La hibridación renovable supondría ahorros de entre el 10 y el 15% en los futuros proyectos

La combinación de distintas tecnologías renovables permitiría conseguir ahorros en CAPEX y OPEX de entre el 10 y el 15% en los nuevos proyectos renovables

La hibridación renovable permite la combinación de distintas tecnologías renovables, complementarias entre sí, con importantes beneficios para los proyectos y la globalidad del sistema eléctrico. Optimización de la capacidad de evacuación, ahorros en CAPEX y OPEX de entre el 10 y el 15% o simplificaciones en las tramitaciones, son algunos de los beneficios para los proyectos renovables.

El sistema eléctrico, gracias a un mayor desarrollo de la hibridación renovable, reduciría su impacto ambiental, ahorraría en infraestructuras de red, mejoraría la calidad y estabilidad del suministro horario y estacional, a la vez que reduciría el riesgo de sobrecargas y restricciones técnicas, así como el número de solicitudes de puntos de acceso y conexión. Estas son algunas de las conclusiones del informe “Hibridación en la Generación Renovable”, presentado por APPA Renovables y desarrollado por Everis, que pone de manifiesto los distintos beneficios de la hibridación, así como diferentes retos que esta forma de generación deberá resolver de cara a su implantación en nuestro país.

El sector energético se encuentra inmerso en una profunda transición, de la que el mix eléctrico constituye uno de los máximos exponentes. El objetivo del 74% de generación renovable para 2030 plantea determinados retos como el de la gestionabilidad del sistema o el uso óptimo de las redes existentes. La hibridación constituye una magnífica herramienta para reducir los costes de los futuros proyectos y combinar tecnologías renovables para minimizar su impacto medioambiental y reducir el número de puntos de conexión.

Numerosos beneficios para el sistema eléctrico

El informe hace un repaso de los distintos modelos de hibridación renovable, el panorama actual de la hibridación y un análisis, tanto económico como regulatorio, de la actual situación de la hibridación.

Si se adoptase la hibridación de forma mayoritaria, nuestro sistema eléctrico disfrutaría de diversos beneficios: una reducción del impacto ambiental, al aprovechar mejor el terreno de los emplazamientos; ahorros en infraestructura eléctrica (líneas, subestaciones, transformadores…); mejora de la calidad y estabilidad del suministro, tanto horario como estacional; reducción del riesgo de sobrecargas y restricciones técnicas en la red; y reducción del número de solicitudes de puntos de acceso y conexión, algo muy importante en el actual escenario de desequilibrio entre estos puntos y las necesidades reales de nueva potencia para alcanzar los objetivos.

Una apuesta rentable para los generadores

De cara a los futuros proyectos, la hibridación, en sus distintas formas, introduciría también ventajas claras, tanto operativas como económicas: optimización de la capacidad de evacuación, que se traduciría en mayor garantía de potencia disponible en el punto de conexión y la posibilidad de generar ingresos adicionales mediante la participación en mercados de ajuste; disminución de tiempos y simplificación en las tramitaciones; y ahorros en CAPEX y OPEX.

Los ahorros han sido evaluados en el informe sobre distintos proyectos reales y han sido estimados en el rango del 10% y el 15%. Estos ahorros se producen en equipos e infraestructuras de conexión a red, ahorros de costes en infraestructura y obra civil, optimización de costes de operación y mantenimiento, y también en los costes asociados al desarrollo de negocio.

En los ejemplos analizados, el ahorro del CAPEX se situaría en el 10-12% y el ahorro del OPEX en el 10-15%.

Los retos futuros de la hibridación

El capítulo 5, íntegramente dedicado al análisis regulatorio, muestra uno de los principales retos que debe abordar esta forma de generación: la creación de un marco regulatorio propio y en detalle que simplifique la tramitación y facilite la participación en mercados de regulación secundaria o servicios de ajuste, una vía que permitiría aumentar los ingresos de estos proyectos.

Otros de los retos que presenta la hibridación a futuro son las pérdidas de generación, al superarse la capacidad máxima asignada en el punto de conexión; la seguridad regulatoria que permitiese una mayor visibilidad del retorno de la inversión; o la disponibilidad local de recursos renovables concurrentes.