ISTA registra un crecimiento de un 150% en la demanda de solicitudes para la instalación de puntos de recarga eléctricos

Uno de los cuatro grandes ejes del Plan de Recuperación de la economía española que impulsa el Gobierno para afrontar la crisis por la Covid-19 es la transición ecológica, y, dentro de este capítulo, la implantación masiva del vehículo eléctrico. El objetivo es que España cuente con un despliegue de más de 100.000 puntos de recarga eléctricos antes de 2023 y circulen por las carreteras unos 250.000 vehículos eléctricos nuevos.

En los últimos años, la movilidad eléctrica está teniendo una evolución que debe ser correctamente aplicada por las empresas instaladoras y conocida por los usuarios, de manera que se puedan ajustar sus necesidades a los requisitos técnicos y normativos en cada tipo de edificación, y especialmente en las comunidades de propietarios.

Desde ISTA, que ofrece al mercado una solución completa con el estudio, proyecto, legalización, instalación y mantenimiento de los puntos de recarga a través de su línea de negocio ISTA Electric, recuerdan la importancia de conocer la normativa vigente. “Además de la Instrucción Técnica Complementaria y la Ley de Propiedad Horizontal, que favorecen su implantación, es inminente la modificación del Código Técnico de la Edificación (CTE), que establecerá una nueva exigencia para la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos, así como para la instalación de un número mínimo de estaciones de recarga en todos los edificios de uso distinto al residencial privado”, explica Eduardo Echarren, director comercial de la Zona Norte de ISTA.

Solo un año después del lanzamiento de ISTA Electric, el director general de la compañía, Ignacio Abati, reconoce que, a pesar del parón por el confinamiento a causa de la Covid-19, los resultados son satisfactorios. “Hemos crecido más de un 150% en instalaciones ofertadas, siendo el 80% de las realizadas en comunidades de propietarios”, afirma. No obstante, dice, todavía existe una tarea pendiente: que en las comunidades de propietarios se realicen instalaciones colectivas, de forma que el espacio dedicado a garaje colectivo quede preparado para incorporar futuros cargadores eléctricos sin obras adicionales.

En este sentido, desde esta compañía se anima al usuario de beneficiarse de los incentivos económicos que existen para la promoción de la instalación de puntos de recarga a través del Programa MOVES II, cuyos fondos son gestionados por la Fundación de la Energía, y que contempla ayudas de hasta el 40% del coste elegible.