Encontrado en el mar: Ingeniería excelente en condiciones hostiles

Verano, 2012: un buque de carga pesada se aproxima al Golfo de Helgoland. A 45 km de distancia de la costa norte de Borkum, la enorme barcaza se detiene y deja caer 800 t de acero, con precisión milimétrica, en el fondo del Mar del Norte. A lo largo de un período de diez meses, este espectacular proceso se repitió un total de 40 veces. Pero, ¿qué se estaba descargando una y otra vez en las profundidades? A 30 m por debajo de la superficie, desde el verano de 2013 se han erigido 40 trípodes que forman los cimientos del parque eólico marino de Borkum, una impresionante proeza de la ingeniería.

Hay otros 40 trípodes que se instalarán durante la siguiente fase de construcción. Abarcando un área de 56 km2, los 80 aerogeneradores generarán un total de 400 MW de potencia sin emitir ni una sola tonelada de CO2. En el momento de redactar este texto, la primera fase de construcción está completa, el parque eólico está ya produ­ciendo 200 MW y suministra electricidad a 200.000 hogares. Para la fase final de construcción, el operador propietario, Trianel Win­dkraftwerk Borkum GmbH & Co. KG, prevé haber realizado una in­versión de 1.600 M€. Después de todo, en el Mar del Norte el viento es algo con lo que se puede contar; sin obstáculos tales como mon­tañas o edificios, sopla a velocidades de unos 10 m/s. [sam_block id=»10″ name=»Banner central 728x90px»]

Complejas estructuras internas

Las hostiles condiciones medioambientales implican que los ci­mientos del aerogenerador deben soportar cargas extremas. Las 40 subestructuras de acero en forma de trípode, con un peso de 36.000 t (3,5 veces el peso de la Torre Eiffel), están ahora incrusta­das en el fondo marino. Un solo trípode tiene 30 m de altura, de los cuales solo un par de metros son visibles por encima de la super­ficie. Junto con el tubo central que se monta encima, la estructura completa se eleva hasta 50 m de altura.

Aunque las dimensiones y el tremendo peso de los trípodes son im­presionantes, los detalles interiores son aún más asombrosos. Lo que parece un gigante compacto de acero es, en realidad, una estructura de alta tecnología con numerosas tuberías, conexiones, líneas, plata­formas y partes individuales. Offshore Wind Technology (OWT) GmbH contrató a Ingenieurbüro Schlattner GbR de Osnabrück, Alemania, para que participara en la ingeniería y el planeamiento detallados de las gi­gantescas subestructuras tipo trípo­de. Se prepararon dos variantes para diferentes ubicaciones en el mar, cada una con tres variantes secun­darias que dependen de su ubicación respecto a la plataforma transfor­madora. En cada caso, AVEVA Bocad Steel™ fue una herramienta de pla­neamiento indispensable para Marit Bachmann, ingeniera en Schlattner, que trabaja con el software Bocad desde el año 2000.