Genesal Energy lleva energía de emergencia a un centro de distribución farmacéutica para garantizar la gestión robotizada de 20.000 productos

Genesal Energy lleva energía de emergencia a un centro de distribución farmacéutica para garantizar la gestión robotizada de 20.000 productos
Genesal Energy lleva energía de emergencia a un centro de distribución farmacéutica para garantizar la gestión robotizada de 20.000 productos

La empresa Genesal Energy ha diseñado, fabricado y suministrado energía de emergencia a un gran centro robotizado de distribución farmacéutica en España que acaba de ser ampliado y equipado con una planta robotizada para la preparación de pedidos. Tras la finalización de las obras, el centro de distribución gestionará un volumen de más de 20.000 referencias de productos farmacéuticos en un almacén de 5.000 m2 de superficie.

Los almacenes o centros de distribución farmacéutica conservan y suministran medicamentos a las oficinas de farmacia y en estas instalaciones la temperatura, entre 15 y 25 ºC y la humedad muy controlada, son claves para el correcto cuidado del material que está almacenado en sus dependencias. Por esta razón, estas instalaciones son muy delicadas y necesitan disponer de grupos electrógenos para suministrar energía de emergencia también muy especiales, ya que cualquier fallo o accidente que provoque un corte en el suministro eléctrico, podría acabar en catástrofe con la pérdida de mercancía y, por lo tanto, supondría pérdidas millonarias.

Solución a medida

En el caso del proyecto encargado a Genesal Energy, una vez analizado el lugar donde se ubicaría el grupo de emergencia, el equipo de ingenieros de la compañía fabricó el grupo electrógeno a medida de las necesidades del cliente. El resultado consistió en la creación de un grupo electrógeno de 400/440 kVA de potencia y de grandes dimensiones.

Una vez fabricado y ante la imposibilidad de transportar el equipo ensamblado hasta su definitiva ubicación -por cuestiones de peso y tamaño-, el equipo técnico de Genesal Energy optó por dividir la bancada en dos partes y ensamblar el motor-alternador en la sala donde funcionará el grupo.

Como en todos los grupos de emergencia especiales, se adoptaron (y analizaron) todas las características del lugar y el grupo, por lo tanto, se fabricó en función de las mismas. De este modo, para canalizar las salidas de aire y de gases de escape, se desarrolló la tolva y el recorrido de gases a medida y se montaron in situ.

Los ingenieros también decidieron eliminar el depósito integrado en bancada para sustituirlo, ante las dimensiones de la sala donde trabajará el grupo electrógeno, por un depósito externo de doble pared que además aumentará la autonomía del mismo.