La inversión en producción de hidrógeno verde superará los 1.000 M$ de en 2023, según IHS Markit

El futuro del hidrógeno verde se está aclarando. Ahora se espera que las inversiones globales anuales en hidrógeno verde (producción de hidrógeno impulsada por fuentes renovables) superen los 1.000 M$ para 2023. Las elevadas perspectivas de inversión se atribuyen a la caída de costes y el apoyo político de los gobiernos que promueven el cambio hacia economías bajas en carbono.

La capacidad operativa para dividir agua en hidrógeno y oxígeno a través de la tecnología de electrólisis (también conocida como «Power-to-X») es actualmente de 82 MW con una cartera de más de 23 GW, según el IHS Markit Power-to-X tracker. Esta cartera, incluidos los proyectos anunciados, planificados y en construcción, ha aumentado desde menos de 8 GW a finales de 2019 y 5 GW a finales de 2018. La fabricación de equipos de electrólisis está aumentando con múltiples «gigafábricas» en desarrollo.

El crecimiento de la cartera de proyectos de electrólisis se ha visto impulsado por la caída de costes y el apoyo político.

  • El coste de producción del hidrógeno verde ha bajado un 40% desde 2015 y se espera que caiga un 40% más hasta 2025. La reducción de costes de las renovables representan dos tercios de la reducción del coste del hidrógeno verde observada desde 2015, con el otro tercio debido a la reducción de costes de los equipos de electrólisis. Hasta 2025, se espera que el principal impulsor de las reducciones de costes del hidrógeno verde sea el desarrollo de proyectos de electrólisis más grandes. Para 2030, IHS Markit espera que el coste del hidrógeno verde caiga por debajo de 2 $/kg, cuando competiría con el hidrógeno producido a partir del gas natural con captura de carbono.
  • Definición de objetivos y marco de apoyo. El hidrógeno bajo en carbono es un componente importante de los planes de recuperación post-COVID de muchos gobiernos y sus estrategias climáticas a largo plazo. Seis países europeos, la Comisión Europea, Rusia y Chile han lanzado estrategias de hidrógeno desde mayo de 2020. Las estrategias establecen objetivos de producción de hidrógeno bajo en carbono y electrólisis y comienzan a definir el apoyo que estará disponible para los desarrolladores de proyectos.

El desarrollo de hidrógeno verde en la escala demostrada por la cartera actual creará un sector completamente nuevo de demanda de energía. La cartera de electrólisis actual implica que a mediados de la década de 2020, la electricidad suministrada a los electrolizadores a nivel mundial podría ser comparable al consumo total de electricidad de Bélgica o del estado estadounidense de Nueva Jersey. El modelo de IHS Markit muestra que a principios de la década de 2040, la producción de hidrógeno verde podría ser el mayor uso de electricidad y exceder el uso de electricidad por parte de la industria. Para satisfacer esta demanda, se acelerará el despliegue de generación de energía con bajas emisiones de carbono, especialmente en regiones con recursos renovables de alta calidad.