La Fundación Renovables lamenta la ausencia de avances y la falta de liderazgo de España en la COP23

Tras concluir la Cumbre del Clima (COP23) que ha acogido Bonn, la Fundación Renovables lamenta los escasos avances y considera que no están en concordancia con el margen de actuación, cada vez menor, que tenemos por delante ni con la urgencia con la que el desafío climático exige intervenir. Bonn ha supuesto una oportunidad perdida al remitir los avances a la siguiente cumbre, dejando aplazados todos los instrumentos para ejecutar el acuerdo de acción y con ello la revisión de los compromisos que, por otra parte, resultan insuficientes.

La Fundación Renovables reconoce algunos logros de la Cumbre como el acuerdo de todos los países para aumentar los niveles de ambición de la acción climática antes de 2020, el anuncio de la creación de la Alianza Global para eliminar el carbón, así como el Plan de Acción de Género y la inclusión de las comunidades indígenas en la lucha contra el calentamiento global. Sin embargo, es necesario señalar que aún queda mucho camino por delante para asegurar que la temperatura media del planeta no supere los 2ºC frente a los valores preindustriales, tal y como se acordó en París. Un camino que debería haberse recorrido ya en esta cumbre y que sin embargo ha sido pospuesto, por lo que la Cumbre del Clima que tendrá lugar en Katowice será clave.

En cuanto al papel del Gobierno de España en la COP23, la Fundación Renovables lamenta su falta de liderazgo climático en el ámbito internacional y critica la ausencia del presidente Mariano Rajoy en la Cumbre. Mientras los gobiernos de Francia y Alemania muestran su voluntad de recuperar el liderazgo de Europa, ante el abandono de Estados Unidos, España vuelve a quedarse atrás en la lucha para afrontar el desafío climático. Una posición que resulta especialmente ilógica teniendo en cuenta que España es el país europeo más vulnerable a los efectos del cambio climático.

Desde la Fundación Renovables reclamamos, por tanto, al Gobierno coherencia y responsabilidad ante el desafío climático. Es inadmisible que, lejos de formar parte de la lista de países que han sellado la alianza global por la que se comprometen a eliminar el carbón de la generación energética antes de 2030, el Gobierno español esté poniendo todo tipo trabas para evitar el cierre del carbón, como hemos comprobado recientemente con la decisión de Iberdrola de cerrar sus centrales térmicas. Bonn ha mandado una clara señal de que las dinámicas globales se están alejando del carbón y nuestro país no puede seguir desoyendo esas señales, por oportunidad y conveniencia para el clima y también para nuestra economía.

España debe adoptar, tal y como propone la Fundación Renovables, una política energética sostenible con la mirada puesta en el horizonte de un 2050 cien por cien renovable y con emisiones cero. Pedimos al Gobierno que escuche a una sociedad concienciada que pide a gritos respuestas y soluciones como muestra el creciente número de ciudades y empresas que, ante la inacción gubernamental, han emprendido iniciativas a título particular encaminadas a conseguir una sociedad baja o nula en carbono. Tenemos la tecnología, el conocimiento y la experiencia para estar en la vanguardia de este cambio, solo nos falta la voluntad política.