España sube hasta el noveno puesto entre los países más atractivos del mundo para invertir en energías renovables

España sube hasta el noveno puesto entre los países más atractivos del mundo para invertir en energías renovables

Nuestro país es líder absoluto mundial en atractivo para desarrollar el mercado de PPA (Power Purchase Agreements).

EE. UU., China y Reino Unido encabezan la clasificación de atractivo en renovables; América Latina irrumpe como área para tener en cuenta.

España consolida su posición en el ‘top 10’ de los países con mayor atractivo inversor en energías renovables y escala un puesto, respecto a la edición anterior, hasta situarse el noveno de la clasificación mundial de este año. Así lo pone de manifiesto la 59 edición del informe Renewable Energy Country Attractiveness Index (RECAI), elaborado por EY, que sitúa a Estados Unidos en primer lugar de la lista, seguido por China y, por primera vez, Reino Unido.

El informe evalúa la capacidad de atracción de los mercados nacionales en relación con las inversiones y a la suficiencia para desplegar infraestructuras de energía renovable. Cabe recordar que nuestro país ya formaba parte del ‘top 10’ desde 2020, cuando recuperó la décima posición de la clasificación mundial que había dejado atrás en 2011.

El sector de las energías renovables se encuentra en un momento decisivo. La volatilidad sin precedentes del mercado del gas natural y las conmociones geopolíticas, anteriores incluso a la invasión de Ucrania, han hecho que los líderes mundiales se apresuren a diversificar la combinación energética de sus países y a reducir su dependencia del gas apostando por las renovables.

A medida que el coste de la energía se dispara, el desarrollo de la energía eólica y solar flotante podría acelerarse a nivel global, según el informe de EY. Las turbinas flotantes pueden ofrecer acceso a vientos más fuertes y constantes, sin el alto coste de fijar las turbinas a un lecho marino profundo. Dado que el 80% de la energía eólica marina potencial de Europa y el 58% de la de Estados Unidos se encuentra en aguas de más de 60 metros de profundidad, los avances tecnológicos y de ingeniería podrían desbloquear una importante capacidad de generación. A favor de la energía eólica flotante está también el hecho de que puede utilizarse para producir hidrógeno verde.

Por su parte, los paneles solares flotantes también están ganando interés por su capacidad de eludir la oposición a los parques solares en tierra, donde deben competir con el espacio destinado a la agricultura.

Estados Unidos aparece en la primera posición del índice seguida de China, afianzada en segundo lugar a pesar de los efectos de la pandemia. Reino Unido sube por primera vez al tercer lugar, después de haber estado relegado al octavo en 2019.  

El informe señala asimismo a América Latina como el “gigante dormido” en el sector de las energías renovables, una región bendecida con abundante sol, un vasto potencial hidroeléctrico y ubicaciones favorables para la energía eólica terrestre. La capacidad de Brasil –líder mundial en la producción de hidroelectricidad–, Chile, Argentina o México permiten albergar grandes expectativas. Eso sí, siempre y cuando logren superar obstáculos como la incertidumbre política o sus complejidades financieras.

El informe de EY también evalúa el atractivo a la hora de desarrollar PPA offsite, donde España es líder absoluto de esta clasificación mundial, por encima de EE. UU. y de Alemania, poniendo en valor su madurez -en términos de número de operaciones y volumen-, perspectivas y precios.”

Los PPA (Power Purchase Agreements), acuerdos de compra de energía renovable, a largo plazo, entre un productor de energía renovable y una empresa consumidora, permiten al desarrollador renovable tomar una decisión de inversión bajo criterios de rentabilidad vs. riesgo, así como conseguir la financiación necesaria para ejecutar el proyecto. 

El liderazgo del mercado PPA en España, según destaca Agustín Rico, socio responsable del sector Energía de EY, “es uno de los pilares para el aumento del atractivo inversor en proyectos renovables en nuestro país, siendo la vía para la financiación de dichos proyectos y el cumplimiento de objetivos estratégicos para los offtakers (compradores), y que lleva cada vez más a modelos de acuerdos de compra de energía, más complejos y diferenciados”.