de hidrógeno en los que se ubiquen los usuarios de hidrógeno para aprovechar los usuarios existentes o los mercados potenciales de hidrógeno.

Con los líderes mundiales de la industria energética en busca de soluciones que les ayuden a lograr la descarbonización o mejorar la seguridad energética, el hidrógeno está en camino de convertirse en un vector energético y su uso está cobrando impulso.