El sector renovable aplaude la fijación de la rentabilidad que elimina la incertidumbre y facilita los desarrollos futuros

La rentabilidad razonable de las instalaciones renovables, fijada mediante un nuevo RDL, contribuye a eliminar la incertidumbre regulatoria de los proyectos existentes. A escasas semanas del cambio de período regulatorio, el Gobierno ha dado los pasos necesarios para que las Cortes puedan convalidar una ley que fija con claridad la rentabilidad de las plantas existentes durante los próximos doce años y proporciona también visibilidad de la futura retribución para las nuevas instalaciones.

A falta de la futura convalidación por parte de las Cortes, la aprobación por parte del Consejo de Ministros del Real Decreto-ley, que fija la rentabilidad razonable de las instalaciones renovables, es un gran paso para eliminar la incertidumbre regulatoria que se ceñía sobre el sector renovable. Las energías renovables son responsables de más del 38% de la electricidad consumida en España (2018) y han sufrido en los últimos años un vaivén de normas (incentivos, recortes, moratoria…) que han llevado al sector a una fuerte judicialización. Este Real Decreto-ley es el primer paso para eliminar la incertidumbre y volver a una senda de racionalidad.

Una norma que evita la judicialización

Los sucesivos recortes a las energías renovables, que, tras la reforma del sector, supusieron una reducción de la retribución del orden del 30% a las instalaciones, provocaron un aluvión de demandas contra el Gobierno. En las cortes de arbitraje internacionales, el Reino de España ha ido recibiendo diversas condenas al amparar a los inversores extranjeros la Carta de la Energía, algo que no sucede para los inversores nacionales.

La nueva norma trata de devolver al sector renovable la estabilidad al evitar el vacío legal que se hubiera producido el 31 de diciembre de 2019 con el final del período regulatorio. Al fijarse la tasa de rentabilidad razonable para los próximos doce años se proporciona certidumbre a las inversiones y se da visibilidad a los ingresos futuros de un sector fuertemente regulado.

El futuro desarrollo renovable

La próxima década será crucial para el desarrollo renovable nacional. El borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima cifraba en más de 57 GW la nueva potencia renovable a instalar y en más de 101.600 millones de euros las inversiones necesarias. Inversiones que deberán ser efectuadas, en más del 80%, por parte de las empresas del sector.

Contar con una certidumbre sobre los activos existentes, que están funcionando desde antes de 2013, es fundamental para poder acometer nuevos desarrollos”, ha explicado el presidente de APPA Renovables, José Miguel Villarig. “El sector ha vivido una gran cantidad de cambios regulatorios y debemos volver a la normalidad y a la planificación consensuada que nos dará certidumbre. Es necesario que todos los grupos políticos apoyen la vuelta a la racionalidad en un sector fundamental para la creación de industria nacional y empleo de calidad como es el sector renovable. Un sector que está llamado a ser el protagonista de nuestro modelo energético”, ha concluido Villarig.