La eólica está en camino de convertirse en la principal fuente de electricidad de Europa

La energía eólica se convertirá en la principal fuente de electricidad en la UE poco después de 2030, según el último informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE), World Energy Outlook (WEO) 2017, publicado el pasado 14 de noviembre.

La AIE lo atribuye al rápido descenso de los costes de las energías renovables, que pronostica un fuerte crecimiento continuo de la eólica terrestre y marina y considera que las energías renovables en conjunto representarán el 80% de la nueva capacidad de generación de energía en Europa entre ahora y 2040. El WEO es coherente con el reciente informe de WindEurope Scenarios for 2030 que muestra que con las políticas correctas, la energía eólica podría proporcionar el 30% de la energía de Europa y alcanzar una potencia total instalada de 323 GW para 2030.

El Consejero Delegado de WindEurope, Giles Dickson, declara: “La energía eólica ahora está firmemente establecida como la forma más barata de nueva generación de energía. El World Energy Outlook muestra que la energía eólica está en camino de convertirse en la principal fuente de electricidad de Europa poco después de 2030. Pero para que esto suceda, los gobiernos necesitan dar visibilidad a largo plazo al marco regulatorio y a las políticas, en particular a través de ambiciosos Planes Nacionales de Energía y Clima que den claridad sobre los volúmenes y las subastas posteriores a 2020.”

Los parques eólicos se construyen porque la industria eólica realiza grandes inversiones a largo plazo: en instalaciones de fabricación, desarrollo de habilidades e I + D. Se invierte donde encuentra una estabilidad futura en política y regulación, y esto ayuda a seguir reduciendo costes. Con un ambicioso objetivo europeo de energías renovables de al menos el 35% para 2030, la industria eólica podría entregar volúmenes aún mayores a un coste competitivo.

Más energías renovables significa también cambios importantes en el sistema energético. Ahora es cada vez más económico y fácil integrar energías renovables variables en el sistema energético, pero aún se necesitan inversiones importantes en la red y en las interconexiones. Y se necesitan políticas ambiciosas para llevar más electricidad a la calefacción, el transporte y la industria.