Investigadores de la Universidad de Stanford desarrollan un nuevo método de electrólisis del agua de bajo coste

Investigadores de la Universidad de Stanford desarrollan un nuevo método de electrólisis del agua de bajo coste

El dispositivo realiza la electrólisis del agua (disociación en hidrógeno y oxígeno) mediante la utilización de una pila tipo AAA, de 1,5 voltios, sin emisiones derivadas del proceso. Lo que diferencia el dispositivo que ha motivado el estudio respecto a otros existentes, es que no es necesaria la utilización de metales preciosos (como platino e iridio) en los electrodos, sino que estos están compuestos de níquel y hierro, abundantes y baratos. Es la primera vez que se consigue la reacción con este tipo de metales con un voltaje tan bajo. Además de la producción de hidrógeno, podría utilizarse para producir cloro e hidróxido de sodio, importantes para la industria química.

Ahora que está próximo el lanzamiento de los primeros vehículos que funcionan mediante pila de combustible, supondría una oportunidad para la generación de este hidrógeno de forma limpia. El proceso que tiene lugar en estas pilas es el contrario: se unen hidrógeno y oxígeno, dando como resultado la producción de electricidad para impulsar el vehículo y como único “residuo” el agua. [sam_block id=»10″ name=»Banner central 728x90px»]

Aunque se promocionan estos vehículos como cero-emisiones, el hidrógeno que utilizan proviene de la combinación de vapor a muy alta temperatura y gas natural, que tiene como subproducto el dióxido de carbono y necesita la aportación de gran cantidad de energía.

Mark Shwartz

Los científicos deben desarrollar un separador de agua capaz de trabajar a escala industrial, lo que evitaría la utilización de combustibles fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero.

Ming Gong fue el descubridor del efecto que se producía al utilizar una estructura de níquel/ óxido de níquel frente a los resultados obtenidos utilizando sólo níquel. Hongjie Dai, profesor de química en Stanford, declaró que deben buscar el modo de que estos electrodos puedan utilizarse durante un tiempo prolongado, pues su efectividad decae con el tiempo, de modo que se consiga una duración de semanas o meses, lo cual según los resultados obtenidos es un objetivo realista.

“El hidrógeno es un combustible ideal para dar energía a vehículos, edificios y el almacenamiento de energía renovable en la red”, añadió Dai. “Esto demuestra que a través de la nano-ingeniería de los materiales podemos marcar la diferencia en el modo en que fabricamos combustibles y consumimos energía.