La Comisión Europea presenta el Pacto Verde Europeo, el plan de la UE para alcanzar la neutralidad climática en 2050 a través de una transición justa

La Comisión Europea ha presentado el Pacto Verde Europeo, un conjunto de iniciativas que irá presentando la Comisión progresivamente en los próximos años con el objetivo de que Europa se convierta en el primer continente en alcanzar la neutralidad climática de aquí a 2050. Este gran Pacto Verde incorpora una hoja de ruta con cincuenta medidas para impulsar el uso eficiente de los recursos mediante el paso a una economía circular y limpia, detener el cambio climático; revertir la pérdida de la biodiversidad; y reducir las emisiones.

Con esta hoja de ruta, la comisión europea responde a una de las principales preocupaciones de los ciudadanos europeos. El 93% de los europeos considera que el cambio climático es importante. Además, cerca de 8 de cada 10 europeos, afirma que la protección del medio ambiente puede impulsar el crecimiento económico.

La presidenta Ursula von der Leyen ha declarado lo siguiente: «El Pacto Verde Europeo es nuestra nueva estrategia de crecimiento, un crecimiento que aporta más de lo que consume. Muestra cómo transformar nuestro modo de vivir y trabajar, de producir y consumir, para que vivamos de forma más sana y nuestras empresas sean innovadoras. Todos podemos participar en la transición y todos podemos aprovechar las oportunidades que brinda. Si somos los primeros en dar este paso y si lo hacemos con premura, contribuiremos a que nuestra economía sea líder mundial«.

El vicepresidente ejecutivo Frans Timmermans ha añadido lo siguiente: «Estamos en situación de emergencia climática y medioambiental. El Pacto Verde Europeo representa una oportunidad para mejorar la salud y el bienestar de nuestros ciudadanos mediante la transformación de nuestro modelo económico. Nuestro plan define los medios para reducir las emisiones, restablecer la salud de nuestro medio ambiente, proteger a nuestra fauna silvestre, crear nuevas oportunidades económicas y mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos«.

Primeras acciones a desarrollar

La primera de las acciones que pondrá en marcha la Comisión Europea es la presentación en un plazo de 100 días de la primera “Ley del Clima Europea”, para así, dar fuerza jurídica al objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050. Paralelamente, la institución presentará la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030; una propuesta de Mecanismo para una Transición Justa, que apoyará a las regiones y ciudadanos más vulnerables en la transición; un Plan de Acción para promover una economía más circular que aborde los productos más sostenibles, en línea con la nueva estrategia de política industrial.

La Comunicación del Pacto Verde también dará inicio a una labor de análisis que servirá de respaldo a numerosas iniciativas de seguimiento referentes a la mayoría de los sectores económicos. Entre ellas se encuentran:

– Propuestas para revisar al alza los objetivos de la Unión de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030, que pretenden elevarse del objetivo del 40% actual hasta el 50 o el 55% antes de la conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebra en noviembre de 2020.

– Propuestas para revisar el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión del sector energético y de las instalaciones industriales de la UE; valorar la inclusión de las emisiones derivadas del transporte por carretera, buques y los edificios en este Régimen de comercio; y para revisar los objetivos de los Estados miembros correspondientes a sectores que no forman parte de dicho Régimen.

– Estrategia favorable a la movilidad limpia e inteligente así como propuestas destinadas a reducir las emisiones de efecto invernadero.

– Estrategia para hacer frente a las sustancias químicas que, junto con otras iniciativas relativas a la contaminación del aire y agua, se obtendrán resultados en materia de la “aspiración a contaminación cero”, contemplada en las orientaciones políticas de la presidenta von der Leyen.

– Estrategia “de la granja a la mesa” para mejorar la sostenibilidad del sistema de producción y distribución de alimentos.

– Estrategias y medidas para movilizar inversiones públicas y privadas sostenibles para ecologizar la economía.

Inversión económica

La Comisión ha estimado que, para alcanzar los objetivos energéticos y climáticos previstos actualmente para 2030, serán necesarios 260 000 M€ de inversión anual suplementaria, es decir, en torno al 1,5% del PIB de 2018. A principios de 2020, la Comisión presentará un plan de inversiones para una Europa sostenible en el que se incluirá financiación específica. El presupuesto de la UE así como las actividades del Banco Europeo de Inversiones servirán de respaldo al plan junto con otras fuentes nacionales de financiación. También se incentivará al sector privado a que contribuya a esta transición ecológica.

Transición Justa: la transición no puede dejar a nadie atrás

El Mecanismo para una Transición Justa apoyará a las regiones que dependen en gran medida de actividades con un uso muy intensivo de carbono. Ayudará a los ciudadanos más vulnerables en la transición, facilitando el acceso a programas de reciclaje profesional y oportunidades de empleo en nuevos sectores económicos. Se prevé que 100.000 M€ se destinen a este mecanismo.

Principales beneficios del Pacto Verde Europeo

El principal objetivo del Pacto Verde Europeo es mejorar directamente la salud y el bienestar de los ciudadanos. En la actualidad, más de 400.000 personas mueren prematuramente cada año por la contaminación del aire. Por este motivo, el plan incluye acciones concretas para combatir la contaminación del aire y del agua, así como la contaminación causada por sustancias químicas peligrosas.

En esta misma línea, el Pacto Verde persigue la reversión de los efectos del cambio climático, así como la protección del medioambiente en todos sus frentes: frenar los incendios, la acidificación de las aguas o el derretimiento de los glaciares; pérdida de diversidad biológica (actualmente, más de 28 000 especies están en riesgo de extinción); reducir la creación y el uso de residuos que a menudo terminan por contaminar mares y océanos.