El mercado de la digitalización para el sector energético crecerá a 64.000 M$ en 2025

Las tecnologías digitales para la operación y mantenimiento de combustibles fósiles son un gran negocio en la actualidad, pero la actividad se está desplazando hacia los servicios para las energías renovables distribuidas y el hogar conectado. Las nuevas innovaciones energéticas se centrarán en las tecnologías digitales y el uso estratégico de los datos, según una nueva investigación. Se avecina un cambio en la industria energética desde un enfoque en el hardware hacia una mayor importancia del software para hacer que los sistemas sean más eficientes, flexibles y digitales.

Digitalization of Energy Systems, un informe de Bloomberg New Energy Finance (BNEF), predice cambios significativos en la inteligencia de las tecnologías digitales utilizadas en el sector energético desde hoy hasta 2025, y un gran cambio en los sectores del sistema energético que más se benefician de estas tecnologías .

En la actualidad, la mayor utilidad de las tecnologías digitales, como los sensores, la recopilación de datos y el análisis, en el sector energético, es mejorar los resultados de los generadores de combustibles fósiles. Los ingresos por servicios digitales para la operación y mantenimiento de combustibles fósiles se estiman en 24.000 M$ en 2017, alrededor del 44% del tamaño total del mercado de la digitalización medido por BNEF.

Sin embargo, a medida que las centrales de gas natural y carbón se desconectan y las que permanecen se digitalizan, las oportunidades de nuevos ingresos del sector de los combustibles fósiles disminuirán. Para el año 2025, las tecnologías digitales serán más inteligentes y más capaces, lo que ayudará a los propietarios de viviendas que poseen paneles solares en sus tejados, baterías o vehículos eléctricos (a menudo denominados “prosumidores”) a ser más autónomos y obtener mayor valor de estos activos. Esto podría ser mediante el intercambio de energía con los vecinos o una mejor gestión de los precios máximos de la energía.

Las tecnologías de gestión energética para el hogar verán el cambio más significativo en los ingresos, pasando de 1.000 M$ en 2017 a 11.000 M$ en 2025. El mayor impulsor de los ingresos de la tecnología digital en 2025 serán los contadores inteligentes, que crecerán un 44% de aquí a 2025, hasta 26.000 M$. Este aumento de los ingresos coincide con la caída en los ingresos de las tecnologías digitales por operación y mantenimiento de combustibles fósiles, un 46% en ese período de tiempo.

Las tecnologías digitales como el big data, el análisis y aprendizaje automático, el blockchain, la gestión de recursos energéticos distribuidos y el cloud computing pueden ayudar a superar algunos de los desafíos clave del sector energético, especialmente la intermitencia, el envejecimiento de las redes, el equilibrio entre distribución y generación conectada, la gestión del autoconsumo, y hacer frente a la creciente complejidad del sistema.

Es probable que los países con una alta penetración de energías renovables distribuidas, una buena infraestructura de red de comunicaciones y una sólida inversión de capital de riesgo en tecnologías digitales, aprovechen rápidamente la digitalización energética. Italia, por ejemplo, es uno de los líderes mundiales en energía fotovoltaica a pequeña escala, tiene una cobertura de red de alta velocidad de casi el 100% y una regulación de apoyo para las tecnologías digitales.

EE.UU. también lo hará bien, habiendo sido durante mucho tiempo un líder en tecnologías digitales y en la recaudación de fondos en etapas iniciales. Australia, aunque más abajo actualmente en el ranking, se moverá hacia la cabeza del grupo en 2025 debido a los altos niveles de producción de energía descentralizada previstos. En los mercados emergentes, es probable que los países que tienen políticas gubernamentales beneficiosas, que fomentan nuevas empresas innovadoras y que despliegan su infraestructura de red, se digitalicen lo antes posible, por ejemplo, Chile, Indonesia y Nigeria.

La motivación para la digitalización de la industria será diferente para cada jugador. Los generadores y los “prosumidores” están motivados por la reducción de costes, los flujos de ingresos adicionales y los nuevos servicios. Las empresas eléctricas se enfrentan a la presión de los clientes, la política gubernamental y la regulación para mejorar sus negocios, y pueden usar la digitalización para agilizar las operaciones y mejorar los servicios al cliente.

Tradicionalmente, el sector eléctrico ha sido atendido por grandes empresas industriales que venden principalmente hardware, pero la innovación se centra cada vez más en el software y las tecnologías avanzadas como el aprendizaje automático. Queda por ver si las soluciones ganadoras vendrán de empresas industriales, nuevas empresas o compañías tecnológicas.